
El Volkswagen ID.3 se reinventa con un restyling profundo
El Volkswagen ID.3 no tendrá una nueva generación, pero sí una actualización profunda prevista para 2027. El compacto eléctrico cambiará notablemente por fuera y corregirá errores del interior. También llegará con mejoras en eficiencia y una puesta al día técnica para intentar seguir siendo relevante en el mercado europeo.

El Volkswagen ID.3 no tendrá una nueva generación como tal. En lugar de eso, el compacto eléctrico de Wolfsburgo apostará por un restyling profundo que verá la luz en 2027. Y no, no es un simple lavado de cara para estirar su vida comercial un par de años más, sino una actualización bastante más ambiciosa de lo que estamos acostumbrados a ver a mitad de ciclo.
Las primeras fotos espía, tomadas durante las pruebas de invierno de 2026, han dejado claro que Volkswagen no tiene intención de jubilar todavía a su primer coche eléctrico de gran volumen. Algo que, teniendo en cuenta que el ID.3 cumplirá siete años en octubre, podría haber llevado a pensar en una generación completamente nueva. Pero no. Lo que llegará será un segundo facelift, mucho más trabajado que el anterior.

Y es que la actualización presentada hace unos tres años y medio fue tan discreta que costaba distinguir las diferencias a simple vista. Esta vez será justo al revés. Aunque el coche va bien cargado de camuflaje, los cambios saltan a la vista, especialmente en el frontal.
La parte delantera será la gran protagonista de este restyling. Volkswagen ha hecho un buen trabajo ocultando los nuevos elementos, pero observando con algo de atención se aprecia que los faros reales están más hacia el interior. Lo que vemos por fuera es una lámina de vinilo que imita el diseño actual, escondiendo unos grupos ópticos completamente nuevos. El estilo estará más alineado con el del futuro Volkswagen ID. Polo, que debería presentarse en primavera, manteniendo el fino listón luminoso, pero con una firma visual revisada y más moderna.

También hay truco en el paragolpes delantero. Buena parte de la parrilla es falsa y reproduce el diseño del ID.3 GTX, al igual que los supuestos antiniebla verticales. Todo apunta a que el conjunto real será más limpio, elegante y trabajado, buscando corregir uno de los puntos más criticados del modelo desde su lanzamiento.
En la zaga, en cambio, no habrá grandes sorpresas. El diseño se mantiene prácticamente intacto, con cambios mínimos centrados en detalles. Donde sí veremos novedades será en la paleta de colores y en los diseños de las llantas, que se actualizarán para dar algo más de frescura al conjunto.
Más tecnología y autonomía a bordo del nuevo Volkswagen ID.3 2027

Si por fuera el cambio será notable, por dentro Volkswagen parece dispuesta a hacer las paces con muchos de sus clientes. Tras años de críticas, regresan los botones físicos. Volverán al volante multifunción y también a los mandos del climatizador automático bizona, que seguirá gestionándose desde la pantalla central, pero sin obligar al conductor a navegar por menús para cualquier ajuste básico.
La gran pantalla táctil de 13 pulgadas se mantendrá como eje del sistema multimedia, pero acompañada ahora de controles más lógicos y fáciles de usar. También regresa el mando giratorio en el túnel central y, por fin, los cuatro interruptores independientes para los elevalunas eléctricos, dejando atrás aquella solución de dos botones y un selector que tantos quebraderos de cabeza dio y que nació, básicamente, para ahorrar costes.

A nivel técnico, la puesta a punto del chasis será otro de los puntos clave del restyling. Volkswagen trabaja en mejorar el equilibrio dinámico y el confort, afinando suspensiones y ajustes generales. Pero la auténtica guinda llegará con una nueva generación de baterías.
La versión de acceso contará con una batería LFP, una solución más barata y duradera, mientras que el resto de la gama seguirá utilizando baterías NCM. Estas ofrecerán mayor densidad energética, lo que se traducirá en más autonomía, además de tiempos de carga más cortos, pero a cambio de precios más elevados. Así cada cliente podrá seleccionar la opción que mejor encaje en sus necesidades y presupuesto.
También se esperan mejoras en la eficiencia de los motores eléctricos, lo que permitirá aumentar ligeramente la cifras de autonomías actuales, que van desde los 387 km WLTP de la versión de 52 kWh (Pure) los 432 km WLTP de la variante de 59 kWh (Pro) hasta los 597 km WLTP de la versión de 79 kWh (GTX). Por lo tanto, es de esperar que la versión de acceso mejore hasta cerca de 400 km con celdas LFP, mientras que la más capaz superará los 600 km con NCM.
Queda por ver si los precios también reciben alguna novedad. Actualmente el configurador muestra que la versión de acceso, Pure, arranca en los 31.195 euros, la de 79 kWh (Pro S) lo hace desde 39.205 euros, mientras que la tope de gama, GTX, lo hace desde 45.635 euros. Cifra que claramente necesitan una actualización a la baja para volver a ser competitivo.
La presentación oficial de esta gama renovada está prevista para finales de 2026. No sería extraño que Volkswagen repitiera escenario y eligiera el Salón de París, el mismo evento donde debutó el ID.3 original. Su llegada a los concesionarios se espera para los primeros meses de 2027, momento en el que sabremos si este profundo restyling es suficiente para mantener al ID.3 competitivo frente a una oferta cada vez más numerosa y agresiva.



