
Volkswagen será el primer cliente del sistema de conducción autónoma de XPeng
Volkswagen ha decidido que si no puedes con ellos, mejor únete, y es por eso que después de no lograr desarrollarlo de forma interna, ha decidido comprar el sistema de conducción autónoma VLA 2.0 de XPeng, convirtiéndose en su primer cliente comercial y el primer fabricante europeo que toma esta decisión.

Volkswagen ha dado un paso cuando menos inesperado: ha decidido licenciar el sistema de conducción autónoma VLA 2.0 desarrollado por XPeng. Es la primera vez que un fabricante occidental de gran volumen apuesta por una plataforma de este tipo creada en China, y el movimiento no es menor.
El anuncio se hizo oficial el 24 de febrero de 2026, cuando el consejero delegado de XPeng, He Xiaopeng, comunicó internamente que Volkswagen será el primer cliente comercial del VLA 2.0. Según XPeng, este sistema aspira a ofrecer funciones cercanas al Nivel 4 de conducción autónoma, es decir, una conducción donde el cliente no tendrá que atender a la carretera y podrá dejar todo en manos del coche.
No es un movimiento aislado. En 2023, Volkswagen ya invirtió alrededor de 700 millones de dólares para hacerse con un 4,99% del capital de XPeng. Aquella operación se interpretó como una puerta de entrada al mercado chino de coches eléctricos, pero ahora se entiende también como el preludio de una colaboración tecnológica mucho más profunda.
Volkswagen busca fuera lo que no logró en casa

El VLA 2.0 es la respuesta de XPeng a sistemas como el FSD de Tesla. La firma china asegura que su tecnología pone el foco en la comprensión del entorno físico, el reconocimiento de gestos y la robustez ante situaciones extremas, todo ello sin depender de mapas de alta definición. Sobre el papel suena ambicioso. En la práctica, todavía no ha demostrado ser una solución consolidada a gran escala.
Y aquí es donde empieza la parte incómoda para Volkswagen. Porque este acuerdo llega tras años de intentos fallidos y miles de millones invertidos en desarrollar su propia conducción autónoma. El grupo alemán probó con su división Cariad, buscó apoyo en proveedores externos y exploró alianzas con diferentes tecnológicas. El resultado, hasta ahora, ha sido una larga lista de promesas que no terminaron de materializarse en sistemas realmente funcionales para el gran público.
Mientras tanto, desde hace tiempo, Elon Musk había dejado la puerta abierta a licenciar la tecnología de Tesla a otros fabricantes. Sin embargo, la desconfianza por la inestabilidad del propio Musk ha ahuyentado a los posibles clientes y en el caso de Volkswagen, ha optado por mirar hacia China y confiar en una solución que, al menos de momento, no cuenta con la validación masiva que sí tiene el sistema estadounidense en millones de coches eléctricos circulando por todo el mundo.

El software de XPeng se estrenará primero en los dos modelos desarrollados conjuntamente por ambas compañías para el mercado chino a partir de 2026, incluido un SUV. Más adelante, podría extenderse a todos los vehículos basados en la plataforma CEA en China, incluidos modelos con motor de combustión o híbridos enchufables.
Lo curioso es que en octubre pasado Volkswagen negó con contundencia que fuera a depender de la tecnología de XPeng para la conducción autónoma. Hoy, con el acuerdo confirmado, aquella negativa suena como mínimo precipitada.
XPeng se suma así a la ya larga lista de anuncios de Volkswagen sobre sistemas de conducción autónoma que “estaban a la vuelta de la esquina”. La gran pregunta es si esta vez será diferente. Implantar un sistema que promete un Nivel 4 fuera de China no será sencillo, ni por regulación ni por adaptación a otros entornos de tráfico.
En cualquier caso, el movimiento deja claro que Volkswagen reconoce que necesita ayuda externa para no quedarse atrás en una de las carreras tecnológicas clave del automóvil moderno. La apuesta es arriesgada: puede suponer un atajo hacia una conducción más avanzada o convertirse en otro capítulo más de retrasos y sobrecostes.
El tiempo, y sobre todo la carretera, dictarán sentencia.


