Einride T-Pod. Un camión eléctrico y totalmente autónomo que nos anticipa como será el futuro

La start-up sueca  Einride, ha presentado un interesante proyecto que pone sobre la mesa dos de los segmentos más pujantes del momento, la conducción autónoma y los sistemas eléctricos, y lo hace dentro de un sector como el transporte pesado con un enorme potencial para aprovechar ambas tecnologías tanto para reducir costes, como para reducir emisiones.

Y es que en mercados como Estados Unidos, el transporte pesado por carretera es el responsable del 23% de las emisiones de efecto invernadero dentro del sector de las mercancías.

Se trata de una caja de 7 metros de largo, con espacio para 15 palets, y que cuenta con la peculiaridad de un diseño sin ventanas ni zona para el conductor. Todo el espacio se aprovecha tanto para las mercancías, como para albergar las baterías necesarias para su funcionamiento.

El Einride T-Pod en su versión conceptual monta una batería de 200 kWh, que le proporciona según sus diseñadores una autonomía real de unos 200 kilómetros con cada carga.

A pesar de ser totalmente autónomo, este modelo contará con un sistema de control por parte de un humano a distancia. Desde una sala de control se podrá tomar el control del vehículo mediante un sistema similar al utilizado en los simuladores, y que cuenta con sus pantalla, un volante y todo lo necesario para manejar el vehículo por ejemplo, cuando entra e las ciudades y necesita realizar operaciones más precisas que el sistema autónomo no pueda afrontar.

El siguiente reto será el de la recarga de los T-Pod. Desde la empresa se indica que están trabajando en el desarrollo de una red de recarga propia, que permita a los camiones poder hacer paradas en la ruta cuando sea necesario.

en cuanto al primer prototipo funcional, esperan tener las primeras unidades listas a finales de este año, para que las empresas interesadas puedan comenzar a realizar sus pruebas de campo. Para 2020 esperan contar con una flota de 200 unidades funcionando en la ruta que une a las ciudades suecas de   Gotemburgo y Helsingborg, que moverán unos 2 millones de palets por año.

Un proyecto muy ambicioso, que veremos si logra el desarrollo tecnológico y económico necesario para convertirse en una realidad comercial.

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Fuente | Einride

 

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