La segunda fase del ciclo WLTP volverá a causar contratiempos a Volkswagen y a Daimler

El nuevo ciclo de homologación europeo WLTP ha trastocado por completo los planes de los fabricantes de automóviles del viejo continente, pues numerosas compañías han tenido que retirar motores, equipamientos o incluso modelos enteros del mercado para poder cumplir con el nuevo estándar, algo que ha afectado sobretodo a marcas como Volkswagen, BMW o Renault.

Ahora, tanto Volkswagen como Daimler (Mercedes-Benz) se están preparando para lo peor en la próxima etapa del ciclo WLTP, que incluirá cambios en la prueba de evaporación obligatoria (EVAP). El jefe de ventas del Grupo Volkswagen, Christian Dahlheim, afirma que para pasar por estas últimas pruebas casi todos sus motores tendrán que pasar nuevamente por los procesos de certificación WLTP, los cuales consumen mucho tiempo y recursos.

«En comparación con 2018, confiamos en poder reducir considerablemente los efectos de esta segunda etapa. Sin embargo, no podemos descartar limitaciones temporales en algunos de los modelos en nuestra gama en la segunda mitad de este año». Daimler por su parte afirma que la industria ha tenido poco tiempo para prepararse para este segundo conjunto de pruebas, pues las nuevas regulaciones se publicaron en su forma final a finales de noviembre.

«Sigue siendo desafiante, porque el esfuerzo para todos los involucrados en los nuevos procesos ha aumentado enormemente», declara la jefa de ventas de Daimler, Britta Seeger, la cual confía en que los desafíos podrán ser superados. «En 2018 aprendí mucho. Ahora podemos planear mejor». Sin embargo, hay otras empresas que parece que han calculado todo con más tiempo.

Este es el caso de Opel, la división alemana del grupo francés PSA (Peugeot-Citroën), la cual confía en que las ventas de ninguno de sus modelos se verán interrumpidas por las nuevas regulaciones. «Opel tomó precauciones extensas desde el principio para asegurar la certificación oportuna de todos sus modelos de acuerdo con los próximos límites de emisiones. Esperamos que en todo momento podamos satisfacer la demanda, tal como fue el caso en 2018 con el cambio inicial al WLTP». Otros fabricantes, como el grupo BMW, también esperan no sufrir ningún tipo de contratiempo durante esta segunda etapa de aplicación del WLTP.

La prueba de evaporación obligatoria está diseñada para limitar el número de compuestos orgánicos volátiles en forma de vapores de gasolina que escapan del vehículo apagado durante un periodo de 48 horas. Se estima que esta nueva prueba volverá a producir una importante bajada en ventas tanto para Volkswagen como para su división premium Audi, pues es muy posible que muchos de sus modelos no puedan ser homologados a tiempo.

Fuente | Automotive News Europe

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