Noruega se prepara para el inicio de los vuelos regionales con aviones eléctricos en 2030

Como en el sector del automóvil, Noruega también quiere ser una referencia en lo que respecta a la electrificación de sus aviones. Un proyecto que está en manos del gobierno noruego que se ha propuesto como objetivo comenzar a electrificar el transporte aéreo regional en 10 años.

Según el propio Ministro de Transporte de Noruega, Knut Arild Hareide. “El mundo se enfrenta a una crisis climática y depende del sector del transporte hacer las mayores reducciones de emisiones. Ayudar a lograr esto es mi tarea principal como Ministro de Transporte en un reto donde los aviones eléctricos pueden ser parte de la solución».

El objetivo es comenzar a preparar las instalaciones y probar la tecnología disponible para lograr arrancar los primeros vuelos comerciales en 2030. Unos vuelos que se encargarán de los recorridos de corta distancia, que servirán de plataforma de lanzamiento para lograr aplicar esto a la aviación comercial de media distancia en 2040.

En un primer momento la idea es realizar conexiones entre aeropuertos situados principalmente en la zona norte del país. Unos aeropuertos situados a una distancia media de entre 200 y 300 kilómetros, que suponen vuelos de entre 10 y 30 minutos. Un escenario idóneo para una tecnología que evoluciona de forma imparable para cubrir este futuro nicho de mercado.

Como ejemplo el prototipo Eviation Alice. Un modelo que cuenta con una capacidad para 9 pasajeros, 1.046 km de autonomía con una sola carga y una velocidad de crucero de 240 nudos (445 km/h), haciéndolo un producto muy interesante para rutas de corto y medio alcance, especialmente para viajes de negocios o de transporte que hasta ahora se realizan con aviones ligeros.

Entre los objetivos es lograr reducir un 80% las emisiones contaminantes del sector, y además lograr usar aviones con un coste operativo mucho más bajo. Según la propia Eviation, la hora de vuelo con un avión eléctrico de su clase es de unos 178 euros, mientras que un avión turbohélice equivalente tiene un coste de 885 euros. Todo esto sin tener en cuenta otros costes relacionados como el mantenimiento, mucho más simple y económico en el eléctrico.

En total la zona norte de Noruega cuenta con hasta 16 aeropuertos cuyos aviones deben enfrentarse a vuelos de hasta 350 kilómetros, y que en 10 años verán como se convierten en los primeros en comenzar la transición hacia unos sistemas eléctricos que se extenderán a otros lugares si logran cumplir con éxito con esta primera gran prueba de fuego.

Vía | Thebarentsobserver

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