Oceanbird. El carguero a vela más grande del mundo capaz de reducir las emisiones un 90%

El transporte marítimo es uno de los principales responsables de la contaminación en el planeta. En 2018, esta industria emitió 937 millones de toneladas de CO2, más que toda Alemania. Si fuera un país, el sector sería el sexto mayor emisor del mundo, solo detrás de Japón. Es por eso que las alternativas al transporte han estado sobre la mesa durante años. La última es el Oceanbird. Un carguero capaz de moverse con la fuerza del viento y que promete ofrecer una forma más sostenible de mover mercancías por el planeta.

Se trata de un concepto desarrollado por la naviera sueca Wallenius Marine, que está diseñando un barco capaz de transportar 7.000 coches a través del Atlántico propulsados ​​únicamente por el viento. Un velero de grandes dimensiones, dotado de un cuerpo el doble de alto que un modelo similar gracias a las cinco velas de 80 metros de altura que sobresalen de su casco.

Estos lo convertirían en el barco impulsado por el viento más grande del mundo, capaz de viajar a través del océano hacia desde Europa a Estados Unidos en 12 días, con una velocidad de 10 nudos. Una cifra que según sus promotores, supone solo cuatro días más que un modelo dotado con motores de combustión, pero que lograría completar con un coste operativo muchísimo menor y por supuesto, sin apenas impacto ambiental.

Una de las claves de este diseño son sus velas. Para intentar lograr aumentar su velocidad, el Oceanbird utilizaría velas de ala en lugar de velas de tela tradicionales. Estos se asemejan a aletas sólidas hechas de acero y varios compuestos, al igual que las alas de un avión, pero con la diferencia de ser simétricas, para de esa forma producir sustentación tanto si entra viento desde la virada de babor, o la de estribor. Unas alas que pueden girar 360 grados para optimizar el ángulo en función de la dirección del viento en relación con el barco. Algo que además puede hacer de forma automática para optimizar el aprovechamiento, y también mantener el rumbo.

Además, estas alas náuticas son telescópicas, llegando a su punto más alto hasta los 105 metros de altitud, pero que podrán plegarse hasta los 60 metros, para de esa forma poder pasar debajo de los puentes y mitigar las turbulencias causadas por los fuertes vientos. Un buque dotado de un sistema auxiliar de propulsión, del que no han indicado qué tecnología usará limitándose a indicar que servirá para completar las maniobras en los puertos, y que será totalmente limpio.

Un proyecto que en 2021 comenzará a abrir los pedidos, todo con el objetivo de poder entregar el primer modelo comercial ya en 2024.

Fuente | Walleniusmarine

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