Vender más que Tesla, objetivo de la industria del automóvil

En 2003, se fundó una empresa del automóvil que ha ayudado a la transformación del mismo hacia el Siglo XXI, Tesla. En su momento fue una empresa más, como lo fue la Ford Motor Company exactamente 100 años atrás, pero con el tiempo ha cambiado las cosas. La historia suele repetirse, y de la misma forma que Ford puso patas arriba el mercado en pocos años, Tesla lo está haciendo ahora con sus coches eléctricos.

Si analizamos la historia de ambos fabricantes, encontramos demasiados paralelismos. Elon Musk puede acabar en los libros como el Henry Ford de nuestra era. Tanto Tesla como Ford empezaron siendo muy pequeñitos, corrieron el riesgo de desaparecer, pero cuando dieron con la tecla pusieron en jaque a las vacas sagradas de la industria y convirtieron en ricos a sus accionistas. Hoy día, Tesla se va consolidando como la referencia a seguir.

Herbert Diess, el CEO de Volkswagen, aspira a vender más coches eléctricos que Tesla en 2025. Mary Barra, CEO de General Motors, vislumbra al mismo objetivo en 2025. Jim Farley, CEO de Ford, también se ha expresado en los mismos términos, ser el número 1. Incluso Toyota, que ha sido tildado de «negacionista» del coche eléctrico -aunque la acusación está muy fundamentada– puede tener el mismo objetivo a lo largo de la presente década (no les veremos admitirlo, son japoneses). Tampoco es ajeno a este objetivo Carlos Tavares, el CEO de Stellantis.

Toyota sorprendió a propios y extraños en 2021 con esta avanzadilla de una gama completa de coches eléctricos para corto/medio plazo

Como podemos ver, los principales fabricantes aspiran también a ser los principales fabricantes de coches eléctricos. Tesla jugó sus cartas mejor y más rápido, eso es incuestionable para cualquiera que no esté ciego ni sordo. Que esas cartas le permitan seguir ganando partidas indefinidamente y per saecula saeculorum ya no está tan claro.

Ahora mismo Tesla es un jugador que va en clara ventaja, pues con una gama de solo cuatro modelos -donde realmente son relevantes dos, Model 3/Y- aplasta al resto de fabricantes, aunque tampoco hay de perder de vista a BYD, actualmente limitado por su papel casi en exclusiva en el mercado chino. Pero las majors no están de brazos cruzados, arrancan lentamente, pero cuando cojan velocidad de crucero las cosas pueden cambiar bastante.

Hasta 1908, el automóvil era un bien solo al alcance de los ricos o gente con una posición económica muy saneada. El Ford Model T cambió todo eso, y el mercado generalista explosionó en pocos años

Sí, actualmente las cifras de ventas de coches eléctricos de fabricantes como General Motors nos las podemos tomar a guasa si las comparamos con Tesla. También había que tomarse a guasa las entregas de Ford en 1908, cuando empezó a vender su Modelo T a un precio de risa para la época. A mediados de los años 20 Ford era todo menos material de chanza y sorna, llegó a tener ella sola la mitad del mercado mundial con el Model T, hasta que su único modelo estrella fue aplastado por la competencia, ya evolucionada. ¿A que todo esto nos suena familiar?

Ford F-150 Lightning

Esta competencia beneficiará al consumidor

A medio y largo plazo, las ansias de crecimiento entre tantos aspirantes a macho dominante de la manada implicarán más eficiencia, más avances técnicos, más infraestructura de recarga, más presión a los proveedores, más inversiones.. Lo que sí que no beneficia al consumidor es lo que estamos vivendo ahora mismo: pocos coches y muy caros, prácticamente todo bajo pedido y adelantando pasta, sin descuentos o muy bajos, tiempos de entrega desesperantes y una burbuja especulativa con la que unos pocos se están forrando.

El que quiera amasar dinero rápido que se deje de tonterías como NFT, LEGO o criptomonedas, ya ni hablemos de oro o diamantes, con algunos coches eléctricos a corto plazo hay beneficios rápidos. Hay gente doblando su inversión al revender los Lucid Air Dream Edition, un GMC HUMMER EV Edition 1 o Rivian R1T Launch Edition. Incluso encontraremos gente que puede vivir de las rentas por reservar un coche eléctrico muy demandado -la reserva suele ir de 100 a 2.000 dólares-, revenderlo tan pronto lo tenga en sus manos, y cancelar de un martillazo el préstamo -si lo ha precisado- con beneficios jugosísimos.

Cuando los grandes fabricantes produzcan masivamente coches eléctricos a precios cada vez más asequibles, será el tiro de gracia para el vehículo con motor térmico y todos aquellos que no se hayan adaptado

Esta época no durará siempre, la burbuja acabará reventando, y la competencia entre los grandes fabricantes y Tesla acabará con este fenómeno de apalancamiento financiero muy peligroso. Cuando las aguas vuelvan a su cauce, habrá que buscar la rentabilidad en coches mucho más exclusivos, no unidades que en 15-20 años estarán a la vista en cualquier desguace. Por favor, peléense entre ustedes, no se hagan mucho daño, e inunden el mercado de coches eléctricos. Todos se lo acabaremos agradeciendo.

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