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Ahora no Permitir

Este ministro alemán defiende los combustibles sintéticos, pero conduce un coche eléctrico a diario

El ministro de Transporte alemán, Volker Wissing, ha defendido en varias ocasiones la llamada «neutralidad tecnológica» a la hora de oponerse a los planes de la Unión Europea para prohibir la venta de automóviles nuevos con motor de combustión interna a partir de 2035, convirtiéndose en una de las voces más críticas con la norma.

Recordemos que, tras meses de tira y afloja, a principios del año pasado Bruselas terminó cediendo a las presiones de Alemania y se abrió a incluir una excepción para los combustibles sintéticos climáticamente neutros, una tecnología que ni por eficiencia energética, ni por escala ni por coste puede competir contra la electrificación directa mediante baterías.

«La prohibición del motor de combustión, cuando puede funcionar de manera climáticamente neutra, parece un enfoque equivocado para nosotros. No queremos detener las cosas, ni queremos que fracasen. Queremos que la regulación tenga éxito, necesitamos la neutralidad climática, pero tenemos que permanecer abiertos a las [distintas] tecnologías, cualquier otra cosa no es una buena opción para Europa».

Sin embargo, sus esfuerzos para llegar a un gran acuerdo con otros países para establecer una hoja de ruta respecto a los e-fuels, el cual debería haberse anunciado durante el pasado IAA Mobility de Múnich, no han dado resultado: la iniciativa sólo recibió el respaldo de Japón, Marruecos y República Checa. Su objetivo con esta propuesta era «mejorar las oportunidades de política industrial para los países del Sur, porque la producción en masa se beneficiará de condiciones particularmente favorables en regiones donde los costes de producción de electricidad eólica y solar son bajos», algo que no logró seducir a regiones como España.

Porsche es uno de los principales defensores de los e-fuels

Wissing lleva años defendiendo la neutralidad tecnológica de Europa

A pesar de su férrea defensa de los combustibles sintéticos, en su día a día Wissing conduce un coche eléctrico. «Es muy práctico no tener que ir a repostar», explicaba el pasado jueves durante una conferencia sobre la ampliación de la infraestructura de carga en Berlín, señalando que recarga su vehículo por la noche y «está listo por la mañana».

Hasta hace un año, el político conducía un híbrido, y aunque tuvo sus dudas en el momento de dar el salto, a día de hoy no se arrepiente, algo que ha pillado por sorpresa a más de uno en Alemania. Su objetivo a corto plazo es expandir la red de carga pública con más de 9.000 puntos rápidos adicionales para que «la preocupación por la autonomía desaparezca del vocabulario».

Fuente | Spiegel

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