
¿Podemos quejarnos los españoles de “pocas” ayudas al coche eléctrico? Nos comparamos con otros países en Europa
España ha vuelto a la senda de las ayudas públicas para coches eléctricos con el Plan Auto+. Aunque falta su aprobación definitiva, nuestro país se compara con sus vecinos europeos en cuanto a incentivos y beneficios a la compra. ¿En qué situación estamos?

El ritmo de implantación de los coches eléctricos en Europa corre a diferentes velocidades, como hemos visto en más de una ocasión. Si nuestra región quiere avanzar en esta materia, necesita del apoyo público a todos los niveles, tanto en incentivos directos a la compra como en beneficios fiscales no solo durante su adquisición, también durante su uso.
Es lo que ha hecho China de forma agresiva en las últimas décadas, acompañando a un refuerzo estatal de la producción en favor de sus fabricantes. ¿Y en Europa? Cada país va por separado, y es lo que refleja el último análisis realizado por ACEA, la asociación de fabricantes europeos. Este nos muestra cómo apoya cada país de la Unión Europea a la industria del coche eléctrico.

¡Que no estamos tan mal!
ACEA ha hecho una distinción entre los incentivos directos a la compra (subvenciones, ayudas, bonos…) y a la instalación de puntos de recarga y los beneficios fiscales (IVA exenciones de impuestos, deducciones…). La situación actual en España es la siguiente:
- Programa Plan Auto+ desde el 1 de enero de 2026, a la espera de su aprobación definitiva: hasta 4.500 euros de ayuda para la compra de eléctricos e híbridos enchufables, con un tope de 45.000 euros y con variaciones en función de si el vehículo y la batería se fabrican en la UE.
- Deducción en el IRPF del 15% sobre el coste de adquisición, también para la instalación doméstica de un punto de recarga, con un tope de 3.000 y 4.000 euros, respectivamente.
- Exención del impuesto de matriculación para todos los vehículos que emitan menos de 120 g/km de CO2. Bonificaciones en el impuesto de circulación en la gran mayoría de ciudades grandes. Exención de IVA/IGIC para vehículos alternativos con emisiones inferiores a 110 g/km CO2. Reducciones en la tributación en especie del 30% para eléctricos y PHEV, hasta los 40.000 euros. Ayudas de hasta un 70% del proyecto de instalación de cargadores públicos, con un máximo de 15 millones de euros por proyecto, con el Plan MOVES Corredores.

Otros países europeos frente a España
En este sentido, España despunta frente a otros países por su mezcla equilibrada entre subvenciones y ventajas fiscales, con una deducción en el IRPF poco común y con muchas bonificaciones locales en cuanto al uso de este tipo de vehículos. Además, apoya de forma pública la instalación de puntos de recarga, aunque a nivel doméstico el último Plan Auto+ los ha dejado fuera de la ecuación.
En cambio, nuestro país aporta un menor nivel de ayudas directas en comparación con otras regiones vecinas como Francia, Alemania o Italia, y ofrece un menor apoyo a flotas y empresas que, por ejemplo, Alemania. Un resumen bastante sencillo sería decir que España ofrece un nivel de ayudas directas medias, mientras que en fiscalidad es razonablemente competitiva.
Para que te hagas una idea, los países que más ayudas directas ofrecen son Italia (hasta 11.000 euros), Hungría (hasta 10.500 euros), Croacia y Chipre (hasta 9.000 euros) y Malta (hasta 8.000 euros). Alemania, por ejemplo, ofrece hasta 6.000 euros, mientras que en Francia el importe es de hasta 5.700 euros y hasta 2.000 euros extra por baterías europeas.
Las ventajas fiscales más gordas las vemos en países como Noruega, Austria y Portugal, con una variedad de exenciones de IVA (hasta el 25% en la actualidad en Noruega, o en su totalidad en los otros dos países según rango de precios), incentivos para empresas, exenciones de impuestos de matriculación y contaminación… Otras regiones, como Países Bajos, Reino Unido o incluso Alemania, tienen una fiscalidad muy orientada en favor de las empresas.



