BMW y Mercedes frenan el nivel 3 de conducción autónoma y apuestan por sistemas tipo Tesla

BMW y Mercedes cambian de estrategia y frenan el desarrollo del nivel 3 de sus sistemas de conducción autónoma por factores como su alto coste y baja demanda. Todo en un momento donde Tesla ha dado un golpe sobre la mesa con la validación de su sistema FSD en Países Bajos, paso previo a su expansión por Europa.

BMW y Mercedes frenan el nivel 3 de conducción autónoma y apuestan por sistemas tipo Tesla

Publicado: 20/04/2026 11:30

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Durante años, la conducción autónoma de nivel 3 prometía cambiarlo todo. Poder apartar la vista de la carretera, relajarse en un atasco o incluso consultar el móvil mientras el coche se encarga de conducir parecía el siguiente gran salto. Pero la realidad está siendo bastante distinta. BMW y Mercedes-Benz han decidido poner en pausa esta tecnología, y uno de los grandes culpables tiene nombre propio: su rendimiento limitado y elevados costes.

Ambos fabricantes fueron pioneros en Europa en ofrecer sistemas “eyes-off”, con Mercedes estrenando su Drive Pilot en 2021 y BMW siguiendo con Personal Pilot en 2023. Estas soluciones, disponibles en modelos como el Mercedes Clase S o el BMW Serie 7, permiten al conductor dejar de prestar atención… pero solo en condiciones muy concretas.

Y ahí está el problema. El uso real de estos sistemas es extremadamente limitado, ya que solo funcionan en entornos muy controlados, como autopistas bien señalizadas y, sobre todo, a velocidades reducidas. En el caso de Mercedes, el límite actual es de 95 km/h, una cifra que a todas luces es absurda ya que su mayor potencial está precisamente a velocidad de autovía.

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Porque sí, puede ser útil en un atasco denso, pero en cuanto el tráfico fluye con normalidad, el sistema deja de ser funcional. Esto genera una sensación de “tecnología a medias” que no termina de convencer a los clientes, especialmente teniendo en cuenta el elevado coste de estas opciones, y sobre todo a la vista del excelente rendimiento que está logrando Tesla con su sistema "inferior".

El resultado es claro: baja adopción y poco interés real por parte de los usuarios. Ni el renovado Clase S ni el nuevo Serie 7 incluirán estas funciones en sus últimas versiones, algo que refleja que el mercado no ha respondido como ellos esperaban.

Desde BMW lo reconocen abiertamente: los costes de desarrollo, validación y cumplimiento normativo son muy altos, pero el problema no es solo económico. El rendimiento limitado, especialmente en velocidad y escenarios de uso, hace que muchos clientes no vean valor suficiente en el sistema.

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Ante este escenario, tanto BMW como Mercedes han decidido cambiar de enfoque. En lugar de insistir en un nivel 3 que funciona en situaciones muy concretas, apuestan ahora por sistemas de nivel 2 avanzados, mucho más versátiles y utilizables en el día a día, pero donde el cliente tiene que mantener la atención en la carretera.

Aquí es donde entra Tesla, que desde el principio ha seguido este camino con su sistema Full Self-Driving (Supervisado). Aunque no permite apartar completamente la atención, sí ofrece una experiencia mucho más continua, sin límites tan estrictos de velocidad y con navegación punto a punto.

Además, Tesla ha sabido monetizarlo mejor, ofreciendo su sistema por suscripción mensual de 99 euros o mediante un pago único de 7.500 euros, algo que facilita su acceso frente a opciones más caras y limitadas.

BMW ya ha tomado nota. Su nueva generación de tecnología debutará en el iX3, basado en la plataforma Neue Klasse. Este modelo ofrecerá conducción asistida sin manos en autopista y, en el futuro, capacidades más avanzadas en ciudad. La pregunta es si estará a la altura del FSD de Tesla, o de nuevo los alemanes debutarán con una tecnología inferior.

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Este paso atrás no significa que el nivel 3 esté condenado. Pero sí deja claro que, en su estado actual, no cumple con las expectativas del mercado. La combinación de alto coste y uso limitado —especialmente por restricciones como el límite de 95 km/h— lo convierte en una propuesta difícil de vender.

La industria ya trabaja en soluciones más avanzadas. Mercedes, por ejemplo, prepara una nueva generación de Drive Pilot capaz de operar a velocidades más altas, lo que podría cambiar radicalmente su utilidad.

Además, la regulación también está evolucionando. Las nuevas normas de la ONU facilitarán la homologación de sistemas más avanzados y permitirán ampliar su uso a entornos urbanos, incluyendo maniobras como cambios de carril, rotondas o salidas desde intersecciones.

Estos cambios, previstos para 2027, podrían dar un impulso importante a la conducción autónoma. Pero hasta entonces, los fabricantes parecen tener claro que la prioridad es ofrecer sistemas que realmente tengan uso en el día a día, y no solo sirvan para notas de prensa.

Porque al final, el problema del nivel 3 actual no es que no funcione. Es que funciona en situaciones muy concretas, mientras que Tesla está desplegando un sistema que puede circular hasta por carreteras sin pavimentar.

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