
Ford no podía competir con Toyota, y su CEO decidió abandonar los coches baratos como el Fiesta y el Focus
Hace unos años, Ford tomó la decisión de abandonar los segmentos más económicos para centrarse en productos más emocionales y rentables como el Bronco. ¿Ha sido esta estrategia un error?

Hace un lustro, Ford sorprendió a propios y extraños al anunciar la discontinuación de su gama de turismos convencionales en Estados Unidos: Fiesta, Focus, Fusion, Taurus y C-Max fueron abandonados, dejando al legendario Mustang como único automóvil 'bajo' de su alineación, que pasó a estar compuesta exclusivamente por SUV, todoterrenos, furgonetas y pick-ups.
Años después, la firma del óvalo ha realizado un proceso similar en Europa. Primero le tocó el turno a los monovolúmenes (C-Max, S-Max, Galaxy) y a su única berlina (Mondeo), después al popularísimo Fiesta, y el pasado mes de noviembre al Focus. Cuando se agote el stock de este último, el Mustang se quedará solo. Pero, ¿qué llevó a Ford a tomar una decisión tan drástica?
Jim Farley, CEO de la compañía, ha explicado durante una reciente entrevista que, tras años compitiendo contra fabricantes japoneses y coreanos como Toyota o Hyundai, dejó de tener sentido financiero seguir produciendo vehículos económicos, motivo por el que se decidió apostar por productos más emocionales, así como por segmentos más rentables.
“Fue un momento espiritual para Ford convertirse en fabricante de gama completa, pero aprendí mucho porque quizás fue un error. No fue un error intentarlo, pero nuestros costes no eran competitivos con los de Toyota y Hyundai/KIA, y al final, tuvimos que cambiar a Broncos y camionetas pick-up". Un enfoque cuanto menos llamativo si tenemos en cuenta que Ford fue la principal responsable de popularizar el automóvil a principios del siglo XX con el Model T y su cadena de producción en serie.
Ford planea relanzar el Fiesta en 2028 como un utilitario eléctrico
"Teníamos la ambición de ofrecer una alineación completa, como la empresa del Model T, para tener un producto democratizado, pero también descubrimos que eso hacía que el negocio fuera casi imposible porque no teníamos una ventaja en costes. Así que, al igual que en Argentina y Latinoamérica, en Estados Unidos tuvimos que reestructurar el negocio".
La filosofía de Farley vendría a resumirse en vender menos, pero más caro. Sin embargo, no parece que esta haya sido la decisión más acertada en el sector del coche eléctrico, pues la empresa ahora ha decidido dejar de invertir en modelos grandes y costosos como la F-150 Lightning para centrarse en productos más económicos. Para ello será clave la nueva plataforma UEV (Universal EV Platform), que debutará en 2027 con una pick-up mediana que costará menos de 30.000 dólares.

En la última década, Ford ha dejado de vender aproximadamente 2 millones de automóviles al año, una caída considerable que se explica en gran medida por la decisión de abandonar ciertos segmentos. Eso sí, esto pronto podría revertirse de forma parcial, al menos en Europa. Y es que todo apunta a que, gracias a su reciente asociación con Renault, Ford planea relanzar el Fiesta en 2028 aprovechando la plataforma del R5 eléctrico.
Fuente | Carscoops


