China construye una gigantesca "Gran Muralla Solar" que también quiere detener el avance del desierto

China impulsa uno de los mayores proyectos solares del mundo en pleno desierto de Kubuqi; la iniciativa busca generar enormes cantidades de electricidad y, al mismo tiempo, combatir la desertificación; si funciona, podría convertirse en un modelo para otras regiones áridas del planeta.

China construye una gigantesca "Gran Muralla Solar" que también quiere detener el avance del desierto

Publicado: 08/08/2026 07:00

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China sigue acelerando su apuesta por las energías renovables con un proyecto de dimensiones colosales que aspira a cambiar tanto su sistema energético como el paisaje de una de sus regiones más áridas. Bautizado como la Gran Muralla Solar, este plan contempla la construcción de un enorme corredor de instalaciones fotovoltaicas en el desierto de Kubuqi, en Mongolia Interior.

La iniciativa va mucho más allá de producir electricidad limpia. Sus impulsores creen que esta infraestructura también puede desempeñar un papel clave en la lucha contra la desertificación, uno de los grandes problemas ambientales del norte del país. Si los resultados son los esperados, el proyecto podría servir de referencia para otras regiones áridas del mundo.

Una infraestructura gigantesca para producir energía y recuperar el terreno

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La futura Gran Muralla Solar se extenderá a lo largo de uno de los mayores desiertos del norte de China. Cuando esté completamente terminada, figurará entre las mayores instalaciones solares del planeta y será capaz de generar suficiente electricidad para abastecer a millones de hogares e industrias.

Esta actuación forma parte de la estrategia del Gobierno chino para reducir su dependencia de los combustibles fósiles y seguir incrementando el peso de las energías renovables en su mix energético. Los desiertos, tradicionalmente considerados terrenos con escaso valor económico, se han convertido en un activo estratégico gracias a su elevada radiación solar, sus enormes superficies disponibles y la baja densidad de población.

Pero la producción eléctrica no es el único objetivo. Los ingenieros responsables del proyecto sostienen que las celdas solares también pueden aportar beneficios ambientales. Al proyectar sombra sobre el terreno reducen la temperatura del suelo y limitan la evaporación de la humedad, creando unas condiciones más favorables para que vuelva a crecer la vegetación.

De forma paralela, los investigadores están plantando especies de hierbas y arbustos resistentes a la sequía alrededor de las instalaciones. La combinación entre generación renovable y restauración ecológica pretende estabilizar la arena, mejorar la biodiversidad y hacer que estos ecosistemas sean más resistentes frente al avance del desierto.

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China lleva años liderando la instalación de energía solar a nivel mundial y este proyecto representa un nuevo paso en esa estrategia. La electricidad producida en Kubuqi viajará mediante líneas de alta capacidad hasta las principales ciudades y centros industriales del país, donde la demanda energética continúa creciendo de forma constante.

Además de aumentar la participación de las energías renovables, la Gran Muralla Solar también contribuirá a reducir las emisiones de gases de efecto invernadero y a cumplir los objetivos climáticos fijados por Pekín para las próximas décadas.

Uno de los aspectos más llamativos del proyecto es precisamente esa combinación entre producción energética y recuperación del territorio. La desertificación lleva décadas provocando tormentas de arena, degradación del suelo y pérdida de tierras fértiles en amplias zonas del norte de China. Si las instalaciones consiguen reducir la velocidad del viento cerca del suelo y crear microclimas más frescos, será más sencillo que la vegetación sobreviva y actúe como barrera natural frente a la erosión.

Los científicos siguen analizando cómo afectan estas actuaciones a la fauna, la calidad del suelo y la disponibilidad de agua. Los datos obtenidos podrían servir para desarrollar proyectos similares en otros desiertos del planeta.

Eso sí, la iniciativa también afronta importantes desafíos. Levantar y mantener una infraestructura de estas dimensiones en una zona tan remota exige miles de millones de euros en inversión, soluciones de ingeniería muy avanzadas y una red eléctrica capaz de transportar grandes cantidades de energía a cientos de kilómetros de distancia. Aun así, China considera que los beneficios potenciales compensan el enorme esfuerzo económico y técnico que requiere esta gigantesca obra.

Puntos clave

  • Gran Muralla Solar en el desierto de Kubuqi.
  • Será una de las mayores instalaciones solares del mundo.
  • Producirá electricidad para millones de hogares e industrias.
  • El proyecto busca frenar la desertificación además de generar energía.
  • Las celdas solares ayudan a reducir la temperatura del suelo y conservar la humedad.
  • Se están plantando especies resistentes a la sequía para recuperar el ecosistema.
  • La electricidad se transportará mediante líneas de alta tensión hasta las grandes ciudades.
  • Los científicos estudian el impacto sobre la biodiversidad, el suelo y los recursos hídricos.
  • El principal reto será el elevado coste y la complejidad técnica de la infraestructura.
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