
BYD prepara una flota gigantesca para conquistar Europa: encargará 10 barcos capaces de llevar 9.200 coches cada uno
BYD está acelerando su expansión internacional mientras el mercado chino se vuelve cada vez más competitivo; el fabricante está reforzando una infraestructura propia para transportar sus coches por todo el mundo; la operación refleja hasta qué punto las exportaciones se han convertido en una pieza clave de su estrategia de crecimiento

BYD está acelerando su expansión internacional y lo está haciendo también desde el mar. La compañía china habría encargado otros 10 grandes barcos para transportar coches, una operación que elevaría su flota propia hasta 18 buques y que refuerza la estrategia del fabricante para aumentar sus exportaciones en los próximos años, especialmente hacia mercados como Europa.
Según varias publicaciones especializadas en transporte marítimo, BYD habría encargado estos 10 nuevos barcos, cada uno con capacidad para transportar hasta 9.200 unidades equivalentes de automóvil (CEU). En conjunto, supondrían 92.000 CEU adicionales de capacidad de transporte. La operación permitiría a BYD disponer de una flota de 18 barcos con una capacidad conjunta superior a 130.000 CEU.
Los nuevos barcos serán construidos por China Merchants Industry en sus astilleros de Jinling y Haimen, en China, y las entregas estarían previstas entre 2027 y 2029. Por el momento no se ha comunicado el valor del contrato y tampoco existe una confirmación pública de BYD o del fabricante naval sobre este nuevo pedido, por lo que la operación debe considerarse todavía como una información procedente del sector marítimo.
El movimiento tiene especial importancia porque BYD ya ha construido en muy poco tiempo una infraestructura propia para controlar una parte cada vez mayor de la logística de sus exportaciones. La compañía comenzó a incorporar barcos a su flota en 2024 y completó su primera tanda de ocho unidades en septiembre de 2025, cuando entró en servicio el BYD Jinan.

Entre los barcos que ya forman parte de esta flota se encuentran el Explorer No.1, BYD Hefei, BYD Changzhou, BYD Shenzhen, BYD Xi'an, BYD Changsha y BYD Zhengzhou. Son grandes buques especializados en el transporte de vehículos que permiten cargar los coches directamente en sus diferentes cubiertas, sin necesidad de utilizar contenedores.
Algunas de las unidades tienen capacidad para unas 7.200 unidades equivalentes de automóvil, mientras que los modelos más grandes alcanzan las 9.200 unidades. El BYD Shenzhen, por ejemplo, tiene 219,9 metros de eslora, 37,7 metros de manga y 16 cubiertas, y puede transportar hasta 9.200 vehículos. Además, utiliza un sistema de propulsión de doble combustible basado en gas natural licuado y combustible convencional, junto con sistemas destinados a reducir su consumo y emisiones.
La expansión de esta flota no es un detalle menor. Según las estimaciones citadas por las publicaciones especializadas, los ocho barcos iniciales permitían a BYD disponer de una capacidad potencial de exportación de alrededor de 1 millón de coches al año. Con otros 10 barcos, esa capacidad podría elevarse hasta aproximadamente 2,5 millones de coches anuales si se mantienen niveles de utilización similares.
Eso no significa que BYD vaya a exportar necesariamente 2,5 millones de coches cada año, ni que todos ellos vayan a Europa. La capacidad de los barcos se mide en unidades equivalentes y depende de factores como el tamaño de los vehículos, las rutas, los tiempos de carga y descarga y la utilización efectiva de la flota. Pero sí muestra hasta qué punto el fabricante chino está preparando su estructura para vender muchos más coches fuera de su mercado doméstico.
Y Europa aparece como uno de los destinos especialmente importantes dentro de esta estrategia. BYD se está encontrando con un mercado chino cada vez más competitivo, mientras que sus ventas internacionales están creciendo con mucha más fuerza. El fabricante necesita, por tanto, aumentar su presencia fuera de China y disponer de una logística que le permita hacerlo a gran escala.

La compañía ya está utilizando sus barcos para transportar coches fabricados fuera de China. En septiembre de 2025, el BYD Zhengzhou llevó al Reino Unido vehículos con volante a la derecha producidos en la fábrica que la compañía tiene en Tailandia. Fue la primera exportación de coches de BYD desde esa planta hacia el mercado británico.
La fabricación en otros países también puede ser importante para BYD a la hora de acceder al mercado europeo. Los coches eléctricos fabricados en China están sujetos en la Unión Europea a un arancel compensatorio adicional del 17% para BYD, además del arancel general del 10%. Producir determinados modelos fuera de China permite a la compañía reducir su exposición a estas medidas, aunque el origen de cada vehículo y las reglas aplicables dependen de dónde se fabrique.
La apuesta por las exportaciones ya se está reflejando en las cifras. BYD exportó alrededor de 184.000 turismos desde China en agosto, según los datos de la Asociación China de Turismos, lo que supondría un crecimiento del 131% respecto al mismo mes del año anterior y del 6% frente a julio. La cifra representa aproximadamente el 35,4% de las exportaciones chinas de vehículos de nueva energía, categoría que incluye tanto coches eléctricos como híbridos enchufables.
Entre enero y agosto, las exportaciones de BYD desde China alcanzaron aproximadamente 1,127 millones de vehículos, un 88% más que durante el mismo periodo de 2025. El crecimiento internacional contrasta con la evolución de sus ventas dentro de China, donde la fuerte competencia entre fabricantes está poniendo cada vez más presión sobre las marcas.
De hecho, el fabricante chino vendió alrededor de 1,15 millones de coches de la marca BYD en su mercado doméstico durante los ocho primeros meses del año, un 43% menos que en el mismo periodo de 2025 según los datos recogidos en la información de origen. En agosto, las ventas domésticas de la marca también sufrieron una importante caída interanual.

La situación explica en buena medida por qué los fabricantes chinos están mirando cada vez más hacia el exterior. El mercado local continúa siendo enorme, pero también es uno de los más competitivos del mundo, con una guerra de precios y una oferta creciente de coches eléctricos e híbridos enchufables. Para BYD, crecer internacionalmente ya no es simplemente una oportunidad: se está convirtiendo en una pieza cada vez más importante de su estrategia.
La construcción de una gran flota propia de barcos encaja perfectamente en este escenario. BYD no solo está aumentando su capacidad para fabricar coches, sino también para sacarlos de China y llevarlos directamente a otros mercados. Y eso le proporciona un mayor control sobre una parte de la cadena logística que hasta hace poco dependía en mayor medida de empresas externas.
Europa será uno de los campos de batalla de esta expansión. BYD está aumentando su presencia comercial en países como España, donde ya ha alcanzado posiciones destacadas entre los fabricantes de coches eléctricos y ha ampliado su oferta con modelos eléctricos e híbridos enchufables. A medida que lleguen nuevos modelos y aumente su producción internacional, disponer de una flota capaz de mover cientos de miles de coches será cada vez más importante.
La paradoja es que BYD está construyendo esta capacidad marítima justo cuando Europa intenta reducir su dependencia de las importaciones de coches fabricados en China. La respuesta del fabricante parece clara: invertir más en producción, logística y mercados internacionales para que las barreras comerciales no frenen su expansión mundial.
Los 10 nuevos barcos, si finalmente se confirma el pedido, no son por sí solos una garantía de que BYD vaya a vender 2,5 millones de coches fuera de China cada año. Pero sí son una señal bastante evidente de hacia dónde está dirigiendo sus inversiones. Mientras sus ventas domésticas afrontan una presión creciente, la compañía está preparando una infraestructura de exportación de dimensiones cada vez mayores.


