
Renault prepara una gran evolución para el R5: toda la gama tendrá baterías LFP para competir con los eléctricos chinos
Este otoño, el Renault 5 será sometido a su primera gran actualización. Además, la firma del rombo ya está preparando una evolución todavía mayor de cara al año que viene, la cual traerá entre otras cosas una nueva generación de baterías LFP.

En los próximos días, Renault dará a conocer la primera gran actualización del R5, su eléctrico estrella. Las principales novedades que recibirá el exitoso utilitario ya han sido anunciadas por la compañía o se han filtrado en las últimas semanas; sin embargo, lo realmente interesante es que estos cambios son un preludio de una evolución más profunda prevista para 2027.
Este verano, las versiones de 120 y 150 CV del R5 vieron incrementada su autonomía de 312 a 321 km WLTP y de 416 a 431 km WLTP respectivamente, una ganancia que se debió a la adopción de unos retrovisores de diseño más aerodinámico, así como al uso de un sistema de gestión de energía optimizado. Además, el configurador de la marca en Bélgica mostró la sustitución de la actual variante de 95 CV por una nueva de 110 CV.
El modelo de acceso, conocido como Five, será el primero en estrenar un nuevo motor que, además de ser más potente, también resultará más eficiente. Este propulsor vendrá acompañado por una nueva batería LFP (litio-ferrofosfato) de 36,5 kWh, la cual reemplazará a la anterior NCM (níquel, cobalto, manganeso) de 40 kWh. A pesar de su menor capacidad, la autonomía apenas se resiente, pasando de 310 a 305 km WLTP. Por otro lado, la carga rápida en corriente continua a 80 kW pasará a incluirse de serie.
Todo esto vendrá acompañado por algunas novedades de equipamiento: un nuevo tono para la carrocería (Rojo Deseo), llantas doradas, cargador inalámbrico para smartphones con refrigeración, eCall compatible con redes 4G/5G, tapicería azul en vez de amarilla en la terminación Iconic Cinq... Además, el color Gris Pizarra, hasta ahora exclusivo de la edición Roland Garros, se extenderá al resto de niveles de acabado.

Todas las mejoras experimentadas por el R5 también llegarán al R4
Como indicábamos al principio del artículo, estas evoluciones serán solo el principio. De cara al año que viene, las dos versiones restantes (120 CV con batería NCM de 40 kWh y 150 CV con batería NCM de 52 kWh) también serán sustituidas por otras más prestacionales, eficientes y con más autonomía. Según la información compartida por algunos insiders en Worldscoop, las modificaciones serán más profundas de lo anticipado.
Tanto el motor de 120 CV como el de 150 CV darán paso a unos nuevos propulsores de menor consumo. Contra todo pronóstico, la versión intermedia no reutilizará la batería LFP de 36,5 kWh vista en el Five, sino que estrenará un pack LFP de 44 kWh. Esto le proporcionaría una autonomía superior a los 350 km WLTP.

La verdadera sorpresa es que el tope de gama también dará el salto a la química LFP con un pack de 56 kWh con el que debería acercarse a los 500 km WLTP. Basándonos en las especificaciones de los recientemente renovados Mégane y Scénic, la adopción de celdas LFP podría traducirse en unos tiempos de carga más ajustados (los Mégane y Scénic con batería LFP de 67 kWh pueden pasar del 15 al 80% en 24 minutos), así como en unos precios más bajos.


