
Los coches eléctricos ya dominan las ventas en estos países: China logra el 44%, Noruega llega al 97% y Laos alcanza el 100%
La electrificación del automóvil está acelerando en algunos de los principales mercados mundiales; varios países ya han superado ampliamente el 40% de cuota y algunos se acercan a una situación de dominio absoluto; los datos de julio muestran además que el cambio empieza a producirse a una velocidad muy diferente a la de años anteriores.

La transición hacia el coche eléctrico está entrando en una fase en la que cada vez resulta más difícil hablar de una tendencia lejana. Los datos de matriculaciones de julio de 2026 dejan una imagen bastante clara: en algunos mercados, los coches eléctricos ya no son una alternativa minoritaria, sino la opción que concentra la mayor parte de las ventas de coches nuevos.
Noruega continúa siendo el ejemplo más extremo, pero ya no es una excepción aislada. Dinamarca, Países Bajos, Bélgica, Suecia, Francia o China están registrando cuotas que hace apenas unos años parecían imposibles, mientras otros mercados avanzan a un ritmo algo más lento. La fotografía conjunta apunta a una aceleración que encaja con el comportamiento habitual de las nuevas tecnologías cuando alcanzan una determinada masa crítica.
El caso más llamativo es el de Laos, donde el 100% de las nuevas importaciones de turismos durante este periodo fueron coches eléctricos. Pero aquí conviene poner el dato en contexto: el Gobierno suspendió desde el 1 de junio las importaciones de nuevos coches de gasolina y diésel hasta final de año. Por tanto, ese 100% no refleja únicamente la evolución natural de la demanda, sino también una decisión política extraordinariamente contundente.
En el extremo opuesto de la lista, pero todavía con una cuota prácticamente total, aparece Noruega. En julio, los coches eléctricos alcanzaron el 97,6% de las matriculaciones de turismos nuevos, con 9.379 unidades sobre un total de 9.609. El dato resulta especialmente revelador por otro motivo: apenas se matricularon 15 coches de gasolina durante todo el mes.

Dinamarca también está entrando en una zona que hace unos años habría parecido ciencia ficción. Los coches eléctricos representaron el 80,1% de las matriculaciones en julio, frente al 65,2% del mismo mes de 2025. Es decir, cuatro de cada cinco coches nuevos vendidos en el país ya prescinden del motor de combustión.
La evolución también es muy significativa en otros mercados europeos. Países Bajos pasó del 30,8% al 47,3%, mientras Bélgica avanzó del 32,5% al 42,8%. Suecia, por su parte, pasó del 34,2% al 42,6%, consolidando una cuota que ya coloca al coche eléctrico muy cerca de convertirse en la opción dominante del mercado.
El salto de Francia merece una mención aparte. El mercado francés pasó de una cuota del 17% en julio de 2025 a un 35% en julio de 2026, prácticamente duplicando su peso en apenas un año. En volumen, fueron 44.378 coches eléctricos matriculados durante el mes, una cifra especialmente relevante por el tamaño del mercado francés.
La misma tendencia se está reproduciendo en China, aunque con unas características diferentes. Allí los coches eléctricos alcanzaron el 44,3% de las ventas de turismos en julio, frente al 33,1% de un año antes. Y lo importante es que este porcentaje corresponde únicamente a los coches eléctricos, sin sumar los híbridos enchufables ni los eléctricos con extensor de autonomía. Si se incluyen todas las tecnologías enchufables, la transformación del mercado chino es todavía más profunda.
El Reino Unido también está acelerando, aunque desde una posición bastante más retrasada que los líderes europeos. Los coches eléctricos pasaron del 21,5% al 27,5% de las matriculaciones en julio, con 43.106 unidades. El crecimiento interanual fue del 44,5%, mientras que las matriculaciones de coches de gasolina cayeron un 5,2% y las de diésel un 17,7%.
La fotografía de julio permite ordenar estos mercados de una forma bastante gráfica:
| Mercado | Julio 2025 | Julio 2026 |
| Laos | 36% | 100%* |
| Noruega | 97,2% | 97,6% |
| Dinamarca | 65,2% | 80,1% |
| Singapur | 40,0% | 64,6% |
| Países Bajos | 30,8% | 47,3% |
| China | 33,1% | 44,3% |
| Bélgica | 32,5% | 42,8% |
| Suecia | 34,2% | 42,6% |
| Francia | 17% | 35,0% |
| Reino Unido | 21,5% | 27,5% |
Y aquí aparece la parte más interesante de todo el proceso. La electrificación no está creciendo de forma lineal. En muchos mercados parece estar siguiendo la conocida curva en forma de S asociada a la adopción de nuevas tecnologías: una primera fase lenta, seguida por una aceleración muy rápida cuando el producto alcanza suficiente madurez, disponibilidad y aceptación, para terminar estabilizándose cuando la cuota se acerca a la saturación.
Los datos europeos de julio encajan bastante bien con esta teoría. En 16 mercados europeos analizados, los coches eléctricos alcanzaron conjuntamente una cuota del 25,7%, con 224.266 matriculaciones y un crecimiento interanual del 13,6%. En lo que llevamos de 2026 ya se acercan a 1,5 millones de unidades, alrededor de un 30% más que durante el mismo periodo de 2025.

Esto también explica por qué empieza a ser más interesante observar la velocidad a la que cae el motor de combustión que simplemente comprobar cuánto crecen los coches eléctricos. En Países Bajos, por ejemplo, los coches de gasolina se quedaron en apenas el 7,5% del mercado en julio, frente al 15,5% de un año antes. En el Reino Unido, gasolina y diésel juntos ya quedaron por debajo de la mitad del mercado.
La imagen que dejan estos datos es, por tanto, bastante más profunda que un simple aumento de las ventas de coches eléctricos. Los cables están empezando a devorar las tuberías: cada vez más compradores que antes necesitaban repostar combustible están pasando a enchufar su coche, y ese cambio está reduciendo rápidamente el espacio disponible para los motores de gasolina y diésel.
Todavía quedan mercados donde la transición avanza lentamente y otros en los que depende demasiado de ayudas públicas o de cambios regulatorios. Italia es un buen recordatorio de ello: después de la retirada de determinados incentivos, su cuota de coches eléctricos cayó hasta el 5,9% en julio. Pero el comportamiento de los mercados que ya han superado determinados umbrales resulta difícil de ignorar.
La cuestión ya no parece ser si los coches eléctricos terminarán dominando las ventas de coches nuevos. La gran incógnita es cuánto tardará cada mercado en llegar a ese punto. Y viendo lo ocurrido entre julio de 2025 y julio de 2026, algunos países están avanzando mucho más deprisa de lo que las previsiones realizadas hace unos años habrían anticipado.


