
¿Compensa desguazar un coche de gasolina casi nuevo para comprar un coche eléctrico? Un estudio desmonta uno de los grandes mitos
A pesar de que tu cuñado te lo ha dicho muchas veces, un nuevo estudio cuestiona una de las ideas más extendidas sobre el impacto ambiental del coche eléctricos. ¿Merece la pena estirar la vida útil de un coche de combustión o es más sostenible achatarrarlo y sustituirlo por un coche eléctrico?

Uno de los argumentos más repetidos por los petrol-cuñados es que resulta más ecológico seguir utilizando un coche de gasolina o diésel hasta el final de su vida útil que sustituirlo antes por un modelo eléctrico. La lógica parece sencilla: si ya está fabricado, lo mejor sería amortizar todas las emisiones generadas durante su producción. Sin embargo, una nueva investigación concluye que esa idea no se sostiene en la inmensa mayoría de los casos.
El trabajo, elaborado por investigadores de la Universidad de California en Santa Cruz y la Universidad de California en Santa Bárbara, señala que incluso retirar de la circulación un coche de gasolina con apenas uno o dos años para sustituirlo por un coche eléctrico supone una reducción de emisiones a lo largo de su vida útil. Según los autores, el ahorro logrado durante el uso del vehículo compensa con creces el mayor impacto asociado a la fabricación del coche eléctrico.
Esta conclusión se apoya en numerosos estudios previos que muestran que, aunque la producción de un coche eléctrico genera inicialmente más emisiones de CO₂, especialmente por la fabricación de la batería, esa desventaja desaparece rápidamente durante su utilización. En el conjunto de su ciclo de vida, las emisiones pueden llegar a ser cerca de un 90% inferiores respecto a un modelo equivalente con motor de combustión.
Por supuesto, este depende en gran medida de los km que recorre ese coche, y si el de tu abuelo que lo mueve una vez al año, posiblemente no sea rentable. Pero el estudio se centra en coches con recorridos dentro de la media.
El uso marca la diferencia, incluso con coches de gasolina prácticamente nuevos

Para llegar a estas conclusiones, los investigadores analizaron diferentes escenarios utilizando datos de Estados Unidos. El estudio comparó el impacto ambiental de retirar un coche de combustión en distintos momentos de su vida útil, desde vehículos prácticamente nuevos hasta modelos cercanos al desguace.
El análisis tuvo en cuenta factores como las emisiones derivadas de fabricar el coche eléctrico, el origen de la electricidad utilizada para cargarlo, la eficiencia de ambos vehículos, los procesos industriales y el kilometraje anual. Con todos esos datos, los resultados fueron muy claros.
Según Elliott Campbell, uno de los autores del estudio, en la inmensa mayoría de las situaciones resulta más beneficioso para desde el punto de vista de las emisiones sustituir un coche de gasolina por uno eléctrico cuanto antes. Aunque fabricar un coche eléctrico requiere más energía, el ahorro de emisiones durante miles de kilómetros de uso acaba compensando ampliamente ese impacto inicial.
Los investigadores insisten, no obstante, en que el objetivo del trabajo no es animar a los propietarios a deshacerse inmediatamente de un coche recién comprado, sino desmontar la creencia de que mantener un coche de combustión hasta el final de su vida siempre es la opción más sostenible desde el punto de vista climático.
Eso sí, como hemos dicho antes, existen algunas excepciones. El estudio indica que la ventaja ambiental del coche eléctrico se reduce de forma significativa cuando la electricidad procede mayoritariamente de centrales de carbón o cuando el vehículo apenas recorre unos 7.000 kilómetros al año o menos.
Expertos ajenos a la investigación consideran que el planteamiento tiene sentido. Kenneth Gillingham, profesor de la Universidad de Yale, destaca que el trabajo aborda una cuestión poco estudiada y considera que sus conclusiones son coherentes con el conocimiento científico disponible.
Otros especialistas, como Gregory Keoleian, de la Universidad de Míchigan, recuerdan que el escenario analizado representa un caso extremo. En la práctica, es poco habitual que alguien retire un coche de combustión con solo uno o dos años de antigüedad. Lo normal es que ese vehículo pase al mercado de ocasión, donde podría seguir utilizándose durante muchos años.
| Aspecto | Conclusión del estudio |
|---|---|
| ¿Conviene mantener un coche de gasolina hasta el final de su vida? | No, desde el punto de vista climático suele ser mejor sustituirlo antes por un coche eléctrico. |
| Emisiones durante la fabricación | Más altas en el coche eléctrico. |
| Emisiones durante el uso | Mucho más bajas en el coche eléctrico. |
| Reducción total de emisiones | Cerca de un 90% durante todo el ciclo de vida. |
| Excepciones | Electricidad basada en carbón y recorridos inferiores a 7.000 km al año. |
| Implicación política | Refuerza los programas de ayudas al achatarramiento. |

Precisamente ese mercado de segunda mano es uno de los aspectos que los autores reconocen que merece un análisis más profundo. Si un gran número de coches de combustión relativamente nuevos llegara simultáneamente al mercado usado, podría reducir su precio y alterar los hábitos de movilidad, favoreciendo incluso que algunas personas abandonaran el transporte público para comprar un coche barato.
Aun así, los investigadores consideran que sus conclusiones refuerzan el interés de los programas de achatarramiento con ayudas públicas, especialmente para retirar los vehículos de combustión más antiguos y acelerar la sustitución por coches eléctricos. En países como Estados Unidos, donde el transporte sigue siendo la principal fuente de emisiones de carbono, este tipo de políticas podría tener un impacto muy importante en la reducción de gases de efecto invernadero.
Además, estos resultados llegan en un momento en el que la vida útil de los coches eléctricos ya iguala a la de los modelos de gasolina y diésel, mientras que su fiabilidad continúa mejorando generación tras generación, eliminando otro de los argumentos habituales contra esta tecnología.
Puntos clave
- Un estudio concluye que sustituir un coche de gasolina por uno eléctrico reduce las emisiones incluso si el coche de combustión es prácticamente nuevo.
- La fabricación de un coche eléctrico genera más CO₂, pero ese impacto se compensa rápidamente durante su uso.
- Las emisiones a lo largo de toda la vida útil pueden ser cerca de un 90% inferiores frente a un coche de combustión.
- Solo hay dos escenarios donde la ventaja disminuye claramente: redes eléctricas muy dependientes del carbón o vehículos que recorren menos de 7.000 kilómetros al año.
- Los investigadores creen que los programas de achatarramiento pueden acelerar la descarbonización del transporte.


