
Europa retrasa la homologación al FSD de Tesla y Mercedes ya pone fecha a su propio sistema ¿Casualidad?
Piensa mal y acertarás. Así es el dicho del refranero español que se puede aplicar a la posición de Bruselas de cara a la homologación general de los sistemas de conducción autónoma en Europa. Tesla está al frente con su antiguo FSD, ahora TAD, pero desde la UE se ha ido retrasando el permiso, curiosamente mientras sus rivales europeos empiezan a dar señales de vida en esta cada vez más importante tecnología.

Europa sigue sin dar vía libre conjunta al TAD de Tesla, que ya está activo en 10 países, con Chequia y Eslovaquia como últimos en hacerlo, mientras los fabricantes europeos preparan sus propias alternativas. En ese contexto, el anuncio de Mercedes de que lanzará su propuesta tiene una lectura que va más allá de la tecnología: el tiempo que tarda en resolverse la autorización también permite a sus rivales recortar distancias. Y la marca alemana ya ha puesto fecha a su siguiente paso.
La votación para autorizar el despliegue del FSD supervisado en toda la Unión Europea, que se esperaba para octubre, se ha aplazado, y según informó Reuters, la siguiente oportunidad no llegaría antes de diciembre. Algo que nos indica que sería raro que se diese luz verde antes del primer trimestre de 2027, cuatro años después de Estados Unidos, y casi dos años después de China.
¿Por qué el retraso en la homologación del TAD de Tesla?

Aquí es donde entran los fabricantes europeos. Mercedes ha anunciado que su MB.Drive Assist Pro podrá contratarse en Alemania durante el primer semestre de 2027. Desarrollado junto con Nvidia, se trata de un asistente a la conducción de nivel 2 capaz de completar recorridos completos guiados por el navegador, incluyendo el tráfico urbano. Es precisamente uno de los terrenos en los que Tesla lleva tiempo centrando buena parte de sus esfuerzos.
La coincidencia invita a plantear una pregunta incómoda: ¿están dando los plazos europeos un tiempo muy valioso a los fabricantes que llegan después a este tipo de funciones? El efecto comercial parece claro: cuanto más se retrasa una autorización general, más margen tienen los competidores para preparar sus propuestas. Lo que no está demostrado es que el retraso responda a una decisión de proteger a la industria europea. El anuncio de Mercedes alimenta esa lectura, pero no permite convertirla en un hecho.
El sistema alemán podrá asistir al conductor al cambiar de carril, colocarse en el adecuado para seguir la ruta, girar en cruces y detenerse o reanudar la marcha ante los semáforos. También contempla incorporaciones y salidas de autopista, además de circulación por calles con tráfico denso. Para activarlo será necesario tener la navegación en marcha y pulsar un botón del volante.
Mercedes comenzará con un grupo de clientes seleccionados en Stuttgart y Múnich a finales de 2026. Los coches que dispongan del equipamiento necesario recibirán la función mediante una actualización inalámbrica, y las experiencias de estos primeros usuarios servirán para mejorar el sistema. Es una fase previa al lanzamiento comercial que permitirá comprobar cómo se comporta fuera de las demostraciones de la marca.
Mercedes se acerca al terreno de Tesla mientras Europa sigue deliberando

La propuesta se ha desarrollado conforme al marco de la normativa UN R171, que regula estos sistemas avanzados de asistencia. Según Mercedes, esta base permitiría introducir la función en otros mercados de la Unión Europea sin una nueva autorización regulatoria adicional. Eso abre la puerta a una expansión posterior, aunque el anuncio no fija una fecha para España ni equivale a un lanzamiento simultáneo en todos los países.
Tampoco conviene dar por hecho que Mercedes y Tesla están recorriendo exactamente el mismo procedimiento. La autorización inicial del sistema de Tesla se concedió mediante la vía de excepción para nuevas tecnologías contemplada en el artículo 39 de la normativa europea de homologación. Su extensión al conjunto de la Unión requiere pasos adicionales y una votación de los Estados miembros. Comparar los calendarios resulta pertinente; atribuir cualquier diferencia a un trato de favor necesita más pruebas.

En el apartado técnico, Mercedes emplea 27 sensores: diez cámaras, cinco radares y doce sensores de ultrasonidos, conectados a un ordenador capaz de procesar hasta 254 TOPS. La combinación reúne información del entorno mediante distintas tecnologías, con la intención de gestionar situaciones más complejas que las habituales ayudas para mantener el carril y la distancia en autopista.
El sistema operativo MB.OS trabaja junto con la arquitectura Nvidia Hyperion, el sistema de seguridad Halos y el programa Alpamayo. Sobre el papel, Mercedes prepara una alternativa con ambición suficiente para competir en la asistencia urbana avanzada. Ahora falta comprobar su funcionamiento cotidiano, la frecuencia con la que exige intervenir y sus limitaciones. Una lista de funciones parecida no demuestra, por sí sola, un rendimiento equivalente.
La cuestión de fondo es cuánto terreno puede recortar Europa mientras se resuelve el permiso a Tesla. Mercedes ya tiene un calendario para su respuesta, y cada mes de espera reduce el margen entre ambos lanzamientos. Eso merece atención y exige transparencia sobre los criterios y los plazos de aprobación, aunque no baste para afirmar que Bruselas esté esperando deliberadamente a los fabricantes europeos.
Luego están los grupos chinos, con Xpeng a la cabeza, que disponen de la tecnología pero también deben pasar el farragoso proceso de homologación en nuestro mercado. Un camino que poco a poco se está despejando, a pesar a los palos en las ruedas que los burócratas de Bruselas está poniendo a un sistema que salva vidas.


