
Hasta 63.000 euros de impuesto a los diésel e híbridos más grandes y pesados en Francia
Una forma de promocionar el coche eléctrico es con ayudas públicas. La otra es cargar de impuestos a los coches más contaminantes para, por un lado financiar las ayudas a los eléctricos, y por el otro disuadir a los compradores. Algo que está usando Francia con gran éxito y que tiene ejemplos realmente extremos.

Se trata del malus écologique francés, un impuesto que grava los coches según sus emisiones de CO2 y, desde hace algunos años, también según su peso en orden de marcha (el llamado “malus au poids”). El objetivo es desincentivar la compra de vehículos pesados o muy contaminantes, incluyendo algunos híbridos enchufables y derivados de vehículos comerciales.
El sistema incluye descuentos para familias numerosas y vehículos de empresa de más de 8 plazas, de forma que el gravamen puede reducirse considerablemente en esos casos. Desde 2026, la normativa se ha endurecido, aumentando las sanciones sobre los modelos más pesados o contaminantes de Peugeot, como el Traveller XL, el Rifter XL y los 3008 y 5008 híbridos enchufables.
En Francia, el malus ecológico ha vuelto a endurecerse en 2026, y esta vez las consecuencias pueden ser realmente duras para ciertos coches de Peugeot. Aunque la marca de Stellantis no es la marca más afectada, al ofrecer sobre todo coches compactos y muchos electrificados, algunos modelos se llevan la peor parte.
Entre los más castigados están los derivados de vehículos comerciales y los híbridos enchufables de mayor tamaño, como los Traveller XL, Rifter XL, y los 3008 y 5008 híbridos enchufables.
Traveller XL: un malus que quita el aliento

El Peugeot Traveller en su versión BlueHDi 180 ch es el ejemplo más extremo. Dependiendo de la longitud del coche, sus emisiones van de 181 a 183 g/km de CO2, lo que se traduce en un impuesto de 48.901 a 55.023 euros. A esto se suma el malus por peso: con 1.987 o 2.018 kg en orden de marcha, la sanción puede ser de 7.700 a 8.570 euros. En total, la factura puede alcanzar entre 56.601 y 63.593 euros, una cifra que asusta a cualquiera.
Eso sí, las familias con tres hijos o más cuentan con un descuento de 20 g/km y 200 kg por hijo, y las empresas que usan la versión de 8 plazas o más pueden deducir 600 kg, lo que les permite escapar casi por completo del malus por peso.
Rifter XL: más asequible pero aún penalizado

El Peugeot Rifter, más compacto, sufre menos. La versión BlueHDi 100 apenas paga 60 euros por el malus de peso y 2.265 euros por emisiones (140 g/km de CO2). Sin embargo, la versión XL, alargada 35 cm y con motor BlueHDi 130 ch, sube a 149 g/km de CO2 y un peso de 1.627 kg. La suma de ambos impuestos llega a 5.306 euros, una cifra considerable para un coche que se anuncia como familiar y práctico.
3008 y 5008 híbridos enchufables también sufren
No se libran los híbridos, incluso los híbridos enchufables. Por ejemplo, los 3008 y 5008 híbridos enchufables no se libran del malus por culpa del peso. Aunque el malus por CO2 en la gama restante es mucho menor —1.276 euros en la 308 SW BlueHDi 130—, los PHEV de mayor tamaño ven cómo la sanción por peso sube a 2.810 euros en el 3008 y a 4.880 euros en el 5008. Esto amplía la diferencia de precio frente a versiones híbridas ligeras menos penalizadas, aunque su ganancia de potencia reciente (de 195 a 225 ch) es más un cambio de homologación que un aumento real de rendimiento.
En resumen, el malus ecológico francés se ha endurecido, y los Peugeot más grandes o híbridos enchufables potentes pueden ver cómo su precio sube varios miles de euros solo por la fiscalidad. Para compradores familiares o empresas, todavía hay formas de mitigar la sanción, pero para el público general, las cifras son difíciles de digerir en una medida que busca incentivar la compra de coches eléctricos, y también de aquellos más ligeros y eficientes.


