
En España la intención de compra de un coche eléctrico ya es casi igual a los de gasolina, según estudios
Las barreras se van diluyendo poco a poco, en particular el económico y el de la fiabilidad, mientras que su cuota de matriculaciones respecto al resto del mercado continúa creciendo.

La percepción del coche eléctrico está cambiando a un ritmo bestial en España. Como todas las tecnologías de 'reciente' introducción, conforme se va refinando y la población la va conociendo más, se eliminan esos prejuicios y se superan las barreras, de manera que ahora mismo hay casi tantas personas pensando en comprarse un coche eléctrico como aquellas que buscan un coche de gasolina con motor convencional (que le corresponda la Etiqueta C de la DGT).
Según el estudio “La voz de los conductores españoles ante la revolución del sector del motor”, elaborado por el Observatorio Cetelem, en 2025 la intención de compra de un coche eléctrico era de un 13%, pero ahora se ha incrementado hasta el 18%. Es decir, por encima de la intención de compra de un vehículo diésel (14%), cada vez más extintos en el mercado europeo, y muy cerca del caso de coches de gasolina (19%).

Los españoles ven el coche eléctrico cada vez con mejores ojos
Lo que sigue siendo predominante es la intención de compra de coches híbridos, situándose en un 48%. Esto encaja perfectamente con la realidad en las nuevas matriculaciones, siendo muy similar la cuota de mercado que tienen los HEV en la actualidad, una mezcla del uso de los coches 'de toda la vida' en conformidad con las cada vez más estrictas normativas de emisiones de la Unión Europea.
Son varios los motivos, pero el principal de ellos es la llamada 'ansiedad por cargar', el miedo a quedarse tirado con la batería al 0%. Si antes la preocupación por esto era del 64%, en la actualidad se ha reducido hasta un 50%. Esto se debe, en parte, a la cada vez mayor infraestructura de redes de recarga, que en estos tres últimos meses ha crecido hasta situarse por encima de los 53.000 puntos de recarga en todo el país - la mitad de ellos repartidos entre Cataluña, Madrid y Andalucía.
La autonomía ya no es un argumento en contra
Por otro lado, la propia autonomía sigue creciendo. El 38% de los encuestados en el informe aceptaría comprar un coche eléctrico con una autonomía situada entre los 350 y los 499 km, mientras que un 33% buscaría una autonomía de entre 200 km y 349 km - encajando con muchos coches de enfoque urbano que se encuentran en el mercado. Un 8% de las respuestas afirman que comprarían un coche eléctrico con una autonomía por debajo de los 200 km - lo que puede encajar en el caso de modelos de segunda mano fabricados hace varios años.

Esto encajaría con una realidad que se observa tanto en otros países europeos como en otras partes del mundo, incluyendo Oriente Medio y Australia (un país, recordemos, tradicionalmente muy inclinado a favor del motor de combustión, similar a Estados Unidos). Con el aumento del precio de los combustibles a raíz de la guerra en Irán y el cierre del estrecho de Ormuz, el interés por coches eléctricos de segunda mano se ha disparado en portales de compraventa.
Mejora la percepción en la fiabilidad, entre otros factores
En este respecto, las ventajas del coche eléctrico - poder desplazarse de forma mucho más barata que el de combustión - se observa por cada vez más españoles, pasando del 17% al 24% según el estudio. También la percepción de la fiabilidad de los coches eléctricos se ve de forma más favorable, pasando del 14% al 22%, si bien las ventajas predominantes según los encuestados es su impacto positivo al medio ambiente y el silencio en la marcha.
Comentábamos al principio la reticencia a tecnologías de reciente introducción. Y es que lo que se ha visto con los coches eléctricos ha pasado de toda la vida: también había reticencia hacia los turbocompresores en coches en su momento y ahora prácticamente todos los motores de combustión los incorporan. Por no hablar de que el coche eléctrico, como tal, existe de toda la vida pues ya había eléctricos, así como híbridos, en los albores de la automoción.
Fuente | Cetelem


