
¿Un super chollo en el mercado de ocasión? El Jaguar I-Pace mantiene hasta el 97% de su batería tras 260.000 km trabajando como taxi
Un estudio realizado con varios Jaguar I-Pace utilizados como taxi durante años revela una degradación mínima de sus baterías incluso superando los 260.000 kilómetros y usando de forma constante la carga rápida; unos resultados que contradicen muchos prejuicios sobre este modelo que ha hundido su precio en ocasión y puede convertirse ahora en una compra muy interesante.

El Jaguar i-Pace no ha tenido una vida útil muy tranquila. Un modelo que lleva el emblema de "primer coche eléctrico de Jaguar" y que vivió una auténtica montaña rusa de emociones con grandes expectativas, pero que terminó con su producción después de una única generación. Un final que ahora los datos empiezan a mostrar que no fue del todo justa.
Un estudio realizado por la consultora alemana DEKRA ha analizado el rendimiento de seis Jaguar i-Pace que operan desde 2018 como taxi en Múnich. Los datos revelan que estos modelos mantienen entre un 95% y un 97% de capacidad útil de batería tras recorrer entre 180.000 y más de 260.000 kilómetros. Una cifra que sorprende todavía más si tenemos en cuenta el tipo de uso al que han sido sometidos.
Los coches no han tenido precisamente una vida tranquila. Según explica Gregor Beiner, gerente del centro de taxis de Múnich, los vehículos se cargaban de media una vez y media al día y normalmente hasta el 100%, algo que muchos consideran poco recomendable para cuidar la batería a largo plazo. Aun así, la degradación ha sido mínima.

Desde DEKRA señalan que existe una idea equivocada bastante extendida, y es comparar las baterías de los coches eléctricos con las de un teléfono móvil. Christoph Nolte, responsable de la división de vehículos de la compañía, explica que mucha gente teme que ocurra lo mismo que con los smartphones, donde la autonomía cae de forma evidente tras unos pocos años. Pero la experiencia acumulada por la empresa alemana en más de 25.000 pruebas apunta justo en dirección contraria.
Según sus datos, lo habitual es encontrar baterías con más del 90% de capacidad incluso después de muchos kilómetros. Algo que empieza a confirmarse también en pruebas de larga duración realizadas por organismos independientes y empresas de transporte.
Un Jaguar i-Pace barato puede convertirse ahora en un auténtico chollo

Lo curioso de este caso es que el Jaguar i-Pace no ha tenido precisamente buena fama en los últimos años. Los problemas relacionados con sus baterías, las llamadas a revisión e incluso algunos casos de incendios terminaron afectando seriamente a la imagen del modelo. Eso ha provocado un desplome muy importante de su valor en el mercado de ocasión.
Y ahí puede aparecer una oportunidad interesante para quien busque un coche eléctrico amplio, potente y con buena autonomía gastando bastante menos dinero del habitual. Porque mientras la reputación del modelo se hundía, la realidad parece demostrar que sus baterías soportan muchísimo mejor el paso del tiempo de lo que muchos pensaban.
En España podemos encontrar unidades con menos de 100.000 km por debajo de los 20.000 euros, y algunas con menos kilómetros en su marcados, como 60.000, por apenas 3 mil euros más. Y eso antes de negociar una oferta para un coche que tiene una salida complicada por su mala, y como vemos inmerecida, mala fama.

El Jaguar I-Pace fue uno de los primeros SUV eléctricos premium en plantar cara a Tesla. Con un diseño muy llamativo, casi de prototipo, mide 4,68 metros de largo y apuesta por una línea muy deportiva pese a su formato SUV. En el interior destacaba por un habitáculo tecnológico y muy cuidado, con buenos materiales y una calidad general muy elevada, algo que todavía hoy sigue estando por encima de muchos rivales modernos.
Es un SUV muy deportivo, algo que se denota en su diseño, pero también en un espacio interior algo justo, sobre todo en cuanto a altura de las plazas traseras. Eso si, a diferencia de muchos modelos de hoy en día, la zona del maletero era bastante generosa a pesar del diseño caído del techo, con 505 litros de capacidad y un mínimo espacio en el maletero delantero para los cables.

En el apartado mecánico, el Jaguar montaba dos motores eléctricos con tracción total y una potencia conjunta de 400 CV, suficientes para acelerar de 0 a 100 km/h en apenas 4,8 segundos. Es un coche muy rápido, tanto en recta como en curva donde su excelente chasis le otorga una gran estabilidad. Un coche grande, pero muy divertido de conducir.
Su batería, de 84.7 kWh útiles en la primera generación, le permitía homologar 470 kilómetros WLTP, mientras que la carga rápida era tal vez su principal Talón de Aquiles, ya que apenas llegaba a los 104 kW de potencia pico. Algo que suponía eternizar las paradas largas, con hasta 45 minutos para llegar al 80%. ¿Que habría sido de este coche con una carga mucho más rápida? Nunca lo sabremos.
Pero por unos 20.000 euros, es un apartado que los interesados en llevarse a casa un SUV elegante, con unos elevados niveles de calidad y muy divertido de conducir, su baja eficiencia y lenta carga rápida pueden no ser un obstáculo que si lo eran cuando costaba nuevo 80 o 90 mil euros.


