
La seguridad frente al diseño: el accidente que puede cambiar el aspecto de los coches eléctricos
La moda de los tiradores de las puertas integrados llegó como una respuesta de diseño y aerodinámica. Pero varios accidentes mortales han puesto en entredicho este sistema que depende en muchos casos del funcionamiento del sistema eléctrico, y que ahora se enfrenta a una regulación que llega tarde para algunos conductores.

La moda de los tiradores de las puertas integrados en la carrocería se ha convertido en uno de los grandes reclamos estéticos de los coches eléctricos. Son atractivos desde el punto de vista visual, y ayudan a rascar unas décimas al coeficiente aerodinámico. Pero también tienen una cara B que cada vez genera más debate: qué pasa cuando hay un accidente y el sistema eléctrico deja de funcionar.
En China, donde la electrificación avanza a un ritmo vertiginoso, el asunto ya está encima de la mesa del regulador. Y no es casualidad. Un accidente mortal ocurrido en Chengdu ha vuelto a poner el foco sobre este tipo de soluciones, presentes en modelos actuales de marcas como Xiaomi, Tesla y muchas otras.
Un accidente mortal reabre el debate

La investigación oficial sobre el siniestro de un Xiaomi en Chengdu ha sido publicada por la revista china Caixin, y los datos son duros. El coche accidentado circulaba a 167 km/h en el momento del impacto, aunque tres segundos antes alcanzaba unos 203 km/h. Tras golpear al vehículo que tenía delante, aún iba a 138 km/h cuando chocó contra la mediana.
El accidente tuvo lugar el 13 de octubre de 2025, alrededor de las 3 de la madrugada. El conductor, un hombre de 31 años identificado como Deng, falleció en el incendio posterior. El informe forense determinó que conducía bajo los efectos del alcohol.
Según el Centro de Evaluación Judicial del Transporte Huaxi de Sichuan, el punto más preocupante no fue solo la violencia del impacto, sino lo que ocurrió después. El sistema de baja tensión perdió alimentación tras la colisión, lo que dejó inoperativo el mecanismo eléctrico que libera las puertas desde el exterior.
El coche contaba con botones eléctricos integrados para abrir las puertas, pero no disponía de un tirador mecánico convencional accesible desde fuera que funcionara sin corriente. Es decir, sin electricidad, no había forma sencilla de abrir.

Los testigos describen una escena angustiosa. Varios intentaron abrir la puerta del conductor tirando con todas sus fuerzas, sin éxito. Uno de ellos consiguió romper una ventanilla con una llave inglesa e introducir el brazo para accionar el tirador interior, pero tampoco logró abrirla. Instantes después, se escuchó una explosión amortiguada bajo el coche y el incendio se intensificó.
Según comprobó la propia publicación en un concesionario de la marca, el sistema de apertura de emergencia mecánica estaba situado en una posición que obliga a introducir completamente el brazo por la ventanilla para poder alcanzarlo desde el exterior. En una situación real, con fuego y humo, cada segundo cuenta. Además, muchos propietarios no saben donde están estos tiradores de emergencia, y mucho menos los transeúntes que pasan por el lugar y quieren ayudar.
No es un caso aislado. Es el tercer incendio de un Xiaomi en 2025 y la segunda vez que se cuestiona la imposibilidad de abrir las puertas tras un accidente. En marzo de ese mismo año, un Xiaomi SU7 sufrió un siniestro en la provincia de Anhui que se saldó con tres fallecidos. Entonces también se habló de puertas bloqueadas.
China mueve ficha: adiós a los tiradores solo eléctricos

La repercusión del caso ha sido inmediata. El Ministerio de Industria y Tecnología de la Información de China ya ha aprobado nuevas normas obligatorias para los tiradores de las puertas.
La regulación exigirá que todas las puertas incorporen un mecanismo mecánico capaz de funcionar sin electricidad, incluso en caso de fallo de batería o incidente térmico. Los fabricantes tendrán hasta 2027 para aplicarlo en nuevos modelos y hasta 2029 para adaptarlo en los ya existentes.
En la práctica, esto supone un toque de atención claro a la tendencia de eliminar cualquier elemento físico en favor de superficies limpias y mandos electrónicos. Una decisión que afecta no solo a Xiaomi, sino también a fabricantes como Tesla y a buena parte de las marcas chinas emergentes que han apostado por diseños minimalistas.

La familia del fallecido ha cuestionado la conclusión oficial que atribuye toda la responsabilidad al conductor. Su abogado sostiene que, aunque la causa del choque pueda recaer en él, eso no elimina la posible responsabilidad derivada de un diseño que impidió la evacuación tras el impacto.
El debate va más allá de este caso concreto. Es evidente que depender del sistema eléctrico para abrir las puertas en caso de accidente es una completa irresponsabilidad tanto de las marcas, como de los reguladores que lo han permitido.
Los tiradores integrados seguirán siendo atractivos y eficaces desde el punto de vista aerodinámico. Pero este accidente demuestra que la estética y la eficiencia nunca pueden ir por delante de la seguridad básica.
Mientras tanto, muchos coches eléctricos que ya circulan, incluidos modelos actuales de Xiaomi, Tesla y otras marcas, mantienen este tipo de soluciones. La pregunta ya no es si son bonitos o eficientes. La pregunta es si están preparados para el peor escenario posible.


