
Ferrari pide ayuda a la NASA para desarrollar su primer eléctrico y evitar los mareos
El Ferrari Luce, su primer superdeportivo eléctrico, será un coche con unas prestaciones de vértigo. Durante su desarrollo, Ferrari ha pedido ayuda a la NASA para evitar que sus brutales aceleraciones no afecten a los pasajeros.

Ferrari sigue ultimando los detalles del que será su primer superdeportivo eléctrico. Del Luce deberíamos conocer todas sus características definitivas este año, mientras que los italianos siguen desvelándolas a fascículos. Sin embargo, ahora hemos conocido un detalle que ha tenido lugar durante esta fase de desarrollo y que ha implicado directamente a la NASA.
La agencia aeroespacial norteamericana, noticia durante las últimas semanas por el lanzamiento de la misión Artemis 2 a la Luna, es protagonista por su relación con Ferrari en la puesta a punto del Luce. Si bien en Maranello han recurrido, por ejemplo, a uno de los que fuera jefe de diseño de Apple para el diseño del habitáculo, también han pedido ayuda a la NASA para otro punto importante.
Seguro que recuerdas las primeras veces que montaste en un coche eléctrico. La gran mayoría hemos sentido en algún momento un tipo de mareo que no habíamos experimentado antes en vehículos de combustión. Algo parecido a los mareos más típicos al subirse a un barco o cuando nos ponemos unas gafas de realidad virtual. Y esto se debe a cómo se “desajusta” el cerebro cuando vamos en un vehículo eléctrico.

El par instantáneo de los coches eléctricos garantiza una aceleración brutal ya desde el momento que pisas el acelerador, de forma continua y uniforme. Imagínate esto ahora en un superdeportivo eléctrico que, como el Ferrari Luce, promete prácticamente 1.000 CV de fuerza bruta. Estamos más acostumbrados, o más bien nuestro cerebro, a esperar aceleraciones más progresivas, con cambios de marcha. Es aquí cuando aparece un conflicto sensorial, un desajuste entre nuestros sentidos: nuestros ojos ven el entorno moverse, pero nuestro oído interno, el que nos proporciona equilibrio, percibe otra cosa.
Esto es lo que quiere atajar, de alguna forma, Ferrari a la hora de desarrollar su superdeportivo eléctrico. Los de Maranello no buscan tampoco ser los más veloces sobre la faz de la tierra con el Luce, sino el de aportar a sus conductores una experiencia de conducción única, que no tiene por qué estar ligada intrínsecamente a una aceleración brutal.
Su contacto con la NASA, expertos en fuerzas G y en saber cómo afectan las aceleraciones al cuerpo humano, va precisamente en el camino de estudiar qué aceleración debería tener su superdeportivo eléctrico sin que moleste a los pasajeros. El CEO de Ferrari, Benedetto Vigna, dijo en una entrevista que la aceleración de este tipo de vehículos puede resultar a veces «perturbador para nuestro cerebro. ¿Cuál es el nivel de aceleración que resulta molesto para la gente?».

Para el jefazo de Ferrari, de nada sirve tener un vehículo que acelere como el demonio y sea rápido si vas a tener que levantar el pie del acelerador si resulta molesto. Los italianos, durante el desarrollo del Luce, han colaborado con la NASA y han realizado estudios médicos para tratar de evitar que el «nivel de aceleración resulte incómodo para las personas».
¿Qué se puede haber inventado Ferrari tras haber colaborado con la NASA? No lo sabemos, pero sí que la marca italiana ha prometido ofrecer algo único con su primera apuesta 100% eléctrica: quizás una entrega de potencia más progresiva, simulaciones de cambios de marcha, curvas de aceleración “humanas”... Es decir, diseñar la aceleración más como una experiencia en sí misma, más allá que una cifra que quite el hipo.
De lo que sabemos hasta el momento es que el Luce alcanzará los 309 km/h y acelerará de 0 a 100 km/h en 2,5 segundos, por lo que podemos estar tranquilos con una cosa: no será para nada lento.
Fuente | Motor1



