
China da luz verde al LUXEED RX para probar la conducción autónoma de Nivel 3 en carretera
El LUXEED RX acaba de recibir en China autorización para realizar pruebas de conducción autónoma de nivel 3 en carretera. El modelo ha superado previamente las pruebas de simulación y circuito cerrado, y ahora podrá enfrentarse a situaciones reales de tráfico.

China continúa avanzando en el desarrollo de la conducción autónoma y ya ha dado un nuevo paso adelante hacia la llegada de los sistemas de Nivel 3 a las carreteras. Un nivel que permite que el conductor pueda soltar el volante y desatenderse de la conducción.
El protagonista en esta ocasión es el LUXEED RX, un modelo de una marca de Chery que tiene a Huawei como socio tecnológico, que ha recibido autorización para comenzar las pruebas de conducción autónoma de Nivel 3 en carretera después de superar diferentes fases de evaluación.
El permiso llega después de que el LUXEED RX haya completado las pruebas de simulación y los ensayos realizados en circuitos cerrados. A partir de ahora, el modelo podrá llevar sus sistemas de conducción autónoma a determinadas vías habilitadas para este tipo de pruebas y acumular experiencia en situaciones reales de circulación.
El proceso de evaluación ha incluido siete escenarios diferentes. Entre ellos se encuentran el reconocimiento y respuesta ante semáforos, la identificación de elementos de la infraestructura y obstáculos, la interacción con peatones y vehículos no motorizados y la respuesta ante el comportamiento de otros vehículos.
También se han puesto a prueba funciones como la evitación automática de emergencias, la estrategia de riesgo mínimo y la capacidad del sistema para gestionar la intervención o toma de control por parte del conductor. Son situaciones especialmente importantes para un sistema de Nivel 3, donde el vehículo puede asumir determinadas tareas de conducción bajo unas condiciones previamente establecidas.
Un coche preparado para la conducción autónoma de Nivel 3

El LUXEED RX ha sido desarrollado desde el principio con la conducción autónoma como uno de sus principales argumentos. El modelo incorpora cuatro sensores LiDAR y un sistema de percepción formado por 38 sensores con diferentes tecnologías, encargados de proporcionar información sobre el entorno del vehículo.
Además, el coche cuenta con diferentes sistemas redundantes destinados a mantener las funciones críticas incluso ante un posible fallo. Entre ellos se encuentran la alimentación eléctrica, las comunicaciones, la percepción, la dirección y el sistema de frenado.
La autorización para realizar pruebas en carretera supone un paso importante dentro del proceso de desarrollo. El objetivo ahora es acumular datos en condiciones reales y continuar perfeccionando el funcionamiento del sistema antes de afrontar las siguientes fases necesarias para conseguir la autorización comercial de la conducción autónoma de Nivel 3.
China está utilizando así las pruebas en carretera como una de las vías para acelerar el desarrollo de esta tecnología. El caso del LUXEED RX muestra hasta qué punto los fabricantes están pasando de los circuitos cerrados y las simulaciones a escenarios reales, donde los sistemas deben enfrentarse a una variedad mucho mayor de situaciones de tráfico.


