
Leapmotor quiere eliminar la batería que más averías provoca en los coches eléctricos
Los coches eléctricos están a punto de afrontar un cambio importante en su arquitectura eléctrica; Leapmotor ha presentado una nueva solución que busca eliminar uno de los componentes auxiliares más habituales de los automóviles; la tecnología llegará a la próxima generación de modelos de la marca y podría reducir tanto el mantenimiento como una de las causas más frecuentes de inmovilización.

Cuando se habla de averías en un coche eléctrico, la batería suele aparecer como uno de los elementos que más preocupan a los conductores. Sin embargo, la realidad es bastante diferente. La batería de alta tensión está demostrando una durabilidad superior a la que muchos esperaban cuando los coches eléctricos empezaron a popularizarse, mientras que un componente mucho más pequeño y conocido lleva décadas provocando problemas también en los diésel y gasolina: la batería auxiliar de 12 voltios.
El ADAC, el club del automóvil alemán que realiza millones de asistencias en carretera cada año, volvió a situar la batería auxiliar como la principal causa de avería en sus estadísticas correspondientes a 2025. El 45,4% de las asistencias estuvieron relacionadas con una batería descargada o averiada, por encima de cualquier otro grupo de componentes. En el caso de los coches eléctricos, el propio organismo señala que la batería de 12 voltios sigue siendo una fuente habitual de problemas.
La paradoja es que los coches eléctricos necesitan esta pequeña batería prácticamente igual que los modelos con motor de combustión. Es la encargada de alimentar buena parte de los sistemas eléctricos del vehículo, desde las luces y los limpiaparabrisas hasta las pantallas, los sistemas de seguridad y diferentes elementos de la climatización. Además, resulta necesaria para activar determinados sistemas que permiten conectar y utilizar la batería principal de alta tensión.

Por eso, aunque la batería de tracción esté perfectamente cargada, una batería de 12 voltios descargada puede dejar un coche eléctrico inmovilizado. Es una situación que sorprende especialmente a quienes esperan que disponer de cientos de kilómetros de autonomía implique que el vehículo pueda funcionar con normalidad. En realidad, ambas baterías han cumplido hasta ahora funciones muy diferentes.
Leapmotor quiere cambiar esta situación con una tecnología que acaba de presentar durante su Tech Day 2026 celebrado en China. La marca, asociada a Stellantis para su expansión internacional, ha presentado la nueva CTC 3.0 High-Low Fusion Battery, una evolución de su sistema de integración de la batería en el chasis que permite utilizar el mismo sistema para las funciones de alta y baja tensión.
La clave está precisamente en eliminar la necesidad de montar una batería auxiliar independiente. Según Leapmotor, la nueva generación multiplica por siete la capacidad y las funciones disponibles a baja tensión respecto a su tecnología anterior, hasta alcanzar el nivel necesario para sustituir a la tradicional batería de 12 voltios. Alta y baja tensión pasan así a integrarse dentro de un mismo sistema eléctrico.

Leapmotor explica que los sistemas de alta y baja tensión utilizan las mismas celdas y módulos, además de compartir la gestión térmica y la distribución de energía. La compañía considera que esto permite una reconstrucción completa del sistema de alimentación eléctrica del vehículo y elimina uno de los componentes que más habitualmente requieren sustitución durante la vida útil de un coche.
El cambio no es solamente una cuestión de fiabilidad. La mayoría de las baterías auxiliares de 12 voltios utilizadas actualmente son de plomo-ácido y necesitan ser sustituidas después de varios años. Leapmotor calcula que una implantación generalizada de su tecnología podría evitar el uso de decenas de millones de baterías de plomo-ácido cada año, reduciendo también los residuos asociados a estos componentes.
La marca asegura además que su nueva solución está diseñada para funcionar sin mantenimiento durante toda la vida útil del vehículo, eliminando la necesidad de cambiar periódicamente la batería auxiliar. Sobre el papel, esto permitiría reducir tanto los costes de mantenimiento como una de las causas más habituales de inmovilización de un coche eléctrico.

Hay otro detalle interesante en esta tecnología. La CTC 3.0 forma parte de un planteamiento mucho más amplio que Leapmotor utilizará en sus próximos modelos. La compañía ha presentado junto a ella la arquitectura LEAP 5.0, concebida para aprovechar mejor el espacio disponible y simplificar la estructura del vehículo. Los primeros modelos basados en esta nueva arquitectura están previstos a partir de 2027.
Al integrar directamente los módulos en el chasis y hacer que el sistema pueda encargarse tanto de la alta como de la baja tensión, Leapmotor pretende prescindir de un elemento que lleva más de 70 años formando parte de la arquitectura eléctrica de los automóviles.
La idea resulta interesante, pero todavía queda la parte más importante: demostrar que funciona durante muchos años. Una cosa es presentar una arquitectura capaz de eliminar la batería auxiliar sobre el papel y otra muy diferente comprobar su comportamiento después de cientos de miles de kilómetros, largos periodos de inactividad y todo tipo de condiciones meteorológicas.
En ese sentido, habrá que esperar a que lleguen los primeros modelos de producción con la CTC 3.0 para comprobar si esta solución consigue mantener sus promesas. Eliminar una batería auxiliar supone quitar un elemento susceptible de fallar, pero también significa concentrar más funciones dentro de un sistema mucho más complejo. Será el uso real de los coches eléctricos de Leapmotor el que determine hasta qué punto esta arquitectura supone un avance en fiabilidad.
Fuente | Stellantis


