
El nuevo Mercedes Clase G eléctrico apunta a los 600 km de autonomía y se deja ver con menos camuflaje
Mercedes continúa avanzando en el desarrollo del nuevo Clase G compacto, un SUV más compacto que mantiene el diseño icónico del modelo original; las últimas fotos espía muestran menos camuflaje y dejan ver mejor su silueta; su versión eléctrica promete una autonomía cercana a los 600 kilómetros.

Mercedes sigue adelante con una ofensiva de lanzamientos que se extenderá durante los próximos años, y uno de los proyectos más curiosos que prepara la marca alemana es el nuevo Mercedes Clase G de tamaño compacto, un todoterreno pensado para un uso más urbano pero que mantiene intacto el espíritu del modelo original. Este esperado modelo, conocido de momento como Mercedes g, ha vuelto a dejarse ver en las pruebas de invierno, y lo hace con menos camuflaje y con algunos detalles que permiten entender mejor cómo será el futuro todoterreno eléctrico de la marca.
Las nuevas fotos espía muestran un avance importante respecto a los prototipos vistos anteriormente. El camuflaje tradicional en blanco y negro ha sido sustituido por otro diseño que deja entrever más claramente sus formas y, además, integra la letra “g” en minúscula como guiño directo al modelo. Todo apunta a que Mercedes quiere dejar claro que este coche eléctrico forma parte de la familia Clase G, aunque todavía no se ha confirmado su nombre definitivo.
A simple vista se aprecia que el diseño sigue muy fiel a la receta clásica del legendario todoterreno. Las líneas rectas y angulosas dominan la carrocería, algo que siempre ha sido una de las señas de identidad del Clase G. El capó continúa siendo prácticamente horizontal, una característica muy particular del modelo original que Mercedes ha querido conservar incluso en esta reinterpretación más compacta.

El frontal también mantiene varios rasgos clásicos. Los faros vuelven a ser redondos y cuentan con un anillo luminoso que recorre su perímetro, un elemento que no solo actuará como luz diurna, sino también como intermitente. Con este cambio desaparecen los tradicionales intermitentes situados en la parte superior de las aletas delanteras, uno de los detalles más reconocibles del Clase G actual.
La parrilla delantera sigue siendo un misterio debido al camuflaje, aunque es prácticamente seguro que la gran estrella de Mercedes ocupará el centro de la calandra, como ocurre en otros modelos eléctricos recientes de la marca. Lo que sí se distingue es que los pasos de rueda mantienen su forma cuadrada y robusta, reforzando esa estética todoterreno tan característica.
En el lateral también se conservan elementos que recuerdan claramente al modelo original. Por ejemplo, la ventanilla fija del pilar trasero adopta una forma triangular, en lugar de la clásica forma cuadrada, un pequeño cambio que moderniza el conjunto sin perder su esencia.
En la parte trasera, los pilotos mantienen una estética sencilla y robusta, muy en la línea del Clase G tradicional. En el prototipo destaca la presencia de una gran caja en el portón trasero destinada a alojar los cables de carga, un elemento provisional típico de las unidades de pruebas.
Un todoterreno compacto de 4,5 metros con hasta 600 km de autonomía

Uno de los grandes logros de este proyecto es que Mercedes ha conseguido trasladar el diseño del Clase G a un formato mucho más compacto, pensado para un uso más cotidiano. El nuevo Mercedes g tendrá aproximadamente 4,5 metros de longitud, una cifra que lo sitúa claramente dentro del territorio de los SUV medianos, pero manteniendo un planteamiento mucho más robusto y aventurero.
El interior también supondrá un salto importante. Aunque apenas se ha podido ver en las imágenes, se distingue una gran pantalla que ocupará buena parte del salpicadero. Todo apunta a que el modelo contará con el sistema MBUX Superscreen, una configuración que se extiende desde el cuadro de instrumentos hasta la zona central. De serie dispondrá de dos pantallas, mientras que una tercera para el pasajero estará disponible como opción.

En cuanto a las motorizaciones, la gran protagonista será su versión eléctrica. El nuevo Mercedes g se ofrecerá también con tracción total, gracias a la presencia de dos motores eléctricos, uno en cada eje. Esta configuración permitirá mejorar tanto la motricidad como las capacidades fuera del asfalto.
Aunque Mercedes todavía no ha confirmado todos los detalles técnicos, las estimaciones apuntan a que su autonomía máxima rondará los 600 kilómetros, una cifra muy ambiciosa para un todoterreno de estas características y que lo situaría entre los coches eléctricos más capaces de su categoría.
El diseño también contribuirá a mantener buenas capacidades fuera del asfalto. Los ingenieros han trabajado para ofrecer voladizos cortos y una estructura robusta, lo que mejora los ángulos de ataque y salida. No obstante, su altura libre al suelo será menor que la del Clase G tradicional, por lo que su enfoque estará más orientado a pistas y caminos que al todoterreno extremo.
La llegada de este modelo está prevista para mediados de 2027. Con él, Mercedes pretende ampliar la familia Clase G hacia un público más amplio, ofreciendo un vehículo más compacto, eficiente y adaptado a la movilidad actual, pero sin perder el carácter icónico del modelo original.
Si finalmente se confirman las previsiones, los cerca de 600 km de autonomía del nuevo Mercedes g eléctrico podrían convertirlo en uno de los todoterrenos eléctricos más interesantes del mercado, combinando la imagen legendaria del Clase G con una propuesta mucho más moderna y adaptada a la nueva era del coche eléctrico.




