La mayor batería de arena del mundo supera todas las expectativas tras un año en funcionamiento

El mundo necesita energías renovables para reducir su dependencia de los combustibles fósiles. Pero también necesita sistemas de almacenamiento para mitigar sus intermitencias. Y además este almacenamiento puede venir de múltiples alternativas como lo demuestra esta gigantesca batería de arena que lleva un año funcionando y que se ha convertido en todo un éxito.

La mayor batería de arena del mundo supera todas las expectativas tras un año en funcionamiento

Publicado: 11/06/2026 12:00

8 min. lectura

Las tecnologías de almacenamiento energético siguen buscando su espacio en la transición hacia un modelo renovable. Mientras las baterías químicas acaparan gran parte de la atención mediática, existen alternativas menos conocidas que están demostrando una eficacia sorprendente. Un buen ejemplo llega desde Finlandia, donde la mayor batería de arena del mundo acaba de completar su primer año de funcionamiento con unos resultados que incluso han superado las expectativas iniciales.

La instalación, desarrollada por Polar Night Energy para la compañía energética Loviisan Lämpö, entró en servicio en junio de 2025 en la localidad finlandesa de Pornainen. Durante estos doce primeros meses, el sistema no solo ha cumplido todos los objetivos de rendimiento previstos, sino que además se ha convertido en la principal fuente de producción de calor para la red local de calefacción urbana.

Los datos son especialmente llamativos. Gracias a esta infraestructura, las emisiones climáticas asociadas a la red de calefacción de Pornainen se han reducido en un 70%, demostrando que existen soluciones viables para sustituir tecnologías basadas en combustibles fósiles sin comprometer la fiabilidad del suministro.

Según los responsables de Polar Night Energy, el proyecto ha servido para demostrar que el almacenamiento térmico a gran escala puede ofrecer reducciones significativas de emisiones de forma rentable. Se trata de un ejemplo práctico de cómo los sistemas energéticos basados en combustión pueden ser reemplazados por soluciones alimentadas con energía renovable.

La denominada batería de arena es, en realidad, un sistema de almacenamiento térmico de alta temperatura. Su funcionamiento consiste en acumular energía renovable en forma de calor utilizando arena u otros materiales similares como medio de almacenamiento. Posteriormente, ese calor puede utilizarse cuando sea necesario, permitiendo conservar energía durante periodos que van desde varios días hasta semanas.

Uno de los aspectos más destacados de este primer año de actividad ha sido su extraordinaria fiabilidad. La puesta en marcha se completó sin incidencias relevantes y, según la empresa gestora de la red de calefacción, no se ha registrado ninguna interrupción en el suministro durante todo el periodo de operación.

Una solución que reduce costes y mejora la seguridad energética

La mayor batería de arena del mundo supera todas las expectativas tras un año en funcionamiento

La decisión de apostar por esta tecnología estuvo muy vinculada a la crisis energética que sacudió Europa en los últimos años. En paralelo, la planta de biomasa que actuaba como principal instalación de producción de calor en Pornainen se acercaba al final de su vida útil, obligando a buscar alternativas para garantizar el suministro futuro.

Uno de los objetivos prioritarios era reducir la dependencia de una única fuente energética. La volatilidad de los precios de la energía ha dejado de ser una situación excepcional para convertirse en una realidad cada vez más frecuente, y la batería de arena permite precisamente protegerse frente a estas fluctuaciones.

La clave reside en su enorme capacidad de almacenamiento. Al poder acumular calor durante largos periodos, el sistema aprovecha las horas más baratas del mercado eléctrico para cargarse. De este modo, la energía consumida para generar calor se adquiere cuando los precios son especialmente bajos.

Los resultados económicos también han sido muy relevantes. Los responsables del proyecto indican que han logrado cargar el sistema a precios entre un 70% y un 80% inferiores a la media del mercado eléctrico. En algunos meses concretos, la diferencia llegó incluso a superar el 90%, una cifra que evidencia el potencial de este tipo de soluciones para reducir costes operativos.

La mayor batería de arena del mundo supera todas las expectativas tras un año en funcionamiento

Además de aprovechar los momentos más económicos del mercado, la instalación participa en los mercados de reserva de la red eléctrica finlandesa, aportando flexibilidad adicional al sistema energético nacional.

Pero las posibilidades de esta tecnología van mucho más allá de la calefacción urbana. Diversos sectores industriales continúan dependiendo del gas natural o del petróleo para generar temperaturas elevadas en sus procesos productivos. El almacenamiento térmico podría convertirse en una alternativa muy interesante para sustituir parte de esos combustibles fósiles y reducir de forma significativa las emisiones asociadas a la industria pesada.

La experiencia obtenida en Pornainen también está sirviendo para aumentar la confianza de los inversores. Tras analizar la rentabilidad del proyecto y comprobar sus resultados durante un año completo, los responsables financieros consideran que este tipo de instalaciones pueden ayudar a reducir la incertidumbre que todavía existe alrededor de algunas tecnologías emergentes.

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Los beneficios no se limitan al ámbito energético. El municipio de Pornainen, uno de los principales usuarios de la red de calefacción local, también ha constatado mejoras importantes en aspectos como la estabilidad de precios, la seguridad de suministro y la reducción de emisiones.

Buena parte de los edificios públicos de la localidad están conectados a esta red, incluyendo la escuela, la biblioteca y las dependencias municipales. Según sus responsables, la repercusión mediática internacional obtenida por el proyecto también ha contribuido a aumentar la visibilidad de la población finlandesa.

Otro aspecto especialmente valorado ha sido el refuerzo de la seguridad energética. El nuevo sistema ofrece una mayor capacidad de respuesta ante posibles incidencias o interrupciones, mejorando la resiliencia de toda la infraestructura de calefacción urbana.

La ampliación de capacidad conseguida gracias a la batería de arena también permitirá conectar nuevos consumidores a la red. Entre ellos se encuentra un futuro pabellón polideportivo y de eventos, una instalación con una elevada demanda térmica que anteriormente habría supuesto un importante desafío para el sistema existente.

En cuanto a sus características técnicas, la batería de arena tiene unas dimensiones considerables. La estructura alcanza los 13 metros de altura y 15 metros de anchura, utilizando aproximadamente 2.000 toneladas de esteatita triturada como material de almacenamiento térmico.

Su capacidad permite cubrir aproximadamente un mes completo de demanda de calor durante el verano en Pornainen, mientras que en invierno puede suministrar energía suficiente para alrededor de una semana. Un rendimiento que confirma el enorme potencial del almacenamiento térmico de larga duración como complemento de las energías renovables y como herramienta para acelerar la descarbonización tanto de las ciudades como de numerosos procesos industriales.

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