
Las baterías de sodio de CATL alcanzará la paridad de costes con las LFP este mismo año, y pronto serán más baratas
CATL estima que el coste de las celdas de sus baterías de sodio se igualará a finales de este mismo año con el de sus baterías LFP (litio-ferrofosfato). Más adelante, esta tecnología podría resultar hasta un 30% más barata.

CATL, el mayor fabricante de baterías del mundo, recientemente confirmó que su apuesta de una década por las baterías de sodio finalmente se concretará en los próximos meses con el comienzo de la producción a gran escala. Un movimiento que promete revolucionar un sector que, hasta ahora, había dependiendo principalmente de las químicas basadas en el litio.
Lin Jiubiao, director tecnológico de soluciones de almacenamiento energético de CATL en China, señalaba recientemente que, para finales de 2026, se espera que el coste de sus celdas de sodio sea similar al de las LFP (litio-ferrofosfato), nada mal si tenemos en cuenta que las primeras entregas tendrán lugar poco antes, en septiembre. El coste total de los sistemas de almacenamiento de sodio se igualará al de los LFP para 2027.
Esta rápida evolución se deberá en parte a la caída del coste de los ánodos de carbono duro, un componente fundamental que en 2024 costaba 60.000-70.000 yuanes por tonelada (7.655-8.931 euros al cambio) y que en 2026 ha bajado a 35.000-40.000 yuanes (4.465-5.103 euros al cambio). A largo plazo se situará por debajo de los 25.000 yuanes (3.189 euros al cambio).
"La batería de iones de sodio ha entrado en una era de comercialización integral", señalaba recientemente Lin. Obstáculos como su baja densidad energética ya han sido solventados, así como los problemas para escalar la producción. También se ha logrado una vida útil especialmente larga (hasta 15.000 ciclos). Eso sí, se espera que las baterías de sodio no sustituyan a las de litio, sino que las complementen.

Las baterías de sodio podrían resultar hasta un 30% más baratas que las LFP
CATL estima que sus baterías de sodio inicialmente permitirán el desarrollo de coches eléctricos con hasta 500 km CLTC de autonomía, pero cuando la cadena de suministro madure dicha cifra aumentará hasta los 600 km CLTC. Más adelante, estas baterías podrían resultar hasta un 30% más baratas que las LFP; por otro lado, ayudarán a reducir la presión sobre la cadena de suministro de las de litio.
"Las baterías de iones de sodio son menos vulnerables a los riesgos de la cadena de suministro y a las fluctuaciones de los precios de las materias primas", explicaba hace unos meses Liu Chenguang, investigador de la Universidad Xi'an Jiaotong-Liverpool en Suzhou.

Otro de sus puntos fuertes es su buen rendimiento a baja temperatura (a -40 ºC conservan un 90% de su capacidad nominal). Su densidad energética actualmente se sitúa en 175 Wh/kg. Robin Zeng, presidente de CATL, afirma que las baterías de sodio acabarán representando un 30-40% del mercado.
Fuente | CarNewsChina


