
Primeras pruebas del Deepal S05: luces y sombras del SUV eléctrico chino
El Changan Deepal S05 quiere competir con los SUV eléctricos más populares, pero su propuesta se ve empañada por aspectos como la calidad interior y el pobre comportamiento en carretera.

Los primeros medios internacionales han tenido la oportunidad de probar un debutante chino en el mercado europeo. El Deepal S05. El nuevo modelo de Changan5 ya está en Europa con la intención de meterse en una de las guerras más competidas del momento: la de los D-SUV eléctricos. Territorio del Tesla Model Y, Skoda Elroq, Ford Explorer o el Kia EV3...entre otros muchos, que nos indica que es un terreno minado donde destacar es extremadamente complicado. Y cualquier detalle puede hacerte descarrilar.
La marca china, una de las más veteranas de su país, aterrizó en Europa hace relativamente poco, así que es normal que todavía no te suene demasiado. Para diferenciarse de la avalancha de nuevas firmas asiáticas, presume de diseño con influencia italiana y de desarrollo técnico con participación británica. De hecho, cuenta con un centro de investigación en Birmingham y asegura haber afinado este modelo en carreteras locales. Sobre el papel, todo suena prometedor.
Este Deepal S05 es el segundo modelo que lanzan tras el S07, que juega en una liga algo superior. Aquí hablamos de una propuesta algo más compacta y, en teoría, más accesible, aunque no tanto como cabría esperar. Su precio se mueve entre los 36.390 euros de su versión de acceso, tracción trasera, 487 km WLTP, hasta los 42.390 euros de la versión de dos motores y 445 km WLTP. Algo que le coloca en una posición delicada frente a rivales que, por ese dinero, ofrecen más autonomía o un conjunto más equilibrado.

Según los primeros probadores, com la revista británica Autoexpress, a nivel de diseño, el Deepal S05 no logra destacar. Es correcto, proporcionado, con líneas angulosas y un aire moderno, pero le falta personalidad. Es de esos coches que no llaman la atención, que podrían pasar perfectamente por cualquier otro modelo del segmento. No es feo, ni mucho menos, pero tampoco deja huella.
Dentro, la cosa mejora. El interior apuesta por un estilo limpio y minimalista que recuerda a lo que ya hemos visto en otras marcas, pero con algunos matices interesantes. El volante de dos radios mantiene botones físicos, algo que se agradece, y aunque no hay cuadro de instrumentos tradicional, sí cuenta con un head-up display que proyecta la información esencial en el parabrisas, evitando depender constantemente de la pantalla central.
Esa pantalla, de 15,4 pulgadas y resolución 2.5K, es uno de sus puntos fuertes. Funciona con rapidez, responde bien y el sistema es bastante intuitivo. Tiene un menú tipo smartphone con accesos rápidos mediante deslizamiento, lo que facilita el uso diario. En general, está por encima de la media de lo que solemos ver en coches eléctricos chinos en este apartado.

Eso sí, el exceso de opciones de personalización puede jugar en su contra. Hay tantos menús y submenús que, para ciertas funciones, como desactivar avisos, hay que navegar demasiado. No es algo grave, pero sí algo que puede resultar frustrante en el día a día. Algo por desgracia bastante habitual en las marcas chinas.
También incluye detalles curiosos, como una pantalla que puede orientarse hacia el conductor o el acompañante, o un altavoz exterior que permite emitir mensajes a peatones u otros conductores. Una función llamativa, aunque de dudosa utilidad en la vida real.
En cuanto a calidad percibida, el interior no llega al nivel de algunos rivales chinos. Algunos materiales aparentan más de lo que realmente son, con recubrimientos finos sobre plásticos duros.
Donde sí destaca claramente es en espacio. Las plazas traseras son amplias, con buen espacio para piernas y cabeza incluso para adultos altos. El maletero, con 492 litros, está entre los mejores del segmento, y además cuenta con un práctico hueco delantero de 159 litros, ideal para guardar cables o equipaje sucio.
Mucho equipamiento y buena carga, pero una conducción decepcionante

Si hay algo que empaña claramente el conjunto del Deepal S05 es su comportamiento en carretera. La suspensión es demasiado blanda, lo que provoca un balanceo constante. El coche no termina de asentarse en ningún momento, ni siquiera en carreteras en buen estado. Absorbe los baches de forma aceptable, pero transmite golpes secos al habitáculo, y en general da una sensación de falta de control bastante evidente.
A esto se suma una respuesta poco refinada del acelerador y el freno. Es complicado conducir con suavidad: basta con presionar ligeramente de más para que el coche responda de forma brusca, ya sea acelerando o frenando. La transición entre la frenada regenerativa y la mecánica tampoco está bien ajustada, lo que se traduce en reacciones poco naturales.
La dirección tampoco ayuda. Es lenta, poco precisa y se endurece demasiado rápido, lo que hace que maniobras sencillas, como aparcar, requieran más esfuerzo del esperado. Además, la visibilidad trasera es limitada, aunque por suerte el coche cuenta con un completo sistema de cámaras.
En cuanto a prestaciones, la versión de tracción trasera cumple sin más. Su motor, situado en el eje trasero, de 272 CV (200 kW) que le permite hacer el 0-100 km/h en 7.5 segundos, tiene una entrega de potencia inicial contundente, pero luego pierde fuelle, especialmente en recuperaciones. Parte del problema es su elevado peso, cercano a las 2,4 toneladas. Existe una versión con tracción total más potente, 435 CV (320 kW) pero es más cara y no está todavía disponible en las pruebas de prensa.

En el apartado técnico, monta una batería de 68,8 kWh que permiten lograr 487 kilómetros de autonomía WLTP. En condiciones reales, la cifra es más modesta, situándose en torno a los 390 kilómetros y un consumo medio de 17.6 kWh a los 100 km según el consumo registrado durante la prueba. No sabemos el perfil ni las características de una prueba que suele realizarse en carreteras secundarias.
Donde sí mejora respecto a su hermano mayor es en la carga rápida. Puede alcanzar picos de hasta 200 kW, lo que permite pasar del 10% al 80% en unos 23 minutos en condiciones óptimas. Un dato competitivo que ayuda a compensar en parte sus carencias.
El equipamiento es otro de sus puntos fuertes. Solo hay una versión, pero viene muy completa: pantalla grande, head-up display, compatibilidad inalámbrica con sistemas móviles, cámara 540 grados, sistema de sonido con 14 altavoces, cargador inalámbrico y una amplia batería de asistentes a la conducción. Además, ofrece una garantía de siete años o 160.000 kilómetros.
Como extras, apenas hay opciones: techo panorámico por unos 1.200 euros y bola de remolque desmontable por unos 700 euros.
En definitiva, el Deepal S05 es un coche eléctrico con buenas ideas, mucho espacio y un equipamiento generoso, pero con un fallo clave: la calidad interior y su comportamiento dinámico. Tal y como está ahora, no es una alternativa seria frente a los mejores del segmento. Quizá con una puesta a punto más afinada podría mejorar mucho, pero hoy por hoy se queda como una opción curiosa, más que como una compra recomendable.
| Versión de Acceso (RWD) | Versión Superior (AWD) | |
|---|---|---|
| Motorización | Trasero (RWD) | Dos motores (AWD) |
| Potencia | 200 kW (272 CV) | 320 kW (435 CV) |
| Batería | 68,8 kWh | 68,8 kWh |
| Autonomía WLTP | 487 km | 445 km |
| Aceleración (0-100 km/h) | 7,5 segundos | No especificado (mayor potencia) |
| Carga Rápida (Pico) | Hasta 200 kW (10-80% en 23 min) | Hasta 200 kW(10-80% en 23 min) |
| Maletero Trasero | 492 litros | 492 litros |
| Maletero Delantero (Frunk) | 159 litros | 159 litros |
| Peso | ~2,4 toneladas | ND |
| Pantalla Central | 15,4" (Resolución 2.5K) | 15,4" (Resolución 2.5K) |
| Precio | 36.390 € | 42.390 € |


