Las primeras pruebas del Xpeng G6 Performance demuestran que es un monstruo de la carga rápida

La nueva generación del Xpeng G6 ha pasado por las manos de los primeros medios europeos dejando muy buenas sensaciones. Destaca por su capacidad de carga, su alto nivel de equipamiento y una puesta a punto más adaptada a Europa. Un SUV eléctrico que apunta directamente a lo más alto de su categoría.

Las primeras pruebas del Xpeng G6 Performance demuestran que es un monstruo de la carga rápida

Publicado: 04/01/2026 05:00

8 min. lectura

El Xpeng G6 Performance es uno de esos coches eléctricos que llegan al mercado europeo con la clara intención de agitarlo todo. La marca china apenas lleva algo más de año y medio operando en España donde apenas ha matriculado 760 unidades. Una cifra que nos muestra lo mucho que tiene todavía por delante, sobre todo teniendo en cuenta su oferta.

Para intentar mejorar sus cifras, tanto el Xpeng G9 como el Xpeng G6 ya han recibido su primer lavado de cara, algo que dice mucho del ritmo al que evoluciona esta marca y del desfase temporal entre China y Europa en este tipo de productos.

Mientras en eventos como la IAA Mobility los fabricantes alemanes sacaban pecho por haber alcanzado por fin potencias de carga similares a las chinas, Xpeng fue un paso más allá y prácticamente volvió a duplicar la potencia de carga de sus SUV eléctricos. Y lo más llamativo es que lo hace apostando por baterías LFP, tradicionalmente consideradas menos adecuadas para cargas ultrarrápidas que las NMC, pero también más duraderas y sostenibles.

Qué cambia en el nuevo Xpeng G6 Performance

En cuanto a dimensiones y cifras básicas, el Xpeng G6 mantiene una longitud de 4,76 metros, un maletero de unos 570 litros. La versión Performance acelera de 0 a 100 km/h en 4,1 segundos, dejando claro que no estamos ante un SUV eléctrico precisamente tranquilo, siendo más rápido que el Tesla Model Y Long Range Dual Motor.

La carga es, sin duda, la gran protagonista. El anterior G6 ya destacaba con picos de unos 280 kW, pero el nuevo facelift eleva esa cifra hasta unos impresionantes 451 kW. En la práctica, encontrar un punto de carga capaz de suministrar semejante potencia no es sencillo, pero incluso en cargadores de 300 kW el coche demuestra de qué es capaz. En la prueba, con la batería al 18% y correctamente preacondicionada, el Xpeng G6 Performance alcanzó casi de inmediato esos 300 kW y los mantuvo durante buena parte de la sesión. Tanto, que el coche terminó de cargar al 100% antes de que el conductor regresara de una pausa breve.

Las primeras pruebas del Xpeng G6 Performance demuestran que es un monstruo de la carga rápida

En condiciones óptimas, el proceso de carga del acumulador de unos 81 kWh netos entre el 10% y el 80% se completa en apenas doce minutos. Una cifra que, a día de hoy, sigue estando al alcance de muy pocos coches eléctricos. A pesar de estas potencias, Xpeng respalda la batería con ocho años de garantía, apoyándose en una gestión electrónica muy conservadora cuando las condiciones no son ideales. En una prueba deliberadamente poco recomendable, conectando el coche en frío con un 74% de batería a un cargador de 400 kW, la potencia se limitó a entre 25 y 35 kW hasta que el sistema consideró que la temperatura era adecuada. La conclusión es clara: el coche sabe cuándo apretar y cuándo cuidarse.

Los cambios exteriores son sutiles. La banda luminosa del frontal ahora es completamente continua y el logotipo se desplaza al capó. En la zaga aparece un pequeño alerón adicional y los pasos de rueda dejan atrás el negro para ir pintados en el color de la carrocería. En el Standard Range, además, ahora se ofrecen llantas de 18 pulgadas en lugar de las 20 anteriores.

Dentro es donde el salto se nota más. La pantalla central crece hasta rozar las 16 pulgadas y las salidas de aire recuperan controles manuales, algo que se agradece en el día a día. Hay más iluminación ambiental configurable, mejores materiales y detalles decorativos en acabado tipo madera. Las plazas delanteras incorporan función de masaje de serie, heredada del Xpeng G9, y el retrovisor interior pasa a ser digital.

A nivel dinámico, el ajuste del chasis se ha suavizado para adaptarse mejor a los gustos europeos. El coche resulta menos seco en baches y transmite mayor aplomo en autopista. También mejora el aislamiento acústico y la dirección ofrece un tacto algo más preciso. Comparar directamente el antiguo Standard Range con este Performance no es sencillo, pero la evolución es evidente.

Lo mejor y lo peor según las primeras pruebas

Las primeras pruebas del Xpeng G6 Performance demuestran que es un monstruo de la carga rápida

Entre los puntos fuertes destaca su planteamiento tecnológico, con un sistema de info-entretenimiento muy avanzado, control por voz eficaz y una aplicación móvil que permite desde climatizar el coche hasta maniobrarlo a distancia. Todo ello se complementa con una política de equipamiento cerrada: una única versión muy completa, sin interminables listas de extras.

El Xpeng G6 Performance se sitúa entre los coches eléctricos que menos tiempo necesitan enchufados para volver a la carretera, aunque el consumo, como suele ser habitual en los modelos chinos, es mejorable.

En condiciones reales, el consumo varía mucho según el ritmo y la temperatura. Frente a los unos 18 kWh del Standard Range, esta versión Performance se movió en torno a los 24 kWh en condiciones frías y con una conducción más alegre. Aun así, tras unos 350 kilómetros basta con una parada muy corta para recuperar otros 250 kilómetros de autonomía, por lo que compensa en parte su menor eficiencia.

El precio es otro de sus grandes argumentos. El Xpeng G6 ofrece un nivel de equipamiento que en marcas europeas suele reservarse a versiones mucho más caras. A igualdad de precio, resulta difícil encontrar un rival tan completo, aunque es cierto que algunos fabricantes tradicionales siguen afinando mejor aspectos como las ayudas a la conducción o el comportamiento del chasis, eso sí, a cambio de pasar por caja, arrancado las tarifas según el configurador en España desde 42.380 euros, incluyendo ayuda CAE (800 euros) y financiando con la marca. La variante Performance por su parte sube hasta los 48.380 euros, en las mismas condiciones.

Las primeras pruebas de medios europeos coinciden en señalar al Xpeng G6 Performance como una referencia en carga rápida dentro de su segmento. Los periodistas destacan la facilidad con la que mantiene potencias elevadas en corriente continua y la coherencia de su gestión térmica. También se valora positivamente la mejora en confort y calidad percibida frente al modelo anterior, confirmando que Xpeng no solo corre en cifras, sino también en madurez de producto.

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