
¿Han superado los chinos a los fabricantes premium alemanes? Este testimonio lo confirma
Poco a poco, los grupos alemanes están viendo como la competencia china se está haciendo un hueco en Europa. Empezaron en los segmentos de acceso, y poco a poco han ido escalando siendo ahora también una dura competencia en el segmento premium. La joya de la corona ya tiene a rivales como el Xpeng G9 que convence a sus propietarios.

El portal francés Automobile-Propre ha entrevistado a Philippe, un conductor galo de 73 años que lo tiene claro: su XPeng G9 está por delante del premium alemán. Tras 15 meses y 15.000 km al volante, asegura que es el mejor coche eléctrico que ha tenido nunca, incluso comparándolo con modelos de Audi o Mercedes que han pasado por su garaje.
Destaca su confort, su silencio, su calidad de acabados y un rendimiento que le ha sorprendido para bien, especialmente en viajes largos. Reconoce pequeños fallos en las ayudas a la conducción, pero en conjunto su veredicto es rotundo. Los premium alemanes tienen mucho por que preocuparse.
El XPeng G9 convence donde otros no llegan
Entre las marcas chinas que han aterrizado en Francia en los últimos años —Aiways, Leapmotor, Seres, BYD y XPeng, además de firmas con pasado europeo como MG, Smart, Volvo o Polestar— XPeng se ha ganado un hueco especial entre los conductores abiertos a probar algo distinto. Y el protagonista de esta historia es un buen ejemplo.
Philippe compró en octubre de 2024 un XPeng G9 Performance. Esta versión se ofrecía desde 73.990 euros. Su unidad era un antiguo modelo de demostración con 3.000 km, algo que encaja con su filosofía: no le gusta comprar coches completamente nuevos por desconfianza hacia los plazos comerciales.

El G9 mide 4,89 metros de largo y 1,94 de ancho, ofreciendo un espacio interior generoso sin llegar a las dimensiones de un SUV gigante. La versión Performance cuenta con tracción total y una potencia conjunta de 405 kW (551 CV), con 717 Nm de par. Acelera con contundencia, pero lo que más valora Philippe no son las cifras, sino la sensación: “Responde muy bien al adelantar… sin necesidad de abusar”.
La batería tiene 98 kWh brutos (93 kWh útiles). Sobre el papel homologa hasta 520 km WLTP. En su uso real, Philippe confirma que las cifras son coherentes. Además, el sistema eléctrico de 800 voltios permite cargar hasta 300 kW en corriente continua, pasando del 20% al 80% en unos 20 minutos en condiciones ideales. Algo que muchos modelos alemanes no han logrado igualar en sus nuevas versiones.
En su casa ya son 100% eléctricos. Su mujer conduce desde hace años un Smart ForFour eléctrico, y antes de dar el salto definitivo él tenía un Volvo XC60 híbrido enchufable. Sin embargo, admite que apenas lo recargaba porque su autonomía eléctrica rondaba los 40 km. El salto al coche eléctrico puro ha sido, para él, natural.

Antes de decidirse, comparó el G9 con modelos equivalentes de Mercedes y Audi, y también con el DS 9 híbrido enchufable. Visitó varios concesionarios y, aunque no llegó a probar ninguno, la impresión fue clara: el G9 le pareció mejor rematado y más acorde a sus necesidades. Volvió al día siguiente con su esposa y firmaron el pedido.
Uno de los puntos que más valora es el equipamiento cerrado. Mientras que en las marcas alemanas muchas funciones son opcionales, en XPeng prácticamente viene todo incluido salvo el enganche de remolque. Philippe calcula que, a igualdad de equipamiento, un Audi equivalente costaría unos 40.000 euros más. Y eso, dice, marca la diferencia.
También reflexiona abiertamente sobre el origen chino. Se preguntó si comprar un modelo europeo fabricado en China sería realmente distinto. Recuerda que muchos componentes electrónicos de marcas tradicionales también proceden del país asiático. Para él, lo importante es el resultado final, y tras 15 meses está más convencido que el primer día.

En el día a día destaca su confort, el silencio de marcha y el sistema de control por voz, que funciona con órdenes simples como “niebla” para activar los antinieblas o “calefacción” para ajustar el clima. Sin embargo, reconoce que el sistema de ayudas a la conducción XPilot tiene margen de mejora. Ha experimentado alguna frenada inesperada y un funcionamiento menos fino con lluvia o niebla. También comenta que las luces automáticas a veces reaccionan tarde o sin necesidad.
Aun así, su valoración global es contundente: es el número uno de todos los coches que ha tenido desde 1982. Incluso ha comparado impresiones con la directora general de su mutua, que conduce un Audi Q6 e-tron. Según cuenta, ella quedó decepcionada con la autonomía en un viaje a Austria, donde tuvo que detenerse con frecuencia. Entre bromas, el presidente de la entidad sentenció tras un trayecto juntos: “XPeng 10 / Audi 0”.
Philippe empieza a ver cada vez más unidades del G9 en un radio de 10 a 15 km alrededor de su casa. Y lo tiene claro: es un coche que no deja indiferente.
Opinión del propietario y rendimiento
Para Philippe, el XPeng G9 combina prestaciones potentes, gran confort y una relación calidad-precio difícil de igualar en el segmento premium. Valora especialmente la suspensión neumática, la bomba de calor y la carga ultrarrápida a 800 voltios, elementos que fueron decisivos en su compra. En viajes largos se siente seguro y cómodo, y aunque la recarga en autopista es más cara que en casa, asegura que sigue siendo ligeramente más económico que un modelo térmico.
El mantenimiento también ha sido una sorpresa positiva: 250 euros en la primera revisión anual, frente a los 800 o 850 euros que pagaba con un Lexus anterior. Eso sí, XPeng exige pasar por su red oficial para mantener la garantía completa.
Su conclusión es sencilla: el salto al coche eléctrico ya no supone una complicación, ni siquiera para quienes hacen desplazamientos largos de forma ocasional. La mejora de la autonomía y el despliegue de carga rápida han cambiado las reglas del juego. Y en su caso, el XPeng G9 ha superado claramente a lo que él consideraba hasta ahora la referencia: el premium alemán.
Y ahora llega la nueva versión

Si la primera generación convenció a este propietario, la nueva o puede sino mejorar su opinión. Lo hace con mejoras profundas bajo la carrocería, empezando por una arquitectura de 800 voltios que le permite alcanzar picos de carga de hasta 525 kW. En condiciones óptimas, puede pasar del 10% al 80% en apenas 12 minutos.
Además, estrena baterías LFP de nueva generación, más duraderas y sin materiales como el cobalto o el níquel, junto a un interior rediseñado y nuevas opciones estéticas.
Este SUV cuenta con dos posibilidades mecánicas, una de tracción trasera y 230 kW (313 CV) mientras que su versión más prestacional, el G9 AWD Performance , sube hasta los 423 kW (576 CV) con tracción total y aceleración de 0 a 100 km/h en 4,2 segundos. La batería a su vez puede contar con capacidades de entre 79 y 93,1 kWh, y una autonomía de entre 460 y 585 km WLTP en su variante Long Range, mejorando en 15 km la cifra anterior.
En cuanto a precios, la Standard arranca en los 58.590 euros, la Long Range hasta los 62.590 euros, mientras que la más deportiva Performance lo hace desde 72.590 euros.



