
Svolt comienza a fabricar su batería semisólida: 100 kWh, 900V, carga a 6C y un millón de kilómetros de vida útil
Svolt ha iniciado la producción de una nueva batería semisólida para coches eléctricos; su apuesta combina recargas rápidas, protección y durabilidad. La compañía cree que esta tecnología tendrá un papel duradero en el mercado. Ahora falta conocer los primeros modelos que la incorporarán y su rendimiento en condiciones reales.

Las baterías semisólidas siguen dando pasos para salir de los laboratorios y llegar a los coches eléctricos. Svolt, el fabricante nacido dentro de Great Wall Motor, acaba de anunciar el inicio de producción de una nueva generación con la que quiere combinar recargas rápidas, seguridad y una larga vida útil. Y su apuesta va más allá de cubrir la espera hasta la llegada de las baterías con electrolito sólido.
La compañía ha confirmado que los primeros packs Dragon Armor de 100 kWh han salido de su línea de producción en Changzhou, China. El anuncio llega algo después de lo previsto, ya que en mayo había situado el arranque en septiembre. Svolt nació como una división de GWM en 2012 y se independizó en 2018, aunque sigue siendo uno de sus proveedores clave y mantiene una estrecha relación con el grupo.
La nueva batería utiliza una arquitectura de 900 voltios y admite carga a 6C. Según el fabricante, esto permite recuperar el equivalente a 500 km de autonomía en 12 minutos. Una cifra llamativa, aunque todavía faltan detalles para ponerla en contexto: no se han publicado las condiciones de esa medición ni el coche utilizado como referencia. Por tanto, no podemos trasladarla directamente a un recorrido real por autopista.
El sistema incorpora refrigeración líquida y una tecnología de impresión por transferencia aplicada al separador de las celdas. Según Yang Hongxin, presidente y consejero delegado de Svolt, este proceso mejora la seguridad durante las recargas rápidas. Es uno de los aspectos centrales de la propuesta: conseguir que la batería soporte cargas exigentes sin descuidar su protección.

En cuanto a durabilidad, Svolt anuncia 3.000 ciclos de carga y una vida útil teórica superior a un millón de kilómetros. Conviene quedarse con ese matiz: hablamos de una estimación del fabricante, no de una garantía de kilometraje para el comprador. El pack también incorpora seis capas de protección que, según la compañía, ofrecen una resistencia a impactos tres veces superior a la exigida por la normativa china.
Queda por conocer una de las partes más interesantes: qué coches estrenarán esta batería. Por ahora no hay modelos confirmados. CarNewsChina apunta al Wey V8X eléctrico como posible candidato, pero se trata de una previsión del medio. El propio responsable de Svolt ha adelantado que se ofrecerá más información próximamente, por lo que habrá que esperar para conocer las primeras aplicaciones comerciales.
Para Svolt, las baterías semisólidas tienen recorrido propio. La compañía considera que esta tecnología, que combina electrolito sólido y líquido, puede mantenerse a largo plazo en las baterías de química ternaria. Su planteamiento parte de que la producción masiva de baterías completamente sólidas todavía necesita tiempo, mientras que las soluciones híbridas pueden comenzar a incorporarse antes a los coches eléctricos.
La hoja de ruta contempla trasladar todas sus celdas ternarias a esta tecnología híbrida antes de finalizar 2027 y lanzar una tercera generación en 2028. Entre enero y septiembre de este año, Svolt acumuló 11,27 GWh de baterías instaladas en China, con una cuota cercana al 2%. El siguiente paso será comprobar cómo se traduce este avance industrial en coches a la venta: qué precio tendrán, cómo cargarán y qué rendimiento ofrecerán fuera de las condiciones de ensayo.


