
Tesla se enfrenta a los especuladores: 50.000 dólares de multa por revender los últimos Model S y Model X
La exclusividad de los últimos 350 Tesla Model S y Model X irá más allá de las características que incorpora la edición especial Signature. La marca quiere asegurarse de que sus compradores no especulen con sus vehículos.

Tesla quiere imitar a Ferrari, pero no a la hora de fabricar sus coches o de inspirarse en alguno de sus diseños. La marca norteamericana quiere hacer como los de Maranello con la edición especial y limitada de sus Model S y Model X, que dicen adiós de forma definitiva: exigir que sus exclusivos compradores no especulen, al menos durante un período inicial.
Ferrari suele exigir, cuando te vende uno de sus superdeportivos tan especiales, que no se pueda vender durante los 12 o 24 primeros meses, quedándose además un derecho preferente de recompra. Si no cumples con sus condiciones, en este caso puedes acabar vetado para futuros modelos exclusivos y puedes entrar en la “lista negra” de la marca. Algo así va a hacer Tesla, pero de forma más estricta si cabe.
Como os dijimos hace unos días, cuando se dieron a conocer los primeros detalles de la nueva edición Signature para Model S y Model X, las últimas 350 unidades se ofrecerían únicamente a clientes VIP seleccionados por la propia marca. Ahora ha trascendido, a través de “Not A Tesla App”, que los exclusivos compradores tendrán que firmar una cláusula muy estricta.

Esta viene a ser muy clara: si vendes el coche durante el primer año de propiedad, Tesla podría exigir al menos 50.000 dólares como indemnización por daños y perjuicios, o el beneficio que se obtenga, lo que sea mayor. Pero además, las condiciones de compra del vehículo dejan claros otros motivos que hacen menos atractiva su recompra: los servicios como la supercarga gratuita, la conectividad o el sistema FSD para la conducción autónoma supervisada de por vida desaparecen con el primer propietario.
Esto es lo más importante que dice dicha cláusula o “Acuerdo de No Reventa de la Edición Signature”: «Usted entiende y reconoce que el Model S y Model X Signature Edition son una edición limitada. Por lo tanto, acepta que no venderá ni intentará vender el Vehículo dentro del primer año posterior a la fecha de entrega del mismo. No obstante lo anterior, si necesita vender el Vehículo dentro del primer año desde la fecha de entrega por cualquier motivo imprevisto, y Tesla considera que su razón justifica una excepción a su política de no reventa, usted acepta notificar a Tesla por escrito y darle un tiempo razonable para comprar el Vehículo a su entera discreción».

Es decir, que Tesla, como hace Ferrari, se reserva un derecho de recompra. Pero si no es así, la marca también es clara: «Si Tesla le autoriza a revender su Vehículo pero decide no comprarlo, entonces podrá revenderlo a un tercero únicamente después de recibir el consentimiento por escrito de Tesla».
«Usted acepta que, en caso de incumplir esta disposición, o si Tesla tiene una creencia razonable de que está a punto de incumplirla, Tesla podrá solicitar medidas cautelares para impedir la transferencia del título del Vehículo o exigir daños y perjuicios liquidados por un importe de 50.000 dólares o el valor recibido por la venta o transferencia, lo que sea mayor».
Y, como los de Maranello, podrían poner al comprador en su lista negra: «Tesla también puede negarse a venderle vehículos en el futuro». Una decisión que seguro que generará debate en el seno de la marca, como ya hizo en el pasado una cláusula similar que impuso cuando se lanzó su pick-up eléctrica Cybertruck. En este caso, no tuvo tanta fuerza como parece tener ahora, y las restricciones se fueron eliminando según se aumentaba la oferta del vehículo.



