
El Cybercab de Tesla ya está en las calles: comienza la era del robotaxi autónomo
Tesla ha comenzado una nueva etapa con el inicio de las operaciones de su taxi autónomo, el Cybercab, que ha arrancado sus actividades en Austin tras meses de pruebas. Un proyecto que; la compañía americana quiere convertir este proyecto en una pieza clave de su futuro.

Tesla ha dado un paso importante en su estrategia de conducción autónoma con el lanzamiento de su Cybercab, el robotaxi diseñado para funcionar sin conductor. El servicio ha comenzado en Austin, Texas, donde los primeros Cybercab ya están disponibles para los usuarios, en un movimiento con el que Tesla pretende competir directamente con compañías como Uber y Waymo.
El lanzamiento llega después de casi dos años de preparativos y, curiosamente, se ha producido con bastante menos ruido del esperado. El evento celebrado el jueves en Austin fue privado, no estuvo abierto a los medios de comunicación y Tesla tampoco ofreció una retransmisión en directo. A partir de este viernes, los Cybercab comienzan a prestar servicio a los primeros usuarios de la ciudad, dando así el pistoletazo de salida a una de las apuestas más importantes de la compañía.
Para Tesla, el proyecto va mucho más allá de poner en circulación un nuevo modelo. Elon Musk considera que los robotaxis serán una pieza fundamental para el futuro económico de Tesla, hasta el punto de haber defendido en numerosas ocasiones que la conducción autónoma puede transformar el modelo de negocio de la compañía.
Austin ya había servido como campo de pruebas para esta estrategia. Tesla comenzó allí el año pasado un servicio de robotaxi a pequeña escala, aunque con una diferencia importante respecto al sistema que ahora empieza a desplegarse. En aquella primera fase era obligatorio que un empleado viajase en el vehículo para supervisar el funcionamiento y pudiera hacerse cargo de la conducción si era necesario.
Con el lanzamiento del Cybercab, Tesla busca avanzar hacia un servicio en el que el vehículo pueda realizar los desplazamientos sin intervención humana. El movimiento también coloca a la compañía en una carrera cada vez más interesante frente a Waymo y Uber, dos de los nombres que aspiran a dominar el transporte autónomo en Estados Unidos.
El verdadero reto para Tesla será demostrar que este sistema puede funcionar de forma segura y fiable a una escala mucho mayor. Austin es solamente la primera piedra de toque de esta nueva etapa tanto tecnológica, como publicitaria y económica y, si el despliegue cumple las expectativas de la compañía, el Cybercab podría convertirse en una de las piezas centrales de la estrategia de Tesla para los próximos años.


