
El Tesla Model 3 estrena una batería LFP con más capacidad y carga a 250 kW
Tesla ha actualizado el Model 3 más barato con una nueva batería desarrollada por Sunwoda que mejora la aceleración; reduce drásticamente los tiempos de carga y mantiene intacta la filosofía del modelo; una evolución que podría llegar también a Europa muy pronto.

Tesla sigue afinando su gama sin hacer demasiado ruido. La marca americana ha introducido una importante actualización en el Tesla Model 3 de acceso fabricado en Shanghái, que estrena una nueva batería LFP desarrollada por Sunwoda. Un cambio que, sobre el papel, parece pequeño, pero que en la práctica supone una mejora muy notable en aspectos clave como la carga rápida y la autonomía.
El protagonista es el Tesla Model 3 de tracción trasera, el más asequible de la gama, que en principio no recibe cambios en su propuesta física o de equipamiento.
La gran novedad está bajo el suelo. Tesla ha comenzado a montar un nuevo pack de baterías LFP de tercera generación suministrado por Sunwoda. La capacidad útil alcanza ahora los 62,5 kWh, pero lo realmente importante no es tanto la cifra como el salto en rendimiento que permite esta batería.

Según las primeras informaciones, el Tesla Model 3 de acceso ahora puede alcanzar picos de carga de hasta 250 kW, manteniendo además una curva mucho más estable. Traducido al día a día: pasar del 10 al 80% podría llevar apenas unos 15 minutos, frente a los aproximadamente 25 minutos que necesitaba hasta ahora. Un salto enorme para un modelo con batería LFP, una tecnología que tradicionalmente había estado más limitada en potencia de carga.
Tesla también ha aprovechado para mejorar las prestaciones. El Model 3 de tracción trasera logra una aceleración de 0 a 100 km/h en 5,2 segundos, frente a los 6,1 segundos anteriores. Una diferencia más importante de lo que parece y que hará al modelo bastante más ágil.

Además de la mejora en prestaciones y recarga, Tesla sigue apostando por las baterías LFP por varios motivos. Son más económicas, muy duraderas y especialmente seguras frente a otros tipos de química. Esto permite contener costes sin comprometer la vida útil del coche, algo especialmente importante en un modelo pensado para convertirse en la puerta de entrada a la marca.
La incorporación de Sunwoda supone además un movimiento estratégico para Tesla. La compañía china se convierte en el quinto gran proveedor de baterías de la marca americana, sumándose a nombres como CATL, BYD, LG o Panasonic. Las celdas se ensamblan posteriormente en el pack que utiliza el Model 3 fabricado en Shanghái.
Todo apunta además a que esta batería podría terminar llegando también a los coches producidos en Europa, especialmente a los que salen de la fábrica de Berlín. De ser así, Tesla podría mejorar notablemente la experiencia de carga de sus modelos más baratos sin necesidad de subir precios, algo clave en un momento donde la competencia aprieta cada vez más fuerte.


