Prueba a fondo del LEVC TX. El taxi eléctrico con extensor de autonomía. Parte 1

Hace unos meses, apareció en diferentes medios de comunicación la noticia de que London taxi aterrizaba en España con la denominación LEVC. Estableciéndose en Madrid un concesionario en el que se vendería tanto el mítico taxi de Londres, el TX, como una nueva furgoneta con la misma motorización, la VN5.

Busqué información al respecto y rellené, en la web oficial, el formulario de contacto solicitando información al respecto como taxista que soy y al poco tiempo recibí una llamada del comercial de London Taxi Barcelona (concesionario Ronda 15 de Volvo de la población Cornellà de Llobregat).

Nota: este es un artículo de Daniel Capella, taxista de Terrassa.

Acordamos durante el mes de septiembre la cesión unos días de una unidad matriculada para probarla desde los ojos de un taxista y ese día llegó el lunes 13 de septiembre hasta el viernes 17 de septiembre. Haciéndole en este espacio de tiempo varios test de consumo y autonomía para llegar a conclusiones propias más allá de los datos oficiales.

En primer lugar, antes de hablar del vehículo, quisiera desde la perspectiva del taxista hablar de la estrategia comercial para que este vehículo sea un auténtico éxito o un auténtico fracaso. De momento está mas cerca de la segunda opción que de la primera y quiero hablar de ello ya que sin ventas no hay futuro por muy buen vehículo que sea. Trataré de poner el foco en el problema a través de varios ejemplos para que se entienda el error conceptual entre vendedor y comprador a vistas de un taxista.

Imaginemos que soy un fabricante que goza de una gran reputación y calidad constructiva en ropa adaptada a climas extremadamente fríos. La fábrica y sede se encuentran en Noruega y allí soy conocido por hacer chaquetas que hasta los esquimales se abanican de calor a -30o. Un buen día decido expandir el negocio traspasando fronteras y elijo como ubicación para vender mi genero premium la ciudad de San Juan de Puerto Rico. Abro allí una gran tienda llena de artículos y en 3 años no he vendido ni un par de calcetines. Cual fue mi error? Vender un producto en un lugar sin tener en cuenta el clima local incompatible con el clima al que está destinada mi ropa.

Parece obvio no? Pues algo similar le ocurre a London Taxi con el sector del Taxi en España. Ya que el vehículo es casi perfecto para prestar el servicio por el cual fue diseñado pero la actividad económica del taxi no da para una inversión tan grande y para los pocos que se pueden permitir una inversión tan elevada, dada su situación económica personal, van a elegir un vehículo de la marca Tesla o Mercedes puesto que no mirarán la accesibilidad del vehículo sino el confort personal de un vehículo de gama alta de donde van a pasar muchos años muchas horas diarias en su interior.

Pongo otro ejemplo centrándome en los vehículos de 4 servicios públicos esenciales de interés general que funcionan las 24 horas del día y los 365 días del año.

  • 1. Los bomberos
    Camiones bomba que son utilizados tanto para apagar fuego, achicar inundaciones, rescates,
    excarcelaciones en accidentes ,etc. Camiones escalera extensible, hidroaviones, helicópteros,
    unidades de intervención rápida como 4×4.
  • 2. Equipos sanitarios
    Ambulancias, vehículos de intervención rápida, ucis móviles, helicóptero-uci.
  • 3. Vehículos policiales
    Patrullas municipales ya sean coches o motos, de la policía autonómica, policía nacional, unidades de atestados, traslado de presos, unidades aéreas, etc.

Todos los vehículos nombrados anteriormente son vehículos comercialmente exclusivos. Diseñados exclusivamente para la función a desempeñar y por lo tanto con un volumen extremadamente reducido de ventas y la empresa que los diseña, fabrica y vende debe tener beneficios vendiendo muy pocas unidades, por lo tanto el precio por unidad es elevado pero en todos los casos anteriores el coste de todos estos vehículos es asumido por la administración pública dando igual entonces el importe.

Ahora hablemos del taxi…

¿Existe un vehículo concebido para taxi pensando en todos los supuestos de movilidad? Si, y podríamos decir que el London Taxi es prácticamente el único diseñado para este fin. ¿Existe alternativa? Si, un vehículo normal y corriente al que se le instala un taxímetro y unas pegatinas en la puerta. Un vehículo que al gozar de grandes ventas, puede el fabricante tener unos márgenes de beneficio muy inferiores ya que se compensa el poco margen con las unidades vendidas.

¿Quién paga el vehículo?

Aquí está, en mi opinión, la incompatibilidad de London Taxi con el cliente objetivo para que pueda despegar en ventas en España...Este vehículo y su precio está enfocado a ser vendido a la administración pública como garantía de calidad en el servicio de transporte urbano en turismo de hasta 7 plazas incluido el conductor. Los autobuses urbanos, por ejemplo, su coste no lo asume el conductor, pero en el caso del taxi si.

En este caso hablamos de un precio que arranca en los 74.652 euros para la versión de acceso, que sube hasta los 76.907 euros de la más equipada, pero a la que tendríamos que añadir extras como el cargador trifásico a 22 kW.

Unos precios que en España no se pueden reducir gracias a las ayudas del Plan MOVES III, por que supera el límite de 45.000 euros antes de impuestos que ha marcado la administración. Algo que deja en manos de los ayuntamientos que cuenten con iniciativas de ayudas, como los 8.000 euros que ha anunciado el Ayuntamiento de Madrid.

¿Soluciones?

El taxi en España es una autorización administrativa, mal llamado “transporte público” que no recibe ni un céntimo “público”. Podríamos pensar que cada licencia municipal en realidad es la privatización de un taxi, la externalización de un servicio que debe vivir de si mismo con el beneficio que genera su propia actividad.

Soluciones pocas… muchos taxistas están de acuerdo en que es un vehículo pensado y perfecto para el taxi pero al saber el precio lo primero que dicen es que si tuvieran ese importe para gastarse en un coche no iba a ser este el coche elegido. La única solución es que la administración pública sea local, autonómica o nacional subvencionara este vehículo para ponerlo a la altura de las alternativas de vehículos adaptados para transportar una silla de rueda.

O dicho de otro modo, en una horquilla de 40.000€. Mas dinero de 40.000-45.000 euros el taxista busca un lujo que el LEVC no ofrece ya que lo que ofrece el LEVC es la perfección en accesibilidad y el taxista en su inversión elevada busca lujo y confort personal que a la vez también repercute en el confort de los pasajeros pero obviando las facilidades de acceso en el vehículo que ofrece el LEVC.

Otro factor a tener muy en cuenta es la irrupción de las aplicaciones que hacen la competencia desleal al taxi desde el intrusismo de las VTC. Que no son un taxi y actúan como un taxi. Dichos vehículos y aplicaciones han hecho disminuir, y mucho, el rendimiento económico de la actividad del taxi y por consiguiente la cantidad disponible a destinar en la inversión del vehículo con el que llevar a cabo la actividad económica.

Otro factor, los miedos del taxista

Un taxista normalmente compra un vehículo muy vendido y que por lo tanto tenga una potente logística de recambios detrás disponible. Supongamos que alguien adquiere un vehículo sin muchas ventas y tiene un ligero golpe y cuyos recambios todos tienen que venir por mensajería de otro país y tardan semanas en llegar. Por no hablar de la experiencia de un mecánico ante un vehículo que desconoce y del que solo tiene manuales online del fabricante pero 0 experiencia en solucionar problemas en el. Un taxista no tiene plan B. Si se rompe el coche se queda sin ingresos el tiempo que esté el vehículo en el taller y fuera de servicio.

Algo tan simple como una rotura de cristal de un vehículo atípico puede suponer semanas sin trabajo ni ingresos.

En resumen, el LEVC es un coche ideal para el taxi por su concepción en accesibilidad pero fuera del alcance del taxista económicamente. Es necesario por parte de quien sea equipararlo económicamente a las alternativas existentes en su categoría tanto de tamaño como de capacidad en el transporte de sillas de ruedas. Solo así el autónomo taxista se puede plantear como opción su adquisición.

LEVC LX: el vehículo

Lo primero que llama la atención es la forma inglesa tan típica allí y tan extraña fuera del Reino Unido. Podríamos pensar en el paralelismo europeo del primer Volkswagen Beetle y la versión moderna del Beetle. Este vehículo, el London taxi, conserva las líneas y raíces de diseño de por ejemplo un Austin Seven.

Y es que para poder vender este vehículo fuera de su zona de confort han tenido que hacer una brutal inversión rediseñando por completo el coche ya que no solo han cambiado el volante del lado derecho al izquierdo. También hay que cambiar la estructura metálica donde va la batería, la forma de la batería en si, el salpicadero, la mampara, asientos tras la mampara, rampa de acceso, etc. Se ha hecho una gran inversión en rediseñar de nuevo el coche entero y solo para poder ser vendido fuera del Reino Unido.

Por dentro parece un autobús ya que la distribución, agarraderas, suelo, plásticos… todo esta pensado para ser impermeable y de fácil limpieza con agua. Sin poder absorber olores en ningún material textil en caso de accidente (vómitos).

Y en especial, su punto fuerte, es que esta diseñado para la ACCESIBILIDAD de todo tipo de personas con problemas de movilidad de todo tipo. Ya sea alguien que no puede flexionar la rodilla, una persona anciana que no puede sostener su peso sobre una pierna con la rodilla flexionada y para subirse en un turismo normal tienen que hacer peripecias de sentarse primero y luego maniobrar para girarse (para eso el LEVC tiene un asiento móvil para sentarse fuera del vehículo).

Y también soluciona el gran problema que tiene la gente que necesitan para su movilidad personal SILLAS DE RUEDAS no teniendo servicio disponible en muchos lugares. Y durante el día con suerte…

A nivel constructivo es un tanque de 2.300 kg. Es muy contundente en todos los aspectos se mire por donde se mire. Las puertas pesan y mucho, muy silencioso, poco ruido aerodinámico, climatización independiente entre la parte del taxista y la parte trasera habiendo un mando táctil a disposición del pasajero para ajustar la temperatura y potencia del ventilador, tomas USB, toma de corriente de 220 para los pasajeros, megafonía activable con un botón tanto por parte del taxista como por parte del pasajero para poder hablar y que se escuche la parte delantera del taxista por los altavoces de la parte trasera y viceversa la parte trasera por los
altavoces delanteros. Cuenta con mampara de seguridad, una excelente iluminación led por todos lados tanto en el suelo como en los laterales y techo.

Mecánicamente es un vehículo eléctrico con extensor de autonomía. Es decir, un vehículo eléctrico con un pequeño motor de gasolina cuya única función es producir electricidad ya que no existe ninguna transmisión mecánica entre el motor de gasolina en la parte delantera y las ruedas motrices traseras. Con cargador de a bordo de 11kW, con 22kW en opción, y toma de carga CCS-Combo de 50kW.

Prueba LEVC LX: primera conclusión

El LEVC es un vehículo diseñado para ser taxi, y como los otros vehículos de servicios públicos que he mencionado anteriormente, su exclusividad para una actividad concreta le determinan unas ventas minoritarias. Pero a diferencia de los otros servicios públicos, el taxi si que tiene alternativas de vehículos pudiendo disfrazar de taxi un turismo normal y corriente. Quien lo paga lo ve con ojos de equilibrio económico entre la inversión necesaria y el rendimiento económico en su vida útil. La accesibilidad del pasajero en el vehículo entra en segundo plano.

A mayor inversión mayor es el confort que se busca. En la administración pública existen partidas presupuestarias para rescatar bancos, autopistas, plataformas petrolíferas, etc etc. Con un poco de voluntad por parte de la administración pública (utopía) en la prestación de un transporte publico de calidad, sobre todo para personas de movilidad reducida, podría ponerse económicamente al alcance del autónomo taxista este vehículo.

Por ahora, como taxista, veo muy alejada la posibilidad de que este vehículo sea en un futuro tan normal como un Toyota Prius+ taxi.

En los siguiente artículos hablaremos de la recarga y el tiempo que necesita tanto en una toma doméstica, como en un cargador acelerado y una estación de carga rápida, así como la autonomía en modo eléctrico y en modo gasolina en condiciones reales de conducción.

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