Volkswagen sopesa levantar otra fábrica de coches eléctricos cerca de Wolfsburgo

En la sede de Volkswagen se enfrentan a un dilema, si acelerar la transición del coche convencional al eléctrico de forma dolorosa, asumir las consecuencias del retraso, o levantar una fábrica nueva para que dicha transición sea más llevadera. Según Bloomberg, la decisión se tomará el mes que viene, y no tiene pinta de que vaya a ser sencilla. Circunstancialmente, Wolfsburgo ha caído en su producción a niveles de 1958 por la crisis de los microchips: 300.000 coches hasta octubre, cuando lo normal serían 780.000.

La solución de levantar una fábrica nueva tiene sus motivos. Ahora mismo Wolfsburgo fabrica los Golf, Tiguan, Tigual Allspace y SEAT Tarraco, todos basados en la plataforma mixta MQB. Adaptar dicha fábrica para producir coches eléctricos es muy complejo, por ejemplo en cuanto a logística, sobre todo si no se quiere afectar el ritmo de salida de modelos de motorizaciones convencionales.

Una nueva fábrica de coches eléctricos tendrá una logística más simple, partiendo de la base de que se tiende a homogeneizar la lista de componentes de cada coche, y luego el cliente puede elegir qué quiere tener funcional o no mediante activaciones digitales. La lista de opciones interminable tiene cada vez menos sentido en la era del coche eléctrico. Estamos hablando del coche que saldrá del Proyecto «Trinity».

Además, una nueva fábrica puede ser más económica que reutillar líneas de producción en Wolfsburgo, que es la fábrica de automóviles más grande del mundo. Hay menos componentes a montar, se necesitan mucho menos trabajadores, y luego está la cuestión del tiempo en completar un coche. Tesla «amenaza» con poder fabricar coches completos cada 10 horas, algo que en Zwickau, ya adaptada al coche eléctrico, tardan el triple.

A lo largo de 2022 se espera conseguir un tiempo por coche completado de 20 horas, aunque podría reducirse a 10-12 con el enfoque de «todos los coches iguales», elija lo que elija el cliente, y que luego según pague más o menos tendrás más o menos funcionalidades. La capacidad de producción podría ser de 250.000 unidades en la nueva fábrica, la cuarta parte del objetivo de Wolfsburgo para 2018.

Herbert Diess, consejero delegado de Volkswagen, se encuentra en una posición difícil. Ya dejó caer -en un comentario interno- que no coger el tren del coche eléctrico a tiempo puede costar al fabricante despedir a unas 30.000 personas, la cuarta parte de su fuerza laboral. Sabemos por el responsable de la marca, Ralf Brandstätter, que Wolfsburgo producirá allí dos sucesores modelos de alto volumen y quizás un SUV de siete plazas. Sobre 2027 se podrían haber convertido dos de las cuatro líneas de producción de la gigantesca fábrica para producir coches eléctricos.

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