Renault logra 5 estrellas Euro NCAP para el Mégane E-tech Electric (cuando se quiere, se puede)

El orgullo de Renault como fabricante afamado por la seguridad de sus coches se ha visto restaurado con los últimos resultados Euro NCAP. Todos tenemos en la retina el lamentable resultado del Renault ZOE, que el año pasado no consiguió una mísera estrella (peor que el Dacia Spring Electric), por un enfoque inadecuado a la hora de actualizar su coche eléctrico para las masas.

La nueva generación del Renault Mégane se ha arrodillado a las tendencias pro-SUV y ahora es un crossover eléctrico. La puntuación obtenida en las distintas áreas es muy biena: 85% de protección para adultos, 88% de protección infantil, 65% de protección de peatones y un 79% en tecnologías de asistencia al conductor. La puntuación en estrellas es la más alta posible.

Y eso con el equipamiento de serie, aunque se han probado tres unidades: dos Mégane E-Tech EV60 y un Mégane E-Tech EV40. El tamaño de las baterías es indiferente en principio. Comparemos eso con las puntuaciones del ZOE del año pasado: 43% adultos, 52% infantil, 41% peatones y 14% de ADAS. Está pendiente una actualización del utilitario para sacar un resultado más decente, como dejar donde estaba el airbag de cabeza/tórax lateral.

No obstante, hay que recordar que hacer pleno en estrellas no es sinónimo de que todo sea perfecto. El Renault Mégane E-Tech Electric no tiene airbags de rodilla, lateral para pelvis, capó activo ni frenada automática maniobrando marcha atrás. De modo que los resultados pueden mejorar un poco, aunque sin dichos sistema el coche más que cumple.

Renault fue uno de los fabricantes generalistas que popularizó prematuramente la seguridad en todos los modelos nuevos que fueron saliendo durante este siglo. De la misma forma que presumió de dos Campeonatos del Mundo de Fórmula 1, lo hizo de su gama 5 estrellas EuroNCAP. Había algún claroscuro, como versiones básicas sin reposacabezas traseros, pero ningún modelo suspendía ya. Por eso lo ocurrido con el Renault ZOE nos dejó en shock, pese a la veteranía del modelo.

El Mégane E-Tech Electric no ha reemplazado todavía al Mégane convencional, el primero se fabrica en Francia y el segundo sigue fabricándose en España. Tiene dos opciones de motores, con 96 kW/130 CV y 160 kW/218 CV, y dos paquetes de baterías, 40 kWh y 60 kWh. La versión térmica del Mégane, muy anterior en términos de ingeniería, durará en el mercado hasta el año que viene con una gama reducida.

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