
BYD fabricará baterías para trenes eléctricos tras triunfar en el sector del automóvil
FinDreams Battery, filial de BYD ha llegado a un acuerdo con Changsha Fusheng Technology para integrar sus baterías Blade en trenes destinados al sector industrial y minero. Con este movimiento, el gigante chino continúa expandiendo su cobertura del mercado del almacenamiento energético.

BYD se erige actualmente como el segundo mayor productor de baterías del planeta tras CATL. La firma china no solo produce baterías para toda clase de vehículos (turismos, comerciales, autobuses...), sino que también tiene una importante presencia en el sector del almacenamiento energético estacionario. Ahora, la compañía quiere ir un paso más con su introducción en el sector ferroviario.
FinDreams Battery, la filial de baterías de BYD, ha firmado un acuerdo con Changsha Fusheng Technology para desarrollar baterías para trenes eléctricos destinados a un uso industrial y minero. Estas baterías se basarán en la tecnología Blade de la empresa; por lo tanto, serán de tipo LFP (litio-ferrofosfato) y tendrán celdas muy finas y alargadas para mejorar el aprovechamiento del espacio.
BYD se encargará de la investigación, el desarrollo y la fabricación de las baterías, mientras que Changsha Fusheng se ocupará de la integración del sistema aprovechando su tecnología de control electrónico. Por el momento no se ha revelado la capacidad total de las baterías que se suministrarán, sus especificaciones o un cronograma concreto de lanzamiento.
En paralelo, BYD continúa expandiendo las baterías Blade de segunda generación en su gama de automóviles. Además de una densidad energética superior, la principal mejora es su capacidad de carga: pueden pasar del 10 al 70% en apenas 5 minutos, así como del 10 al 97% en 9 minutos. Por otro lado, a -30 ºC se cargan del 20 al 97% en 12 minutos, por lo que son más resistentes al frío.

BYD continúa trabajando en nuevas tecnologías de batería
El acuerdo estipula que las baterías destinadas a los trenes tendrán una calidad automotriz; sin embargo, no está claro si se corresponderán con las nuevas baterías Blade de segunda generación, o si se utilizarán las de primera generación, que si bien tienen un rendimiento inferior, son más asequibles y todavía siguen en producción (está previsto que ambas convivan durante un tiempo indeterminado).
BYD también está trabajando en otra tecnología de gran interés: las baterías de sodio, que prometen ser más asequibles y duraderas que las LFP... a cambio, eso sí, de ofrecer una menor densidad energética. Todo apunta a que, por el momento, BYD destinará este tipo de celdas al almacenamiento energético estacionario, no a turismos.

Todo apunta a que en los próximos años las baterías de sodio ganarán terreno en todos los sectores de almacenamiento; sin ir más lejos, CATL ya produce celdas de este tipo destinadas a vehículos eléctricos. Por el momento, BYD parece ir a la zaga de su principal competidor en este campo, ya que por el momento su principal foco sigue siendo la tecnología LFP.
Fuente | CarNewsChina


