Carga su Kia EV9 durante 30 minutos y el sistema le reclama 14.500 euros

Un propietario canadiense de un Kia EV9 se llevó una enorme sorpresa después de una recarga aparentemente normal; un fallo de comunicación hizo que la sesión permaneciera abierta en el sistema durante mucho más tiempo del previsto; el problema terminó generando una factura desorbitada que obligó al operador a intervenir.

Carga su Kia EV9 durante 30 minutos y el sistema le reclama 14.500 euros

Publicado: 12/09/2026 09:31

6 min. lectura

Lo que parecía una recarga completamente normal de un Kia EV9 terminó convirtiéndose en una de esas historias que cuesta creer. El propietario de un KIA EV9 conectó su coche pero al poco la sesión falló cargando apenas 5 kWh a la batería. Ante esto, el cliente volvió a su coche y lo retiró del punto. Sin embargo, el sistema de facturación de la red Hypercharge interpretó que la sesión había permanecido abierta durante más de 15 meses y llegó a calcular una factura de 22.308,42 dólares canadienses, unos 14.500 euros.

El problema no estuvo en el Kia EV9 ni en la cantidad de electricidad consumida, sino en la comunicación entre el cargador y el sistema informático de Hypercharge. El caso pone de manifiesto uno de los problemas que pueden aparecer cuando una red utiliza tarifas basadas en el tiempo y una sesión de recarga queda abierta por un fallo de comunicación.

Una recarga de 30 minutos que se convirtió en una sesión de 15 meses

KIA EV9 (1)

El incidente se produjo el 17 de mayo de 2025. El propietario conectó su Kia EV9 a un cargador de Hypercharge y realizó una recarga de unos 30 minutos, durante la que la batería recibió únicamente 4,91 kWh. Después desconectó el coche y abandonó el lugar con total normalidad.

El problema apareció porque el cargador perdió la comunicación con la red y no informó correctamente del final de la sesión. Para el sistema, el Kia EV9 continuó conectado aunque el coche llevaba mucho tiempo fuera de allí. Hypercharge utiliza cargadores conectados a su plataforma para gestionar las sesiones, los pagos y el estado de los equipos, por lo que una pérdida de comunicación puede afectar a la información registrada.

En este caso, además, el sistema de facturación aplicaba una tarifa basada en el tiempo. Hypercharge reconoce que tanto la facturación por energía consumida como la facturación por tiempo son modelos habituales en Canadá, con tarifas que pueden establecerse por kilovatio hora o por minuto y hora.

La sesión no quedó cerrada en los sistemas de la compañía hasta el 25 de agosto de 2026, cuando el cargador volvió a comunicarse con la red. De repente, el sistema interpretó que aquella recarga seguía abierta desde mayo de 2025 y calculó el coste acumulado durante todo ese periodo.

Carga su Kia EV9 durante 30 minutos y el sistema le reclama 14.500 euros

El resultado fue una factura de 22.308,42 dólares canadienses, una cantidad que equivaldría a unos 14.500 euros. Lo más absurdo es que la cantidad de energía registrada seguía siendo de apenas 4,91 kWh. Es decir, el coche había recibido una cantidad de electricidad que normalmente tendría un coste de unos pocos dólares canadienses, pero el sistema había estado contando horas durante más de un año.

La propia factura contenía además una pista bastante clara sobre lo ocurrido. El documento señalaba que la sesión se había producido en un terminal que había estado fuera de comunicación. Incluso había otra inconsistencia: aunque las fechas del inicio y del final abarcaban más de 15 meses, el documento mostraba una duración de apenas siete días, 18 horas, 12 minutos y 40 segundos.

El propietario, identificado como IntelliDev en Reddit, publicó la factura y reclamó la situación a Hypercharge. La compañía terminó confirmando que una sesión iniciada el 17 de mayo de 2025 no se había cerrado correctamente cuando el vehículo fue desconectado. Según la explicación publicada por un representante de Hypercharge, el cargador sufrió un problema que provocó la pérdida de comunicación con la red y la sesión permaneció abierta en el sistema hasta que recuperó la conexión en agosto de 2026.

La parte más tranquilizadora del caso es que el propietario no tuvo que pagar realmente los 22.308,42 dólares canadienses. Hypercharge explicó que esa cantidad aparecía como un saldo negativo incorrecto en su cuenta y que no se había realizado ningún cargo real en su tarjeta. La compañía corrigió posteriormente la incidencia y, como gesto comercial, añadió además 50 dólares canadienses de crédito para futuras recargas.

Un caso que nos sirve de recordatorio, aunque en este caso el fallo haya sido del cargador, que cuando vayamos a terminar la sesión de carga de nuestro coche eléctrico, lo ideal es cerrarla con la app de la red, y no desconectar el coche directamente. Así minimizaremos el riesgo de sufrir un mini infarto si vemos una factura así.

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