El BYD Atto 3 se desploma de precio: ya puedes comprar uno por apenas 25.000 euros

La fuerte depreciación de algunos coches eléctricos está generando grandes oportunidades en el mercado de ocasión; el BYD Atto 3 es uno de los mejores ejemplos; por unos 25.000 euros es posible acceder a un SUV bien equipado, de calidad y todavía con garantía oficial.

El BYD Atto 3 se desploma de precio: ya puedes comprar uno por apenas 25.000 euros

Publicado: 16/07/2026 09:09

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La evolución del mercado es imparable, y con la llegada de nuevos modelos, con más autonomía, precios más contenidos y más tecnología, los anteriores se ven irremediablemente afectados en su valor residual.

Eso abre una oportunidad para los que busquen un coche eléctrico de ocasión a precio razonable, y que cada vez cuentan con más y mejores oportunidades. Un buen ejemplo es el BYD Atto 3, un SUV eléctrico que llegó al mercado europeo con un precio superior a los 40.000 euros y que ahora, apenas tres años después, ya puede encontrarse por prácticamente la mitad de esa cifra.

Por ejemplo, un BYD Atto 3 Design matriculado en 2024, cuando salió al mercado tenía un precio en el configurador de algo más de 40.000 euros, mientras que ahora con apenas 29.300 km en el marcador está anunciado por 25.700 euros, lo que supone una depreciación superior al 40% en apenas tres años.

Un coche prácticamente a estrenar con esa edad y kilómetros.

Mucho equipamiento, garantía oficial y una batería en buen estado

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En el apartado de equipamiento, el BYD Atto 3 mantiene una dotación muy completa. Dispone de techo panorámico de cristal con apertura eléctrica, sensores de aparcamiento delanteros y traseros, un sistema multimedia con pantalla giratoria, tapicería de cuero sintético en dos tonos, llantas de aleación y un amplio conjunto de asistentes a la conducción y sistemas de seguridad.

Bajo la carrocería encontramos un motor de 204 CV, suficiente para acelerar de 0 a 100 km/h en 7,3 segundos, unas cifras que siguen siendo competitivas dentro de su segmento. La energía procede de un pack de baterías de 60 kWh, que le otorgaban una autonomía de 420 kilómetros WLTP.

Uno de sus puntos débiles es la carga rápida. En corriente continua admite una potencia máxima de carga de 89 kW, lo que suponía eternizar la parada en las estaciones necesitando 39 minutos para completar el 20 al 80%.

Uno de los aspectos más interesantes de estas unidades es que gracias a su robusta batería LFP Blade de la propia BYD, su degradación será mínima, incluso con el paso de los años y los km. Además, el coche todavía conserva la garantía oficial del fabricante hasta 2030, un argumento adicional para quienes tengan dudas sobre la compra de un coche eléctrico de ocasión.

Todo ello demuestra cómo la depreciación puede convertirse en un problema para el vendedor, con cada vez más competencia en el mercado de ocasión, pero una gran aliada para el comprador que con paciencia puede encontrar chollos.

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