
Carga ultrarrápida: estos son los coches eléctricos que ya apuestan por la arquitectura de 800 voltios
La arquitectura de 800 voltios se está convirtiendo en uno de los mayores avances de los coches eléctricos; cada vez más fabricantes la incorporan para reducir los tiempos de recarga y mejorar la eficiencia; repasamos los modelos más destacados que ya apuestan por esta tecnología.

La evolución de los coches eléctricos no solo pasa por aumentar la capacidad de las baterías o mejorar la autonomía. Uno de los mayores avances de los últimos años está siendo la llegada de las arquitecturas de 800 voltios, una tecnología que cada vez incorporan más fabricantes y que permite reducir de forma notable los tiempos de recarga sin renunciar a una mayor eficiencia.
Aunque la mayoría de los coches eléctricos que se comercializan actualmente en Europa siguen utilizando sistemas de 400 voltios, el cambio hacia los 800 voltios ya está en marcha. Gracias a esta solución es posible admitir potencias de carga mucho más elevadas, recuperando cientos de kilómetros de autonomía en apenas unos minutos cuando se utiliza un cargador de alta potencia.
Cada vez son más las marcas que incorporan esta tecnología en sus nuevos lanzamientos. Desde fabricantes tradicionales como Audi, BMW, Porsche o Mercedes-Benz hasta firmas chinas como BYD, Denza o Zeekr, la lista de modelos compatibles no deja de crecer.
Audi, BMW y BYD aceleran la transición hacia los 800 voltios

Audi fue una de las primeras marcas premium en apostar por esta tecnología. El pionero fue el Audi e-tron GT, desarrollado sobre la misma plataforma que el Porsche Taycan. Desde entonces, la arquitectura de 800 voltios ha ido extendiéndose por la gama del fabricante alemán.
Uno de los mejores ejemplos es el Audi A6 Avant e-tron, cuya autonomía homologada se mueve entre 521 y 732 kilómetros según la versión elegida. Además, admite una potencia máxima de carga en corriente continua de 270 kW, suficiente para recuperar la batería del 10 al 80% en solo 21 minutos.
La misma plataforma PPE, estrenada por el Porsche Macan eléctrico, también da vida al Audi Q6 e-tron. En este caso, su mayor tamaño y una aerodinámica menos favorable hacen que la autonomía homologada oscile entre 579 y 671 kilómetros WLTP, manteniendo las ventajas que ofrece la arquitectura de 800 voltios en materia de carga rápida.

BMW también ha iniciado el despliegue de esta tecnología con su nueva plataforma Neue Klasse, que debutó con el BMW iX3. El SUV anuncia una autonomía de hasta 805 kilómetros WLTP y puede recargar del 10 al 80% en 21 minutos gracias a una potencia máxima de 400 kW y a un pack de baterías de 108,7 kWh de capacidad útil.
Sobre esa misma base llegará el nuevo BMW i3, la futura berlina eléctrica de la marca, que promete alcanzar hasta 906 kilómetros de autonomía. La familia Neue Klasse seguirá creciendo en los próximos años con modelos como el futuro BMW M3 eléctrico. Además, BMW ya ha confirmado que el próximo BMW iX5 (G65) también adoptará una arquitectura de 800 voltios, aunque no utilice esta plataforma, con una autonomía anunciada de 845 kilómetros.
El grupo chino BYD tampoco se ha quedado atrás. Tanto BYD como su marca premium Denza cuentan ya con una amplia oferta basada en la plataforma e-Platform 3.0, compatible con sistemas de 800 voltios.

Entre los modelos más asequibles destaca el BYD Atto 3 Evo, un SUV compacto que lleva esta tecnología a un segmento donde todavía es poco habitual encontrarla. Un paso que demuestra cómo las arquitecturas de alta tensión comienzan a extenderse más allá de los modelos de lujo.
En el extremo opuesto se sitúa el Denza Z9 GT, uno de los modelos más avanzados del grupo. Esta potente berlina deportiva equipa un pack de baterías LFP de 122,49 kWh y admite una impresionante potencia de carga de hasta 1.500 kW en corriente continua. Sobre el papel puede pasar del 10 al 97% en apenas nueve minutos, aunque por ahora apenas existen estaciones capaces de suministrar semejante potencia. Para aprovechar todo su potencial, Denza ya trabaja en el despliegue de su propia red de recarga ultrarrápida.

Ferrari tampoco podía quedarse al margen de esta evolución tecnológica. Su primer coche eléctrico, el Ferrari Luce, incorpora una arquitectura de 800 voltios, una decisión lógica para un modelo llamado a representar el futuro de la firma italiana.
El Luce homologa una autonomía de 530 kilómetros y admite una potencia máxima de carga de 350 kW en corriente continua. Son cifras competitivas, aunque el mercado ha evolucionado tan rápido que algunos de sus rivales ya igualan o incluso superan estas prestaciones tanto en autonomía como en velocidad de recarga.
La marca premium de Hyundai también lleva tiempo apostando por esta tecnología. El Genesis GV60 fue uno de los primeros modelos de la firma en llegar con una arquitectura de 800 voltios, lo que le permite ofrecer más de 500 kilómetros de autonomía WLTP dependiendo de la versión y completar una recarga del 10 al 80% en solo 18 minutos cuando se conecta a un cargador capaz de suministrar hasta 350 kW.

La oferta de Genesis no termina ahí. Tanto el Genesis Electrified GV70 como el Genesis Electrified G80 también utilizan esta arquitectura. En su caso, admiten potencias máximas de carga de 240 kW y 350 kW, respectivamente, consolidando la apuesta de la marca por reducir al mínimo los tiempos de espera durante los viajes largos.
Hyundai ha sido otro de los fabricantes que más rápidamente ha extendido los 800 voltios a buena parte de su gama. El Hyundai Ioniq 5 fue uno de los modelos que popularizó esta tecnología, permitiendo cargar del 10 al 80% en apenas 18 minutos gracias a una potencia máxima de 350 kW. Además, ofrece hasta 570 kilómetros de autonomía WLTP, convirtiéndose en una de las referencias del segmento.
El Hyundai Ioniq 6 comparte la misma base técnica, aunque su carrocería, mucho más aerodinámica, le permite elevar la autonomía hasta 638 kilómetros WLTP. Es un buen ejemplo de cómo el diseño también juega un papel decisivo a la hora de mejorar la eficiencia sin necesidad de aumentar la capacidad de la batería.
En la parte alta de la gama se sitúa el Hyundai Ioniq 9, un SUV de gran tamaño que puede recorrer hasta 620 kilómetros con una sola carga. Su mayor pack de baterías, con 110,3 kWh, hace que el tiempo necesario para recuperar del 10 al 80% aumente hasta 24 minutos, una cifra que sigue situándose entre las mejores de su categoría.

La familia se completa con el Hyundai Staria Electric, un monovolumen pensado para un uso familiar o profesional. Aunque su autonomía se queda en torno a los 400 kilómetros, mantiene la compatibilidad con cargas de hasta 350 kW, lo que le permite recuperar del 10 al 80% de la batería en apenas 20 minutos.
La oferta de Kia también incluye dos modelos con arquitectura de 800 voltios. El primero es el Kia EV6, uno de los referentes del segmento desde su lanzamiento. Este SUV admite una potencia máxima de carga de 258 kW, suficiente para recuperar la batería del 10 al 80% en solo 18 minutos, mientras que su autonomía alcanza un máximo de 582 kilómetros WLTP.
El segundo es el Kia EV9, un SUV de gran tamaño que comparte esta tecnología. En su caso, la mayor capacidad del pack de baterías hace que el tiempo de recarga aumente ligeramente hasta los 20 minutos, aunque mantiene una potencia máxima de 350 kW. Su autonomía homologada es de 563 kilómetros WLTP.
Dentro del grupo Stellantis, Maserati sigue siendo la única marca que ofrece modelos con arquitectura de 800 voltios. La gama Folgore es la encargada de estrenar esta tecnología, con la excepción del Maserati Grecale Folgore, que continúa utilizando un sistema de 400 voltios.

Los protagonistas son el Maserati GranTurismo Folgore y el Maserati GranCabrio Folgore, ambos compatibles con cargas rápidas de hasta 270 kW. Una reciente actualización ha permitido mejorar la eficiencia de ambos modelos, elevando su autonomía hasta 541 kilómetros en el GranTurismo y 509 kilómetros en el GranCabrio.
Si hay un fabricante que ha apostado con fuerza por esta tecnología es Mercedes-Benz. La marca alemana ya equipa una arquitectura de 800 voltios en modelos como el CLA, CLA Shooting Brake, GLB, GLC, EQS, AMG GT de cuatro puertas y el nuevo Mercedes Clase C eléctrico.
Los Mercedes CLA y CLA Shooting Brake pueden recuperar alrededor de 300 kilómetros de autonomía en apenas diez minutos gracias a una potencia máxima de carga de 320 kW. En el caso del CLA, la autonomía homologada alcanza unos destacados 792 kilómetros WLTP, situándose entre las mejores del mercado.

El recién llegado Mercedes GLC eléctrico incorpora un pack de baterías de 94 kWh, aunque también existe una versión con 85 kWh. Admite hasta 330 kW de potencia en corriente continua, lo que permite cargar del 10 al 80% en 22 minutos, mientras que su autonomía llega a 673 kilómetros WLTP.
Por su parte, la actualización del Mercedes EQS ha supuesto la adopción de la arquitectura de 800 voltios, elevando la potencia máxima de carga desde 200 hasta 350 kW. Combinada con un pack de baterías de 122 kWh, esta berlina eléctrica presume de una autonomía homologada de 919 kilómetros WLTP.
La gama se completa con el nuevo Mercedes Clase C eléctrico, que anuncia 753 kilómetros de autonomía y admite cargas de hasta 330 kW, mientras que el Mercedes-AMG GT de cuatro puertas alcanza 687 kilómetros y puede cargar a 350 kW, o incluso a 600 kW con el opcional Charge Performance.
En el caso de Polestar, la arquitectura de 800 voltios está presente en dos modelos. El Polestar 3 admite cargas de hasta 350 kW, lo que le permite pasar del 10 al 80% en 22 minutos, mientras homologa una autonomía de 647 kilómetros WLTP.

Más ambicioso todavía es el Polestar 5, una gran berlina GT de 884 CV que puede alcanzar una potencia de carga de 650 kW. Gracias a su pack de baterías de 106 kWh ofrece hasta 678 kilómetros de autonomía, manteniendo un tiempo de recarga de 22 minutos.
Porsche fue una de las pioneras en apostar por los 800 voltios con el lanzamiento del Porsche Taycan, que sigue admitiendo hasta 320 kW y ofrece una autonomía de hasta 700 kilómetros.
Posteriormente llegó el Porsche Macan, con una potencia máxima de carga de 270 kW y una autonomía de 641 kilómetros. El último en incorporarse ha sido el Porsche Cayenne eléctrico, que eleva la potencia hasta 390 kW, anuncia 644 kilómetros de autonomía y reduce el tiempo de recarga del 10 al 80% a solo 16 minutos, incluso dos menos que el Taycan.

En Smart, por el momento, solo el Smart #5 disfruta de una arquitectura de 800 voltios, aunque la marca ya prepara la actualización del Smart #1. El SUV puede cargar a un máximo de 400 kW, ofrece una autonomía de 590 kilómetros y completa la recarga del 10 al 80% en 18 minutos, incluso con su pack de baterías de 94 kWh.
Volvo también ha extendido esta tecnología a buena parte de su gama más reciente. El Volvo ES90 homologa 692 kilómetros de autonomía y necesita 22 minutos para cargar del 10 al 80% gracias a una potencia máxima de 350 kW.
Por su parte, el Volvo EX60 admite hasta 370 kW, alcanza una autonomía de hasta 810 kilómetros y puede completar esa misma recarga en un tiempo de entre 16 y 19 minutos, según la versión. El Volvo EX90, por su parte, ofrece 617 kilómetros de autonomía y mantiene una potencia de carga de 350 kW, completando el proceso en 22 minutos.
Entre los fabricantes chinos, Xpeng también apuesta claramente por las arquitecturas de alta tensión. Los Xpeng G6 y Xpeng G9 aceptan hasta 451 kW de potencia y son capaces de recuperar la batería del 10 al 80% en solo 12 minutos, superando además los 500 kilómetros de autonomía.
La gama se completa con el Xpeng P7+, una berlina que homologa 530 kilómetros y admite hasta 446 kW, manteniendo esos espectaculares 12 minutos para pasar del 10 al 80%.



