
Conducir un camión eléctrico ya es más barato que un diésel, de acuerdo con Shell
Shell ha presentado una solución de carga rápida diseñada específicamente para vehículos comerciales pesados 100% eléctricos (camiones, autobuses, etc) que, de acuerdo con sus cálculos, permite que el coste total de propiedad sea inferior al de los modelos con motorizaciones diésel.

Shell acaba de presentar una nueva solución de carga rápida para vehículos comerciales pesados que busca reducir sus costes operativos por debajo de los modelos diésel. El conocido como PowerPack 500 incluye hardware, gestión inteligente de la carga, mantenimiento y facturación en un único sistema integrado.
¿El objetivo? Que electrificar las flotas de vehículos pesados sea más económico y fácil de escalar. "El ecosistema en su conjunto permite a las flotas alcanzar un coste total de propiedad en condiciones operativas realistas que, según análisis internos, puede ser hasta un 10% inferior al de flotas diésel comparables en casos individuales", señala la compañía.
Esta solución se basa en el sistema PowerHub 500, que ofrece una potencia de carga de hasta 500 kW. Tiene un diseño modular que posibilita ampliar el número de puntos de una estación cuando sea necesario. Además, al conectarse a la red de carga de Shell, los operadores pueden abrir su infraestructura a usuarios externos, lo que permite rentabilizar antes las inversiones necesarias para su instalación.
Por otro lado, el software integrado PowerOS facilita a los gestores de las flotas controlar el funcionamiento de los cargadores. El pack PowerCare cubre el servicio y el mantenimiento, de ahí que Shell lo anuncie como una solución integral. "El Shell Recharge PowerPack 500 está diseñado para su implementación a gran escala. Ayuda a las flotas en la transición desde proyectos piloto hasta la electrificación industrial del transporte de mercancías pesadas", afirma Conrad Mummert, director de Shell Business Recharge Solutions.

La electrificación del transporte pesado, clave para descarbonizar el sector
Transport & Environment considera esencial la electrificación de los vehículos comerciales pesados para descarbonizar el transporte de mercancías. En 2021, los camiones y autobuses representaron el 28% de las emisiones de dióxido de carbono del sector del transporte en la Unión Europea a pesar de que apenas representan el 2% del total de vehículos.
"Es conveniente implantar un número suficiente de puntos de recarga rápida de acceso público a lo largo de la red RTE-T destinados al transporte pesado para garantizar la plena conectividad en toda la Unión", declaraba el año pasado Laura Vélez de Mendizábal, experta en electromovilidad en T&E España.

"Pero no debemos olvidar la importancia de contar con infraestructura de recarga en los centros logísticos destinados a la carga y descarga de mercancía, labores de mantenimiento, etc, donde los camiones pernoctan en muchas ocasiones. La ventaja del transporte de mercancías es que las rutas son planificables y, en muchos casos, se repiten con regularidad, lo que permite implementar soluciones de recarga eficientes en estos puntos clave".
Más allá de los aspectos puramente medioambientales, parece que lo que está animando a los gestores de flotas a dar el salto a la movilidad eléctrica son sus ventajas económicas: costes operativos reducidos, menor mantenimiento, etc. Un despliegue que tendrá que verse acompañado por una red de carga a la altura de las circunstancias.


