
España suma otra gran inversión china para fabricar baterías de coches eléctricos
Gotion High-Tech ha conseguido 92 millones de euros del Perte VEC para impulsar dos proyectos relacionados con baterías en Valladolid; la inversión total supera los 944 millones, con la creación de miles de puestos de trabajos directos e indirectos, y confirma el creciente interés de los gigantes chinos por fabricar en España.

España sigue ganando peso dentro del mapa europeo de producción de coches eléctricos y los componentes clave para su funcionamiento, las baterías. El último movimiento llega de la mano de Gotion High-Tech, el gigante chino que ha conseguido de forma provisional 92 millones de euros procedentes del Perte VEC para impulsar sus proyectos industriales en Valladolid. Una inversión que vuelve a confirmar el enorme interés de las empresas asiáticas por asentarse en nuestro país.
La compañía presentó dos iniciativas con un presupuesto conjunto de 944,3 millones de euros. La más importante está relacionada con la fabricación de materiales para baterías, mientras que la segunda apuesta por el reciclaje avanzado. Dos áreas estratégicas que se han convertido en prioritarias para Europa en plena carrera por reducir la dependencia exterior en la cadena de suministro del coche eléctrico.

Valladolid llevaba meses trabajando para atraer esta inversión. Inicialmente, el proyecto estaba ligado a la empresa eslovaca Inobat, pero tras la entrada de Gotion en el accionariado la iniciativa pasó a estar controlada por el grupo chino. De hecho, sus responsables llegaron incluso a reunirse con el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, anunciando entonces un posible plan de inversiones valorado en hasta 5.000 millones de euros para España.
Según la resolución publicada por el Ministerio de Industria y Turismo, dentro del programa gestionado por Sepides para proyectos de baterías y pilas de combustible de hidrógeno, Gotion Spain Green Energy SL ha obtenido ayudas para dos proyectos diferentes. El primero corresponde a una nueva planta de fabricación de cátodos para baterías en Castilla y León. La inversión prevista alcanza los 532,8 millones de euros, mientras que la ayuda provisional aprobada asciende a 9,69 millones.
La segunda iniciativa tiene todavía más peso económico. Se trata de una planta de reciclaje avanzado de baterías destinada a recuperar la conocida como “black mass”, el material resultante del tratamiento de baterías usadas y que contiene elementos de alto valor para fabricar nuevas celdas. En este caso, el presupuesto planteado es de 411,5 millones de euros y la ayuda pública provisional alcanza los 83,3 millones.
España acelera su apuesta por las baterías mientras China gana presencia

Con este movimiento, Gotion refuerza su estrategia internacional y consolida una futura presencia industrial en la península ibérica que complementará la fábrica ya anunciada en Marruecos, concretamente en Kénitra, donde Stellantis cuenta con una importante planta de producción.
La realidad es que España se está convirtiendo en uno de los destinos favoritos en Europa para las inversiones relacionadas con los coches eléctricos y las baterías. A los proyectos ya conocidos de CATL en Zaragoza o Envision en Extremadura, ahora se suma esta nueva ofensiva de Gotion. Y no será la última.
Otra de las grandes inversiones confirmadas recientemente llega de la mano de Hithium Energy Storage Technology, que levantará una planta en Navarra con una inversión estimada de 400 millones de euros y alrededor de 1.000 puestos de trabajo. Una muestra más de cómo el sector de las baterías se está transformando en uno de los pilares industriales más importantes para el futuro de la automoción europea.
Todo esto llega además en un momento clave para la industria española. Los fabricantes necesitan asegurar el suministro de baterías y materiales estratégicos si quieren competir en precio y capacidad frente a China. Por eso, atraer este tipo de proyectos se ha convertido en una prioridad absoluta tanto para el Gobierno como para las comunidades autónomas.
La gran duda ahora será comprobar si todos estos anuncios terminan convirtiéndose en fábricas plenamente operativas y con producción a gran escala. Porque el interés existe, las ayudas públicas también, pero el mercado europeo del coche eléctrico atraviesa una etapa de enorme presión competitiva donde cada inversión deberá demostrar su viabilidad en los próximos años.



