
Descubren en China enormes reservas de tierras raras clave para los coches eléctricos
China ha descubierto nuevos depósitos de tierras raras en el noreste del país; el hallazgo puede facilitar una extracción más barata y menos contaminante; además, refuerza el dominio chino sobre materiales esenciales para coches eléctricos, defensa y tecnologías avanzadas.

China ha anunciado que han encontrado nuevos depósitos de tierras raras en el noreste del país, un descubrimiento que puede tener un enorme impacto tanto en la industria de los coches eléctricos como en sectores estratégicos relacionados con la defensa o las tecnologías avanzadas. Lo más importante es que estos nuevos yacimientos podrían permitir una extracción más sencilla, barata y mucho menos agresiva con el medio ambiente que los sistemas actuales.
El descubrimiento se ha producido en las provincias de Heilongjiang y Jilin, y ha sido liderado por investigadores del Instituto de Geología y Geofísica de la Academia China de Ciencias junto al organismo geológico provincial de Heilongjiang. Según los científicos, estos depósitos tienen características muy diferentes a las explotaciones tradicionales situadas en el sur del país, donde el proceso de extracción requiere complejos tratamientos químicos.
En este caso, los minerales se habrían formado tras largos ciclos naturales de congelación y deshielo. Gracias a ello, las tierras raras aparecen separadas en partículas minerales como monacita y xenotima, algo que simplifica enormemente el proceso de recuperación. Esto evita recurrir a técnicas de lixiviación química, un método caro, poco eficiente y especialmente contaminante.

La diferencia es importante. Los sistemas actuales pueden dejar sin recuperar hasta un 25% de los materiales presentes en el terreno, además de generar residuos difíciles de tratar. Con estos nuevos depósitos, China podría reducir costes, mejorar la eficiencia y aumentar todavía más su control sobre un mercado absolutamente clave para el futuro tecnológico.
Y es que las tierras raras son fundamentales para fabricar motores de coches eléctricos, aerogeneradores, láseres de alto rendimiento, superconductores, teléfonos móviles o sistemas militares avanzados. Aunque el nombre pueda llevar a confusión, no se trata de materiales especialmente escasos, pero sí difíciles y costosos de extraer y refinar.
Actualmente, China controla alrededor del 90% de la capacidad mundial de refinado de tierras raras y más del 60% de la producción minera global. Un dominio que preocupa especialmente en Estados Unidos y Europa, donde existe una fuerte dependencia de las cadenas de suministro chinas para industrias críticas.
El hallazgo llega además en un momento especialmente sensible. Durante las últimas semanas, Pekín y Washington han mantenido conversaciones relacionadas precisamente con el suministro de minerales críticos y tierras raras. Estados Unidos lleva tiempo mostrando preocupación por la dependencia exterior de estos materiales, esenciales para sectores como el automóvil, la electrónica o la defensa.
Un descubrimiento estratégico para el futuro de los coches eléctricos

Uno de los aspectos más relevantes del estudio es la presencia de tierras raras pesadas, mucho más valiosas por su escasez y por su importancia estratégica. Estos elementos son imprescindibles para fabricar imanes permanentes de alto rendimiento utilizados en motores eléctricos y equipamiento militar avanzado.
Hasta ahora, la mayoría de los recursos chinos de tierras raras pesadas estaban concentrados en el sur del país, en provincias como Jiangxi, Guangdong, Guangxi, Fujian o Hunan. Sin embargo, este nuevo descubrimiento indica que podrían estar mucho más extendidos de lo que se pensaba.
Los investigadores realizaron análisis de muestras y trabajos de campo en varias zonas de Heilongjiang y Jilin, detectando concentraciones especialmente elevadas tanto de tierras raras ligeras como pesadas. Algunas muestras obtenidas en Jilin mostraron niveles muy superiores a los encontrados en regiones cercanas.
Según los responsables del estudio, estos depósitos presentan además concentraciones totales más altas que los yacimientos tradicionales del sur. Eso significa que podrían ofrecer una explotación más rentable y eficiente desde el punto de vista industrial.
La importancia de este hallazgo va mucho más allá de la minería. En plena carrera por asegurar materias primas estratégicas, disponer de nuevas reservas de tierras raras supone una enorme ventaja económica y geopolítica. Especialmente en un momento donde la demanda de coches eléctricos, sistemas de almacenamiento energético y tecnologías avanzadas no deja de crecer.
Europa y Estados Unidos intentan desde hace años reducir su dependencia de China en este sector, pero la realidad es que levantar una cadena de suministro alternativa requiere enormes inversiones y muchos años de desarrollo. Mientras tanto, China continúa ampliando su ventaja competitiva con nuevos descubrimientos y una capacidad de refinado prácticamente imposible de igualar a corto plazo.
Fuente | SCMP


