
Un parking de Madrid prohíbe aparcar coches eléctricos por “riesgo de incendio”
Un conductor ha denunciado que un garaje del centro de Madrid le ha impedido estacionar su coche eléctrico alegando riesgo de incendio. El caso ha generado una fuerte polémica en redes sociales con opiniones divididas sobre seguridad y discriminación; mientras algunos defienden la decisión del parking, otros la consideran injustificada.

Un episodio ocurrido en un aparcamiento del centro de Madrid ha desatado una fuerte polémica en redes sociales y entre usuarios de coches eléctricos. Según se ha difundido a través de X, un conductor habría visto cómo se le negaba el acceso a un parking privado con su coche eléctrico por un supuesto “riesgo de incendio”, una decisión que ha provocado un intenso debate sobre seguridad, normativa y posibles discriminaciones en el uso de este tipo de vehículos.
El caso ha corrido como la pólvora después de que un usuario relatara que el garaje le habría impedido estacionar su coche eléctrico alegando motivos de seguridad. La situación ha sido calificada por el afectado como “surrealista”, especialmente en un contexto en el que cada vez más vehículos de este tipo circulan por ciudades como Madrid y donde la convivencia en aparcamientos subterráneos es ya habitual.
En su mensaje, el conductor afectado asegura que ha solicitado la intervención de los servicios municipales para revisar lo ocurrido, al considerar que podría vulnerar los derechos de los consumidores. Además, advierte de que decisiones de este tipo pueden acabar afectando negativamente a la reputación del establecimiento, en un momento en el que la movilidad eléctrica sigue ganando peso en el mercado.
Un debate encendido: seguridad, percepción y convivencia en parkings
La polémica no ha tardado en multiplicarse con respuestas de otros usuarios que han aportado visiones muy distintas. Algunos defienden la decisión del garaje, apuntando que la preocupación por incendios no es exclusiva de los coches eléctricos, sino que también existe en vehículos híbridos y de gasolina.
Otros, sin embargo, critican duramente este tipo de restricciones, considerando que se basan más en percepciones que en datos reales. Y es que estadísticamente los coches eléctricos presentan una mayor tasa de incidentes de este tipo.
Entre los comentarios se insiste en que prohibir el acceso a coches eléctricos podría abrir la puerta a decisiones arbitrarias en otros espacios privados, generando un precedente complicado para la movilidad urbana.
Mientras tanto, el caso ha puesto sobre la mesa un tema recurrente en la transición hacia el coche eléctrico: la adaptación de infraestructuras existentes, especialmente aparcamientos subterráneos antiguos, y la gestión del miedo o desconocimiento en torno a las nuevas tecnologías de propulsión.
En este contexto, muchos usuarios señalan que los coches eléctricos cuentan con sistemas de seguridad avanzados y que los incidentes graves son poco frecuentes, aunque el impacto mediático de cualquier incidente relacionado con baterías tiende a amplificarse mucho más que en los vehículos convencionales.
Pero es un espacio privado y han tomado esa decisión, y tal como indican en las redes, no hay que aparcar nuestros coches eléctricos ahí. Ni ahora, ni en el futuro. Veremos que pasa cuando los coches eléctricos sean mayoría.



