
Otro fabricante chino apuesta por producir en Europa: GWM montará el Ora 5 en Bulgaria
Los grupos chinos preparan una nueva ofensiva en Europa tras un inicio en algunos casos discreto desde el punto de vista comercial y del impacto de marca. Es el caso de la estatal Greal Wall Motor, GWM, que ha confirmado que el Ora 5 eléctrico comenzará su producción en Bulgaria, acompañada de una ampliación de la gama. La marca busca ganar terreno mientras las barreras comerciales complican las importaciones desde China.

Great Wall Motor quiere volver a intentarlo en Europa, pero esta vez con una apuesta industrial que acompañe a sus lanzamientos. El grupo chino fue uno de los primeros en llegar al continente, aunque su presencia comercial ha quedado muy lejos de lo que están consiguiendo otros compatriotas. Ahora prepara una nueva etapa en la que fabricar cerca de sus clientes tendrá un papel importante.
GWM comenzará a producir el Ora 5 eléctrico en Bulgaria durante el primer trimestre de 2027. Lo hará mediante un acuerdo con Bulgaria Automotive Industry, que opera una planta en Bahovitsa, cerca de la ciudad de Lovech. Las instalaciones tendrán una capacidad prevista de 50.000 coches al año, aunque la compañía no ha desvelado los detalles económicos del acuerdo.
La elección tiene un antecedente que merece la pena recordar. Great Wall ya inició el montaje de coches en Bahovitsa en 2012, entonces junto con Litex Motors y con el Voleex C10 como primer modelo. Por tanto, más que un estreno absoluto de la marca como fabricante en Europa, estamos ante una nueva apuesta por una ubicación que ya conoce.
El movimiento llega mientras los fabricantes chinos aceleran sus planes de producción europea para apoyar su crecimiento y reducir su exposición a las barreras comerciales. En el caso de GWM, los coches eléctricos importados desde China soportan un arancel adicional del 20,7%, que se suma al 10% ordinario aplicado a la importación de automóviles. A ello se añade la incertidumbre sobre las restricciones a los híbridos procedentes del país asiático.
Nicole Wu, directora de tecnología de GWM, resumió la intención del grupo durante su jornada tecnológica en Milán: «No queremos simplemente vender coches en Europa: queremos formar parte de Europa». La declaración acompaña a un plan que pretende combinar investigación, desarrollo y producción local, con una relación más estrecha con proveedores y socios europeos.
El Ora 5 eléctrico abrirá una nueva etapa industrial para GWM

Aunque la gama europea del Ora 5 contempla versiones eléctricas, híbridas y de gasolina, el montaje en Bulgaria comenzará con la variante eléctrica. Más adelante, GWM prevé incorporar otras motorizaciones y modelos. El anuncio no concreta todavía el calendario de esa ampliación ni qué otros coches compartirán las instalaciones.
La actividad arrancará mediante el sistema de ensamblaje SKD, que consiste en importar conjuntos parcialmente montados y completar el coche en la planta de destino. Es un detalle relevante para entender el alcance inicial del proyecto: no se comenzará con una fabricación integral de todos sus elementos en Bulgaria. Wu sí ha confirmado que algunas piezas tendrán suministro local desde el principio.
Esta planta forma parte de unos objetivos bastante más amplios. Un directivo de GWM trasladó a Reuters el año pasado la intención de alcanzar una producción de 300.000 coches en Europa en 2029. La capacidad anunciada en Bulgaria cubriría solo una parte de esa cifra, por lo que el grupo necesitaría ampliar su estructura industrial para cumplirla.

La producción local también acompañará a una renovación de la oferta. GWM prepara al menos diez modelos nuevos y versiones derivadas durante los próximos dos años, con una gama que no dependerá únicamente de los coches eléctricos. El fabricante busca llegar a más compradores después de que su anterior ofensiva no consiguiera el volumen esperado.
Para adaptar esos productos cuenta con un centro de investigación y desarrollo en Múnich, operativo desde 2021. Sus tareas incluyen estudiar las necesidades de los clientes europeos, comprobar el cumplimiento de la normativa y validar los coches. Es un trabajo importante para una marca que necesita convertir sus nuevos lanzamientos en ventas sostenidas.
Y el punto de partida es modesto. Mientras BYD y Chery han crecido con rapidez en Europa, GWM cerró 2025 con apenas 3.500 coches vendidos, casi un 30% menos que el año anterior. La distancia entre esos resultados y sus aspiraciones explica la profundidad del cambio que está preparando.
Para 2027, el grupo se ha marcado una meta de 60.000 ventas en Europa, más de 17 veces el volumen registrado en 2025. A más largo plazo, aspira a conseguir entre el 3% y el 5% del mercado europeo en 2030. Son objetivos ambiciosos para una compañía que todavía tiene que demostrar que puede competir aquí con la misma fuerza que otros fabricantes chinos.
El Ora 5 será, por tanto, algo más que un nuevo modelo en su catálogo: abrirá esta etapa de montaje europeo. La fábrica puede ayudar a sostener el crecimiento, pero el reto comercial sigue pendiente. GWM necesita que su nueva gama encuentre los compradores que hasta ahora le han faltado, y el calendario deja poco margen para conseguirlo.


