
Leapmotor B05: un compacto eléctrico del tamaño del Kia EV4 por el precio de KIA EV2
El Leapmotor B05 llega con una propuesta difícil de igualar; un compacto eléctrico de 4,43 metros con un precio propio de utilitario; la marca china apuesta por mucho equipamiento, buen espacio interior y una autonomía competitiva para conquistar Europa.

Leapmotor sigue empeñada en romper el mercado europeo a golpe de precio. La marca china acaba de presentar el nuevo Leapmotor B05, un compacto eléctrico que juega en la liga de modelos como el Kia EV4, pero que cuesta prácticamente lo mismo que utilitarios mucho más pequeños. Y eso, tal y como está el mercado actualmente, es una propuesta muy difícil de ignorar.
Por 26.264 euros en España para la versión más económica, sin promociones, el B05 pone sobre la mesa una carrocería de 4,43 metros de largo. Es decir, unas dimensiones propias de compactos familiares bastante más caros. Para ponerlo en contexto, el Kia EV4 hatchback se mueve en otra categoría de precios, mientras que alternativas futuras como el Cupra Raval o el Volkswagen ID. Polo serán coches más pequeños pese a costar cifras similares.
El Leapmotor B05 apuesta además por una fórmula que cada vez se ve menos: una carrocería baja y estilizada, lejos de la invasión de SUV que domina el mercado. El resultado es un compacto bastante proporcionado visualmente, con una silueta alargada y un diseño moderno que no necesita extravagancias para llamar la atención.
Mucho equipamiento desde el acabado básico

El Leapmotor B05 estará disponible con dos tamaños de batería. La primera tendrá una capacidad de 56,2 kWh, mientras que la segunda subirá hasta los 67,1 kWh. Según la versión elegida, la autonomía homologada llegará hasta los 401 o 482 kilómetros.
La gama se dividirá en dos acabados: Pro y ProMax. Por fuera, ambos modelos montan llantas de aleación de 19 pulgadas y llegan de serie con el llamativo color amarillo Lightning Yellow. El acabado Design añade techo panorámico de cristal fijo y lunas traseras oscurecidas, mientras que el Life mantiene una imagen algo más sencilla, aunque visualmente siguen siendo prácticamente idénticos.
Donde sí aparecen más diferencias es en el interior. El Leapmotor B05 Pro apuesta por tapicería de tela negra, mientras que el ProMax incorpora revestimientos en cuero sintético disponibles en gris o gris claro. Además, el acabado superior añade iluminación ambiental, asientos eléctricos, sistema de sonido envolvente y reposabrazos trasero.

Aun así, el equipamiento del modelo básico está claramente por encima de lo que uno esperaría en este rango de precios. Incluye climatizador automático, faros LED, cargador inalámbrico para el móvil, pantalla central de 14,6 pulgadas con navegador, acceso sin llave, bomba de calor y control de crucero adaptativo.
Eso sí, hay algunas ausencias que llaman la atención en un coche eléctrico moderno. El B05 Life prescinde de elementos como la calefacción en los asientos o en el volante, dos extras especialmente útiles durante el invierno para reducir el consumo energético de la climatización. Tampoco incluye retrovisores plegables eléctricamente ni sensor de lluvia.
Precisamente ahí es donde el acabado Design empieza a resultar especialmente interesante. El problema es que para acceder a él también hay que dar el salto obligatorio a la batería grande, lo que incrementa notablemente el precio final. La diferencia asciende hasta unos 4.500 euros respecto a la versión de acceso.
Aun así, incluso el Leapmotor B05 más equipado sigue manteniendo una relación entre tamaño, autonomía y equipamiento realmente difícil de encontrar actualmente en Europa. La variante superior se queda en torno a los 30.264 euros, una cifra que sigue siendo competitiva viendo lo que ofrecen rivales mucho más pequeños o menos equipados.
Leapmotor parece haber entendido perfectamente una de las grandes demandas del mercado europeo: coches eléctricos amplios y prácticos, pero sin disparar el precio. Y si luego cumple dinámicamente en carretera, este B05 puede convertirse en uno de esos modelos que obliguen a reaccionar al resto de fabricantes.
Lo más importante es que es un movimiento que obligará al resto de marcas a mover pieza, ya que tener coches eléctricos uno o dos segmentos por debajo y con precios más elevados puede no ser bien recibido por los consumidores.


