Londres supera los 3.000 autobuses eléctricos

Londres ha alcanzado un nuevo hito en la electrificación de su transporte público: la ciudad ya cuenta con más de 3.000 autobuses de cero emisiones en circulación, lo que equivale aproximadamente a un tercio de una flota total cercana a los 9.000 vehículos.

Londres supera los 3.000 autobuses eléctricos
Los buses eléctricos de Londres ayudan a la reducción de emisiones de CO2

Publicado: 20/06/2026 10:30

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Este avance no es solo un dato simbólico, sino la consolidación de una transformación que ha cambiado por completo el modelo operativo del transporte urbano en la capital británica en menos de una década.

El autobús 3.000 y el papel de la ruta 165

El vehículo que marca este hito ha entrado en servicio en la ruta 165, que conecta Romford con Rainham. Se trata de un autobús eléctrico de dos pisos fabricado por Wrightbus, operado dentro de la red de Stagecoach Group. Forma parte de un pedido más amplio de más de 120 unidades destinadas a distintas rutas urbanas, dentro del programa de renovación progresiva de la flota.

La evolución es especialmente significativa si se observa en perspectiva: en 2016, Londres contaba con apenas unas decenas de autobuses eléctricos. En menos de diez años, la cifra ha pasado a miles, convirtiendo a la ciudad en uno de los mayores despliegues de autobuses de cero emisiones de Europa.

El crecimiento ha estado impulsado por una estrategia regulatoria sostenida por Sadiq Khan, que ha priorizado la mejora de la calidad del aire mediante la incorporación progresiva de vehículos de cero emisiones en el transporte público.

Londres supera los 3.000 autobuses de cero emisiones
Sadiq Khan ha priorizado la mejora de la calidad del aire.

El impacto ya es estructural en la calidad del aire

Más allá de los autobuses eléctricos de batería, la ciudad mantiene una flota reducida de vehículos de pila de combustible, aunque la electrificación por batería domina claramente la transición.

El impacto ambiental ya es significativo: según datos de la autoridad de transporte, la operación de miles de autobuses eléctricos permite evitar más de 100.000 toneladas de CO₂ al año en comparación con la flota diésel.

El hito de los 3.000 autobuses no se interpreta como un punto final, sino como una fase intermedia dentro de una estrategia más amplia de descarbonización del transporte urbano.

La combinación de regulación, inversión en infraestructura de recarga y renovación constante de flotas ha permitido que la electrificación deje de ser un programa piloto para convertirse en el estándar operativo en gran parte de la red.

Con este avance, Londres refuerza su posición como una de las capitales europeas más avanzadas en transporte público eléctrico, en un proceso que sigue acelerándose y que apunta a una eliminación progresiva del diésel en los próximos años.

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