
¿Por qué Mercedes no monta el pack de 94 kWh en el CLA eléctrico?
El Mercedes CLA eléctrico podría ofrecer una autonomía muy superior gracias a la batería de mayor capacidad que monta la versión AMG; sin embargo, la marca ha optado por reservarla para otro modelo de su gama; una decisión que responde más a criterios comerciales que a limitaciones técnicas.

El nuevo Mercedes-AMG CLA 45 marca un antes y un después dentro de la gama compacta de la marca alemana. Este modelo abandona definitivamente el motor de combustión para apostar por un sistema totalmente eléctrico capaz de desarrollar 680 CV, acelerando de 0 a 100 km/h en menos de tres segundos. Unas cifras propias de un superdeportivo que le permiten situarse entre las propuestas más prestacionales del mercado.
Sin embargo, más allá de sus prestaciones, hay un detalle que ha llamado especialmente la atención. Mientras el deportivo disfruta de un pack de baterías de 94 kWh, el resto de versiones del Mercedes CLA debe conformarse con opciones de 58 o 85 kWh. La decisión resulta curiosa porque todos comparten la misma plataforma, lo que hace pensar que técnicamente sería perfectamente posible montar la batería de mayor capacidad en las variantes más asequibles.
El Mercedes-AMG CLA 45 recurre a tres motores axiales de nueva generación para entregar nada menos que 680 CV. Supone un salto enorme respecto al anterior AMG CLA 45 de gasolina, equipado con un motor de cuatro cilindros y 2.0 litros que desarrollaba 421 CV y que ya presumía de ser uno de los compactos de cuatro puertas más rápidos del mercado.
En esta nueva generación eléctrica, Mercedes también ha decidido instalar el mismo pack de baterías de 94 kWh que emplean el Mercedes Clase C y el Mercedes GLC. Gracias a ello, el AMG CLA 45 homologa una autonomía de hasta 670 kilómetros en la berlina y 640 kilómetros en la variante familiar según el ciclo WLTP.
El verdadero motivo está en el Mercedes Clase C

La exclusividad de esa batería no responde a una limitación técnica. De hecho, las versiones convencionales del Mercedes CLA serían incluso más eficientes. Al montar neumáticos más estrechos, una puesta a punto menos radical y una aerodinámica optimizada para reducir consumos, podrían recorrer una distancia todavía mayor con el mismo pack de 94 kWh.
Actualmente, el CLA eléctrico ofrece dos opciones de batería, de 58 y 85 kWh, alcanzando una autonomía máxima de 792 kilómetros WLTP en su configuración más eficiente. Sin embargo, si pudiera montar la batería de 94 kWh, esa cifra aumentaría de forma considerable, hasta unos estimados 870 kilómetros WLTP.
Y ahí aparece el verdadero problema para Mercedes. El fabricante alemán no solo vende el CLA, sino también el Mercedes Clase C, una berlina situada un escalón por encima en su gama. Este modelo utiliza precisamente la batería de 94 kWh y anuncia hasta 754 kilómetros de autonomía WLTP en su versión más eficiente.
Todo apunta, por tanto, a que Mercedes ha decidido limitar deliberadamente la capacidad disponible en el CLA para proteger el posicionamiento del Clase C dentro de su catálogo. Una estrategia habitual en la industria, donde en ocasiones las diferencias entre modelos no dependen únicamente de cuestiones técnicas, sino también de decisiones de marketing.
Mientras tanto, otros fabricantes siguen apostando por aumentar el tamaño de las baterías en sus modelos de mayor tamaño. BMW, por ejemplo, ha optado por instalar packs de 108 kWh en el BMW i3 y el BMW iX3, logrando autonomías superiores y utilizando ese argumento como una de las principales bazas comerciales frente a sus rivales.
¿Un acierto comercial de Mercedes o un error histórico?


