La startup que quiere fabricar el coche eléctrico más simple del mercado: menos pantallas, menos peso y precios mucho más bajos

Durante años, la industria del coche eléctrico ha seguido una especie de carrera constante por hacer vehículos cada vez más espectaculares: más pantallas, más asistentes, más potencia, más funciones digitales. Y, de paso, también más peso y precios cada vez más altos.

La startup que quiere fabricar el coche eléctrico más simple del mercado: menos pantallas, menos peso y precios mucho más bajos
Prototipo de Shockwave Motors

Publicado: 22/05/2026 18:00

6 min. lectura

Parece que cada nuevo modelo tenga que parecer una mezcla entre smartphone gigante y nave espacial. Pero mientras casi todas las marcas van en esa dirección, empiezan a aparecer pequeñas compañías que defienden justo la idea contraria. Una de ellas es Shockwave Motors.

Y su propuesta resulta bastante curiosa en un mercado donde casi todo gira alrededor de la tecnología y el lujo: fabricar coches eléctricos simples, ligeros y asequibles para gente que solo quiere moverse cada día sin complicarse la vida.

Shockwave quiere recuperar la idea del coche sencillo

La startup, situada en Tennessee, lleva tiempo trabajando en vehículos eléctricos pequeños con una filosofía muy diferente a la que domina actualmente el sector.

Aquí no hay interiores futuristas ni pantallas enormes ocupando todo el salpicadero. Tampoco aceleraciones absurdas ni funciones que mucha gente probablemente nunca utilizará. La idea de su fundador, John McMillian, parte de algo bastante lógico:

Si la mayoría de desplazamientos diarios son cortos, ¿por qué cada vez usamos coches más grandes, más pesados y muchísimo más caros para hacer cosas tan simples como ir al trabajo, hacer recados o movernos por ciudad? Su planteamiento es fabricar vehículos eléctricos muy ligeros, fáciles de reparar y pensados únicamente para cubrir necesidades reales del día a día. Sin adornos innecesarios.

Menos tecnología… para evitar más problemas

La startup que quiere fabricar el coche eléctrico más simple del mercado: menos pantallas, menos peso y precios mucho más bajos
Prototipo de Shockwave Motors

Mientras muchos fabricantes siguen llenando sus coches de sistemas electrónicos, Shockwave apuesta justo por lo contrario: simplificar. Menos piezas, menos peso, menos electrónica y según la empresa, eso tiene ventajas bastante importantes.

Porque cuanto más sencillo es un coche, más barato resulta fabricarlo, mantenerlo y repararlo. Además, consume menos energía y reduce muchas de las averías que empiezan a aparecer en coches modernos cada vez más dependientes del software.

En cierto modo, es una filosofía que recuerda a algo que la industria parece haber olvidado hace tiempo: un coche no siempre necesita ser lujoso para funcionar bien.

El problema sigue siendo el precio

Porque aunque los eléctricos han mejorado muchísimo en autonomía y prestaciones, hay una realidad evidente: siguen siendo caros para mucha gente.

Hoy es bastante fácil encontrarse compactos eléctricos por encima de los 35.000 euros. Y eso empieza a generar cierta sensación de desconexión con parte del mercado. Los coches eléctricos son mejores que hace unos años, sí pero también bastante menos accesibles.

Shockwave cree precisamente que ahí existe una oportunidad enorme. La startup no quiere competir contra Tesla, BYD ni contra los grandes SUV eléctricos europeos. Tampoco busca fabricar coches impresionantes ni romper récords.

Su objetivo es mucho más simple: crear un vehículo barato, práctico y suficiente para quienes solo necesitan desplazarse cada día gastando poco. Y probablemente mucha gente se sienta bastante identificada con esa idea.

Crecer poco a poco para no repetir errores

La empresa sigue siendo muy pequeña. Apenas unas pocas personas trabajan actualmente en el proyecto. Pero quizá precisamente por eso su estrategia parece bastante más prudente que la de muchas startups que prometieron revolucionar el automóvil antes siquiera de fabricar un coche real.

Shockwave asegura que quiere avanzar paso a paso: validar primero el producto, producir a pequeña escala y crecer solo cuando todo funcione de verdad. Un enfoque mucho más realista que el de otras compañías que terminaron desapareciendo antes de entregar sus primeros vehículos.

La clave está en hacer coches más ligeros y baratos

Parte importante del proyecto gira alrededor de la categoría “autocycle” en Estados Unidos, una clasificación para vehículos ligeros que permite simplificar ciertos requisitos frente a un coche convencional.

Esta clasificación permite a las empresas entre otros reducir peso, abaratar costes y acelerar el desarrollo del vehículo. En lo que compete al consumidor: hacer coches eléctricos mucho más accesibles.

La idea de Shockwave gira siempre alrededor de lo mismo: poco peso, poco coste y la mínima complejidad posible para cubrir necesidades cotidianas.

Quizá el mercado esté empezando a cambiar

Durante mucho tiempo, el coche eléctrico se ha vendido casi siempre como un producto aspiracional más lujo, más tecnología, más tamaño, más potencia.

Pero poco a poco empieza a abrirse otra visión bastante distinta: la del coche suficiente. Un vehículo que simplemente haga bien lo básico, que consuma poco, que sea barato de mantener y que no obligue a gastar una fortuna para desplazarse cada día.

Porque quizá el futuro del coche eléctrico no pase necesariamente por fabricar coches cada vez más gigantescos, complejos y llenos de pantallas. Quizá la verdadera revolución termine llegando justo por el camino contrario: volver a hacer coches simples, ligeros y razonables otra vez.

Este artículo trata sobre...

Pixel